Errores que no debes cometer el día de un Ironman (y Parte II)

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La distancia Ironman es tan larga y exigente que nos tiene al límite de nuestras capacidades durante muchas horas. Y hay cosas que pueden salir mal si no prestamos atención. Por eso, mejor prevenir posibles errores de bulto. Aquí va la segunda y última parte por 220 Triathlon.

6. No quemar cartuchos al principio

Saber regular las fuerzas a lo largo de un Ironman es una de las principales claves si queremos terminar con éxito la aventura. Distribuir de manera uniforme la intensidad nos permitirá obtener el éxito en carrera y reducir las posibilidades de sufrir desfallecimientos y pájaras. Sí, suena fácil aunque a la práctica es más difícil.

Quizá el sector de natación es el más fácil de gestionar y donde merece la pena apretar en los primeros metros para coger una buena posición. En ciclismo el viejo dicho Ironman ‘Si crees que vas demasiado lento, más lento’ probablemente sea cierto. Y luego está la maratón, donde ser capaz de correrla “a ritmo” (a tu ritmo, el que te conviene) es el Santo Grial de Ironman.

En este sentido, los entrenos largos tanto de bici como de carrera a pie te ayudarán a conseguirlo. Por ejemplo, una estrategia de caminar-correr puede ser buena en los primeros kilómetros para recuperar fuerzas. Porque si pierdes algunos segundos por km al principio, fácilmente se pueden convertir en minutos en la parte final.

7. Los pequeños problemas se hacen grandes 

Problemas aparentemente de menor importancia pueden resultar decisivos en una prueba tan larga como es un Ironman. Por ejemplo, si tienes problemas de irritación con el traje de neopreno, asegúrate de lubricarlo bien antes de empezar a nadar. O el dolor que podemos sentir en la zona lumbar e isquiotibiales especialmente en los primeros kilómetros de la maratón si no estiramos de vez en cuando durante el sector ciclista.

Y también cuando se empieza a correr, es importante haber aplicado crema/lubricante en algunas zonas delicadas del cuerpo (pezones, axilas y cara interna del muslo) para no sufrir desagradables experiencias más adelante. Y lo mismo con las posibles quemaduras por el sol. Y es que estos “pequeños problemas” no solo pueden ser perjudiciales para el cuerpo sino también para la mente, que nos puede restar confianza.

8. Llegar tarde a la fiesta

Aunque lógicamente no siempre es posible, siempre que se pueda es interesante y beneficioso para el cuerpo (y sobre todo la mente) llegar con antelación suficiente al escenario de la carrera. No hablamos de llegar tres semanas antes pero poder familiarizarnos con el circuito y sus condiciones (además de otros factores como el clima, por ejemplo) durante varios días nos puede venir muy bien.

Cuanto antes lleguemos menos estrés sufriremos, y más si vamos con acompañantes que nos vienen a apoyar y que también tendrán sus necesidades. Y, por qué no, para disfrutar al máximo la ciudad donde competirás (ya que quizá durante el Ironman te va a costar degustarla).

9. Un éxito… ¡de muchos!

Por último y no menos importante, y que no es ninguna tontería, es agradecer tu éxito a todas las personas que lo merecen. Desde los mismos voluntarios de la prueba, sin los cuales no sería posible todo esto, hasta sobre todo aquellos que te han ayudado a llegar a la línea de salida.

Quizá el Ironman en sí mismo será largo y solitario, pero seguro que el camino hasta llegar allí ha sido muy diferente. Todos esos compañeros de fatigas que te han ayudado a superar entrenos, la familia entera que te ha apoyado en todo momento, esos amigos que te han escuchado quejarte o alegrarte después de completar carreras previas etc.

jhkjrn

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About Author

Mataró, 1992. Graduado en Periodismo por la UAB. Atleta popular o algo parecido. Amante de los deportes y de la política. Atletismo y triatlón en vena.