¿Por qué tod@s quieren ir al Triatlón de Zarautz?

0

Son las 10h de la mañana. Miles de triatlet@s del país (y algunos extrangeros también) han decidido sacrificar su salida de bici de cada sábado para quedarse en casa delante de su ordenador. El objetivo lo vale. Se abren las inscripciones de uno de los triatlones más destacados del estado.

Solo hay 650 dorsales para el Triatlón de Zarautz. Conseguir uno va a ser una tarea difícil. Las miles de demandas ya colapsaron el sistema operativo del web de la federación de triatlón vasca en una ocasión. Hoy es la segunda oportunidad y volveremos a intentarlo.

Las opciones para no quedarse sin el preciado botín serán muchas: montar un dispositivo en casa que parezca la NASA con dos ordenadores, iPad y móbil, decir a un amigo o familiar que desde su casa te inscriba… En solo 17 minutos se agotan las inscripciones. Yo soy uno de los afortunados.

¿Pero cuál es el motivo de tal locura? ¿Por qué tantos triatlet@as queremos disputar este triatlón?

Por la historia de este triatlón. 29 ediciones han convertido el Triatlón de Zarautz en una de la pruebas más veteranas del circuito estatal. Y una de las míticas. Hace ya 29 años los fundadores de este triatlón se atrevieron a organizar la prueba, con las dificultades añadidas de una época donde el triatlón era un deporte prácticamente desconocido. Gracias al trabajo incansable de tantos nombres, muchas veces anónimos, ahora estamos ante la meca del triatlón estatal. La que todo triatleta debe hacer alguna vez en la vida. Esto es lo que dicen los que alguna vez la han disputado. Por esto siempre se agotan los dorsales en cuestión de minutos.

Porque es una prueba donde los organizadores cuidan cada detalle. Las plazas son pocas si lo comparamos con la mayoría de pruebas de media distancia que se disputan en la península, pero este es uno de los puntos que hacen grande este triatlón. De esta manera se puede evitar mejor el drafting y los triatletas tienen espacio suficiente para no sentirse agobiados en ninguna de las disciplinas. Al final, cena – fiesta post triatlón para reponer fuerzas entre amigos. Y el precio de la inscripción es muy interesante si lo comparamos con las dos marcas que dominan ahora mismo el mercado del triatlón. Solo 110 €.

Por la belleza del circuito y de la zona. Zarautz (y la costa de Guipúzcoa) es uno de los parajes mas bonitos de la península. Mar y montaña se entrelazan como si fueran hermanos, regalando a su visitante unas vistas impresionantes. Siguiendo la costa desde Donosti encontramos los pueblos de Zarautz, Getaria, Mutriku y tantos otros, los acantilados, sus playas, las montañas verdes con sus caseríos… la mejor opción de pasar un fin de semana de triatlón y naturaleza a partes iguales. Lástima que durante la prueba muchos no podremos pararnos a contemplar este regalo para la vista…

Por el placer de nadar en unos de las costas más bellas del cantábrico. Són 2.900 metros, una distancia poco menospreciable. Se realiza saliendo desde Getaria y llegando a la playa de Zarautz, la más larga de Euskadi. Agua fría pero limpia. Esperamos que no haya mucho oleaje ya que hay tiempo de corte que puede hacer que nos quedamos sin nuestro sueño de ser finishers.

Por el ambiente que se genera y el apoyo siempre incondicional de los aficionados vascos. Quien ha competido en el País Vasco ya sabe como se vuelcan sus habitantes a apoyar a todos los competidores. Los vascos son de los pocos ciudadanos que no se cabrean cuando una carrera obliga a cerrar las calles de su ciudad. Al contrario, hacen que el triatleta se siente arropado en todo momento, aunque no te conozcan de nada. A todos nos gusta que nos animen y con los vascos lo tenemos muy pero que muy bien. Llueva, haga viento o nieve ellos estan allí, gritando y haciendo que nos sintamos como si fuéramos en el grupo de cabeza. Y espectacular es el momento que se pasa por el muro de Aia, donde parece que seas Contador escalando la mítica rampa de Alpe d’Huez, en pleno Tour. Como tremendo y emotivo es runnear por las calles de Zarautz cuando ves la meta cada vez más cerca.

Porque los grandes van a Zarautz. Durante sus 29 años de historia Zarautz ha visto competir a los más grandes del triatlón nacional e internacional. Nombres como Eneko Llanos, la tri ganadora Cat Morrison, Clemente Alonso y tantos otros han hecho las delicias de los aficionados vascos, pero sobre todo del resto de triatletas que, aunque de lejos, han podido competir a su lado. Somos muchos los que sabemos que vamos a llegar mucho después de los que a la postre se van a llevar la tradicional Txapela, pero empezar ya a su lado nos da un plus de motivación, esencial para superar la dificultad del recorrido.

Por la orografia del recorrido de bicicleta. Son muchos los que no les gusta las triatlones llanos. Rodar acoplado sin más que preocuparte de si vas a 35 o a 40 km /h puede resultar tremendamente aburrido. Zarautz no permite este aburrimiento. Dos puertos de 4 km al 3’9 % y el mítico Muro de Aia con tramos infernales que llegan al 18 % nos van a distraer continuamente.

Por la comida. No nos engañemos más, éste es el principal motivo. Tenemos ganas de ir al País Vasco a comer pinchos, chuletón, pescado a la brasa en Getaria y acompañarlo como se debe: de un buen txacolí o unes cuantos vasos de sidra. Apuntarnos a este triatlón es el mejor gancho que utilizamos para convencer a nuestra pareja que nos acompañe. Un fin de semana en tierras vascas, paisajes bonitos, buena comida, buenos hoteles y casas rurales… El auténtico triatlón tourism.

Qué ganas que tenemos los 700 inscritos que llegue ya el 11 de junio y podamos difrutar y sufrir, a partes iguales, de este TRIATLÓN. Escrito en mayúsculas, no merece menos.

nndfvlgkgkg

2XU TRI

2XU TRI

Comentarios

comentarios

Share.

About Author

Marti Lopez

Argentona (BCN), 1978. Gestor cultural, licenciado en Periodismo. Triatleta popular y amante de las letras. Narrador de aventuras TRI con toques de humor.