A fondo con la indeseada “cintilla”. ¡Combate al enemigo!

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Artículo de Miguel A. Martínez Nogales de Fisiopremia. Me duele la cintilla… Me han dicho que puede ser cintilla… Espero que no sea la cintilla…

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Puede que tú, o algún compañero de batallas haya pronunciado alguna vez estas palabras. Ya es hora de conocer a fondo a uno de nuestros peores enemigos. El síndrome de la cintilla iliotibial, también conocido como “rodilla del corredor”.

La cintilla iliotibial es una estructura de tejido conjuntivo que va desde la cresta iliaca hasta la parte más proximal de la tibia. Es plana, rígida y ancha en su parte proximal, y conforme se acerca a su inserción en la tibia va estrechándose. Sirve como inserción a músculos potentes como el glúteo mayor y el tensor de la fascia lata. Éste segundo recibe ese nombre precisamente por ser el músculo que es capaz de dar tensión a la cintilla (cintilla iliotibial y fascia lata son sinónimos). Por su trayecto, tiene relación directa con el vasto lateral del cuádriceps.

Según diferentes estudios epidemiológicos (Taunton 2002, Fredericson 2007, Hespanhol 2011), el síndrome de cintilla iliotibial sería un integrante del pódium (con medalla de plata o bronce) en el caso de en las lesiones más frecuentes de los y las triatletas.

 

Este síndrome viene caracterizado por un dolor agudo e incapacitante en la zona de inserción de la cintilla, que acostumbra a hacerse más evidente tras unos 25 o 30 minutos de la carrera a pie, y puede ser tan intenso que llegue a ser invalidant, obligándonos a parar la actividad.

Suele ser más molesto si corremos en bajada o curiosamente si corremos a ritmos más lentos de lo que estamos acostumbrados.

Existen ciertos factores predisponentes como por ejemplo el genu varo (rodillas arqueadas), la debilidad del músculo glúteo medio, la insuficiencia del músculo tibial posterior, un incremento brusco en volumen de entrenamiento o en ritmo de carrera o la “precocidad” o prisa en hacer pruebas de media/larga distancia cuando apenas hace un año que practicamos nuestro amado deporte.

Existen también ciertos “vicios” biomecánicos que durante la carrera pueden aumentar el riesgo de sufrir un síndrome de cintilla iliotibial, como por ejemplo correr con pasos muy largos, lo cual inevitablemente nos llevará a “talonar”.

Clásicamente se ha considerado a esta patología una lesión por sobreuso causada por una fricción continuada. Supuestamente, al flexionar y extender repetidamente la rodilla, la cintilla rozaría continuamente con el cóndilo lateral del fémur, generándose un microtraumatismo repetitivo que nos “irritaría” el tejido. Aún así, algunos autores reniegan de esta teoría y apuestan más por un problema de “hiperpresión” que sufriría un paquete adiposo (de grasa) que se ubica entre la cintilla y la parte lateral del fémur. La grasa es un tejido que se irrita con mucha facilidad, y su compresión repetida podría provocar los síntomas.

No hay que olvidar que algunos puntos gatillo del vasto lateral del cuádriceps, del bíceps femoral, del glúteo menor y del gastrocnemio lateral pueden provocar dolor referido a la zona de la cintilla.

Sin duda, un sospechoso habitual al que hay que “investigar” siempre que hay un síndrome de cintilla iliotibial es al tensor de la fascia lata. Como hemos dicho anteriormente, la función de dicho músculo es poner tensión en la cintilla, con lo que si esa tensión es excesiva, podría ayudar a perpetuar ese síndrome de hiperfricción o hipercompresión previamente descrito. Además, el tensor de la fascia lata es un músculo muy activo tanto nadando, como pedaleando como corriendo, así que es un músculo al cual los triatletas sometemos a mucha sobrecarga, pudiendo activarse puntos gatillo que generen tensión en el músculo y en la fascia.

La solución pasa por controlar los factores predisponentes previamente descritos. Es importante trabajar la fuerza y el control motor de los músculos glúteo medio y tibial posterior, con la idea de mantener una alineación óptima de la extremidad inferior durante la carrera a pie.

Se debe ser progresivo en los aumentos de volumen o de ritmo en los entrenamientos, y suele ser útil “acortar” la zancada (evitar el “overstride”), procurando que el pie aterrice lo más cerca posible de nuestro centro de gravedad, lo cual suele eliminar el “taloneo”. Esto se obtiene fácilmente aumentando la cadencia de paso, que óptimamente se sitúa entre los 170-180 pasos por minuto.

Si existen puntos gatillo, como ya hemos comentado en posts anteriores, la punción seca es la técnica de elección. Se puede realizar del modo clásico o con la ayuda de electroterapia.

Existen también técnicas que intentan relajar la cintilla en todo su trayecto, ya sea mediante masajes, gancheo (fibrolisis diacutánea), vendajes funcionales o kinesiotape.

Como autotratamiento podemos recurrir a la pelota de tenis o a los “rulos” para automasajear los puntos dolorosos del vasto lateral, si estos están relacionados con nuestra lesión. Las técnicas de compresión inhibitoria del tensor de la fascia lata nos ayudaran a disminuir su tensión, y la aplicación de hielo local en la zona del dolor también suele ser útil (2-3 veces al día durante 20 minutos).

El estiramiento de la cintilla suele ser complejo y no parece reportar tanto beneficio como el resto de técnicas descritas.

En ocasiones, si la afectación es muy severa, se deberá interrumpir la actividad deportiva temporalmente, y recurrir al uso de fármacos antiálgicos, combinándolo con todo lo mencionado unas líneas más arriba.

La evolución de esta lesión depende de muchos factores. Hay veces que se resuelve en pocos días  y otras que cuesta incluso algunos meses.

Ármate de paciencia y como siempre, acude a tu fisioterapeuta y será él o ella quien valore y quien decida con que armas hay que luchar contra tan indeseable lesión. Confía, hazle caso y todo irá bien.

 

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About Author

Miki Martinez Nogales

Premià de Mar, 1981. Fisioterapeuta especializado en fisioterapia deportiva. Docente de punción seca. Triatleta popular. Tres pasiones: mi família, mi profesión y el deporte. "... whatever you do, you have to keep moving forward."