Jordi Matos: “IM Hawaii es un sueño cumplido”

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Pablo Bosch – Jordi Matos recibe a triatletasenred.com en el Parque de Bomberos de la Generalitat en Rubí. Nos enseña la instalación mientras charlamos con él. Hace pocas semanas logró un excelente resultado en la meca del triatlón, Hawaii, llegando el tercero de los españoles, sólo superado por triatletas de la talla de Raña y Eneko Llanos. Se le ve una persona apasionada de lo que hace, tanto en el trabajo como en el triatlón. Su próximo objetivo, bajar de las nueve horas en el IM de Frankfurt 2014 y volver a Hawaii.

Tercer español, detrás de dos bestias como Raña y Eneko. ¿Te esperabas este resultado?

Para nada. Estar por debajo de las nueve horas y media era más bien una ilusión. Me esperaba bajar de las diez horas, pero para nada llegar a meta en 9h 26’. Y mucho menos aún llegar después de Raña y Eneko, a pesar de que estaban lejos. Adelanté a varios españoles corriendo, pero al final, corría cabizbajo y no me di cuenta de a quién adelantaba. Sin embargo completé mi objetivo, que era acabar la carrera sin agonizar y sobre todo, acabar de día.

Llegar y besar el santo… ¿Cómo fue tu debut en Kona?

Fantástico. No me lo esperaba. Llegué a Hawaii con muchas ganas de disfrutar la carrera. Entrené todo lo que pude y más durante el verano para no agonizar en la competición. Tenía ganas de hacerlo bien, pero siempre con mucho respeto a la carrera. Antes de competir, intenté coger todos los inputs positivos y seguir los consejos de Iván, mi entrenador.

La natación, al contrario de lo que me decían fue muy limpia, pudiendo ir a pies y sin recibir muchos golpes. En el gran grupo se nada entre la hora y hora y diez minutos, a pesar de que siempre hay gente que va más rápido. Sólo empezar la bici me di cuenta de que me había olvidado de coger el cinturón con las barras energéticas y tuve que coger el avituallamiento de la organización, algo que no me gustaba porque nunca sabes cómo reaccionará tu cuerpo.

Además, al subirme a la bicicleta demasiado bruscamente, se me bajó el sillín y se me movió hacia atrás. Una vez solventado, me puse a rodar. Siempre me habían comentado el tema del viento pero ese día, dicen, que no tocaba tan fuerte. Prueba de ello es la velocidad media. La bici es mi fuerte y recorrí el tramo ciclista en menos de cinco horas. Víctor del Corral me dijo una vez que hay que llegar al kilómetro 120 de la bici como si estuvieras empezando. Y así fue.

Entonces te lanzaste a por todas en el maratón.

Salí al maratón muy fuerte, con un ritmo por debajo de cuatro que aguanté hasta el kilómetro diez. Me preocupaba reventar, no sabía cuándo me podía llegar ese momento. En Palani, la subida con más desnivel del IM, caminé un poco para ahorrar energía. Quedaba lo peor, correr por la Queen K. Allí no había público, subidas y bajadas, y muchísimo calor y humedad. Da mucho respeto, pero estando allí, lo tienes que dar todo.

Los últimos kilómetros los hice disfrutando al máximo, viendo que lo había hecho mucho mejor de lo que me esperaba. Llegué totalmente exhausto. Crucé la meta y me derrumbé. Es una mezcla de felicidad, el esfuerzo hecho y ahí ya sólo piensas en descansar.

Alimentación y descanso son aspectos que en muchas ocasiones se dejan de lado. ¿Cómo ha sido tu preparación en este sentido?

La alimentación me la lleva un nutricionista, y la he cambiado desde que empecé a trabajar con él. Llevaba unos hábitos que supuestamente no eran los correctos, y desde que los he cambiado, he mejorado muchísimo. Tomo menos carbohidratos y mucha fruta y verdura. Además, y creo que es muy importante para rendir bien, tomar una suplementación. Es caro, sí, pero yo creo no se le da la importancia que realmente tiene.

Quizás otro aspecto que también está infravalorado es el descanso. La gente no le da importancia a dormir ocho horas, a no pasarse con el entrenamiento o a recuperar después de las tiradas largas y yo a eso le he dado muchísima importancia. Me ha ayudado mi trabajo, ya que los horarios de bombero, me permiten descansar. Me voy a dormir pronto, duermo las ocho horas y si puedo, incluso, hago una siesta.

Y a nivel de entrenador, ¿cómo te ha preparado Iván?

Con Iván tengo un feedback casi diario. Conoce cuando estoy bien, cuando no y sabe de lo que me permite mi trabajo a la hora de realizar la planificación. En los entrenamientos siempre intento seguir esa planificación y no pasarme. Pero se puede cambiar si hay cualquier tipo de imprevisto o pequeña molestia. Si económicamente se puede, yo pienso que es importantísimo tener un entrenador, porque así sólo te preocupas de entrenar. Confío ciegamente en mi entrenador y hago lo que él me dice. Sería una tontería hacer algo que él no me dijera.

Apoyado por los gimnasios DiR y la firma Zoot, ¿qué implica participar en una prueba como el IM de Kona y cómo te han ayudado estas marcas?

