Sobreentrenamiento: no por menos descansar amanece más temprano

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Madrugar, entrenar, trabajar, estudiar, entrenar, comprar, cuidar, entrenar, salir, dormir, ¿descansar? Sí, sí, descansar.

Como aficionados al triatlón sabemos que hay mucho más además del entreno, y esto nos lleva a tener que hacer un continuo tetris de horarios para abarcar todo aquello que queremos y debemos hacer, a veces llegando a sentirnos realmente agotados. Agotamiento con el ritmo de vida y AGOTAMIENTO debido al entreno, ya que a veces intentamos condensar lo que ayer no pude hacer en lo de hoy, exprimir al máximo cada minuto, meter cargas heroicas en menos tiempo del que tenemos para llegar a X prueba… en fin… posiblemente sobreentrenándonos.

Ok, pongamos que tu disponibilidad para el entreno es realmente buena, incluso que sólo te dedicas a ello, puede que tu motivación por llegar más lejos, por querer mejorar más rápido, la adicción creada al puedo un poco más, etc. también te lleven al sobreentrenamiento.

Hablo de sobreentrenamiento como un síndrome, como algo a largo plazo. Cuando el entreno (¿excesivo?) y la falta de una recuperación adecuada acaban llevando a una disminución del rendimiento que incluso puede llevarnos a abandonar, quizás al completar el objetivo o antes, porque nos sentimos quemados.  La frase por excelencia es… “por ahora un año sabático

¿Cuáles son sus síntomas?

  • Psicológicos: apatía, ánimo más deprimido e irritable, cansancio. Tu motivación baja, dificultad para concentrarte y dormir bien. También podrás notar que ya no te sientes realizad@ con el deporte, tu confianza, tu autoestima y tu libido bajan.
  • Fisiológicos: problemas gastrointestinales, pulsaciones en descanso más altas y respiración más acelerada. Además, será frecuente sentir dolor muscular y lesionarse más fácilmente.
  • Sistema inmune: es posible que tengas más facilidad para coger infecciones y resfriados, ya que tus defensas en este estado bajan.
  • Bioquímicos: todo esto no sucede porque sí, y es que hormonas como el cortisol, la adrenalina y serotonina aumentan, provocando estos cambios anímicos, del sueño e intestinales. La fatiga y dolor muscular también tienen su explicación en la reducción del glucógeno muscular y aumento de los ácidos grasos en la sangre.

Si crees que te estás pasando de rosca, o sueles llegar a final de temporada al límite, estás a tiempo de levantar el pie. Pon conciencia en la necesidad de un buen descanso, adecuado a las cargas de entreno y a tu vida, porque no por menos descansar amanece más temprano. Seguir una planificación deportiva y que esté debidamente personalizada y adaptada a tus necesidades, será una de las claves.

Pero no sólo es eso, lo que llamamos el entrenamiento invisible, es otro de los tótems. ¿cómo?

  • Cuida tus emociones y ritmo de vida.
  • Que tu alimentación e hidratación sean adecuadas.
  • Busca calidad en el sueño, dormir las horas necesarias y dormir bien, quizás utilizar técnicas de higiene del sueño pueden resultarte útiles.
  • Concede importancia a la recuperación muscular y el descanso.

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About Author

Raquel del Águila

Raquel del Águila, 1986. Licenciada en psicología por la UAB y coach especializada en deporte. Monitora deportiva y triatleta de media y larga distancia.