Zoot y Clubs DiR me han dado un apoyo vital para poder llevar a cabo mi preparación. El DiR me ha brindado la oportunidad de practicar los tres deportes dentro del mismo club, además de darme visibilidad de cara al público y poder entrenar en grupo. Y Zoot me ha vestido de arriba abajo. No te tienes que preocupar de comprar nada y estas llevando un material de primera calidad. Además, me han aconsejado qué llevar según lo que han probado otros corredores de élite. Y eso me ha quitado preocupaciones.

Económicamente tiene un coste muy elevado, pero la ilusión de aprovechar la oportunidad hace que no pienses tanto en el dinero. Al final, es un sueño cumplido. Eso sí, es importante llevar una buena planificación antes y durante del IM para gastar lo mínimo posible.

¿Qué es importante conocer de Hawaii antes de competir allí?

Lo primero es que para poder ir a Hawaii antes tienes que haber competido como mínimo en otro IM. Y psicológicamente es muy duro por las fechas en que se celebra esta carrera. Te saltas el verano y te lo pasas entrenando. Para mí, ha sido entrenar para otro IM teniendo en cuenta que ya tienes una base del anterior y por supuesto, darlo todo. Hacer la preparación con calor y humedad, y llegar allí con el tiempo suficiente para poder aclimatarte al calor y la humedad es vital porque las condiciones de carrera en la isla son esas. También recomiendan estar un día por cada huso horario que cambia, pero económicamente eso no siempre es posible y yo creo que con un poco más de una semana, ya se puede competir en condiciones.

Antes de Hawaii, competiste en el IM de Austria con un tiempo de 9h 10’. ¿Te esperabas clasificarte para el IM de Kona?

No, ni mucho menos. No me lo esperaba pero todos mis amigos me decían que estaba muy fuerte y que me iba a clasificar. Al entonces ser mi primer IM no tenía un feedback de saber cómo me iba a ir y cómo iba a aguantar una prueba tan larga. Fui a competir a Austria sin pensar que podría conseguir ese tiempo, y ni mucho menos, conseguir la clasificación para Hawaii. Cuando veo el tiempo y el puesto que hice en Austria me paro y pienso que para ser el primer IM que hice y la gente que compite en mi grupo de edad (30-34), lo hice francamente bien. Generalmente, los primeros de mi grupo de edad están con tiempos cercanos a los ‘pros’.

Con sólo dos IM en las piernas, ¿qué objetivos te planteas para 2014?

Antes de irme a Hawaii me inscribí en el IM de Frankfurt. Allí el objetivo es bajar de las 9 horas y volver a clasificarme para ir a Kona. Sin duda, toda la preparación va a ir enfocada a esos dos objetivos centrales. Como preparación, competiré en los “half ironman” que haga falta y que me permita mi entrenador. Ahora me conozco mejor y sé que puedo evolucionar bastante en la natación y corriendo. Soy ambicioso y sé que es ahí donde tengo mayor margen de mejora. Además, intentaré conseguir algún apoyo más.

Ahora ya has participado en Hawaii pero, ¿cómo te iniciaste en el triatlón?

Me inicié hace varios años. Anteriormente, competí diez temporadas en descenso en mountain bike y no conocía el triatlón. Empecé a preparar las oposiciones de bombero hace más de cinco años y vi que se me daba bien correr. Además, tenía un monitor de spinning en el DiR que había competido en varios IM y me dijo que probara el triatlón, me veía que estaba fuerte y demás. Corría bien, tenía una buena base de bici y la cuestión era sobre todo, tirarse al agua. Hice un triatlón olímpico en Barcelona y me gustó mucho el ambiente y la competitividad positiva entre participantes. Soy muy competitivo y lo hice bien, y me gustó mucho. Después probé varios triatlones sprint pero lo vi todo muy rápido y no me gustó.

Una vez acabadas las oposiciones de bombero, decidí ponerme un poco más en serio. Me ha ayudado mucho en todo el hecho de ser bombero. Me apunté al IM de Austria, y me enganché a la larga distancia. Pretendía hacerlo de una forma más tranquila, pero me conozco y cuando me pongo con algo, doy el máximo de mi mismo. Y así ha sido, ahora he acabado Hawaii y quiero seguir en la misma línea.

¿Qué recomendarías a la gente que ahora empieza?

Le diría que se lo tomaran con tranquilidad y que no quemaran etapas. Sobre todo a la gente que empieza sin ninguna base y que apenas ha hecho deporte en su vida. Las evoluciones son lentas, sobre todo en natación. Por eso les diría que fueran superando etapas sin prisa, probar todo antes de un IronMan. Porque lo más importante de un IM es conocerse a sí mismo. Es fácil empezar fuerte los primeros kilómetros y acabar reventado. Lo importante es no agonizar, y personalmente en los últimos años veo a mucha gente agonizar en las carreras, cosa que creo que es muy peligrosa.

Además, creo que para ser un gran triatleta no tienes que hacer un IM. Y a eso, se le añade que para hacer un IM hay que tener muchas horas para entrenar. Si tuviera un trabajo de ocho o más horas al día, yo personalmente, no haría un IM. Pero chapeau para la gente que sí lo hace.

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Pablo Bosch

Barcelona, 1993. Redactor. Triatleta amateur y apasionado de la bicicleta. Siempre comunicando. "La excelencia en la gestión empieza por la del propio tiempo".