Remedios populares para sanar y prevenir las dolorosas ampollas

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Las ampollas son el resultado de una fricción o roce constante que tiene una parte de la piel (pies, manos, etc.) con un objeto (calzado, raqueta de tenis, herramienta de jardín, entre otros). Es por ello que es importante prevenirlas y curarlas. Presentamos una serie de remedios para que las ampollas desaparezcan.

El objetivo de una ampolla, al igual que un calambre muscular, es avisar que cierta actividad que se realiza debe ser reducida, ya que está forzando o lastimando cierta parte del organismo siendo en este caso, la piel. Es por eso que queremos acercar una serie de consejos

Remedios populares
  • Frotar ligeramente el área con un cubo de hielo para alejar el dolor que crea la formación de una ampolla.
  • Confeccionar una cataplasma con zanahoria rallada y aplicar directamente sobre la región afectada.
  • Aplicar el jugo de 2 ó 3 dientes de ajo directamente sobre la ampolla.
  • Verter unas gotas de aceite esencial de lavanda en una gasa y colocar sobre la ampolla.
  • Aplicar una pasta de harina de maíz y miel si la ampolla se revienta para evitar una infección.
  • Aplicar una capa de gel de áloe vera si se revienta una ampolla.
Recomendaciones
  • No reventar, en términos generales, la ampolla. Con el fin de evitar el riesgo de una infección, se recomienda no perforar una ampolla. Sin embargo, existen especialistas que aconsejan drenar una ampolla si ésta es demasiado grande o está ubicada en una zona donde se recarga el peso corporal.
  • En este caso, se aconseja lavar la ampolla con agua y jabón o pasarle un algodón con alcohol o agua oxigenada. Luego, pinchar con una aguja desinfectada con alcohol o con la llama de un fósforo (La incisión debe ser pequeña, pero apropiada para permitir que salga el líquido) Posteriormente, secar el líquido con una gasa antiséptica y luego aplicar un pequeño vendaje con una abertura en el centro para que penetre el aire.
  • No retirar la cubierta. Si se ha drenado o reventado la ampolla, no se debe retirar la cubierta (la piel que cubre la ampolla), ya que la zona terminará muy enrojecida, sensible e irritada. Es mejor dejarla puesta para que proteja la piel hasta que sane completamente.
  • Escoger un material sencillo de protección. Además de la cubierta natural de piel de la ampolla, se recomienda cubrirla y protegerla con una venda adhesiva flexible. Sin embargo, cuando la ampolla es demasiado grande, se aconseja los apósitos de gasa estéril y para fijarlos se emplee cinta adhesiva a prueba de agua.
  • Ventilar un poco la ampolla. Se aconseja remojar la ampolla en agua y dejarla al aire libre para que se ventile durante toda la noche con el fin lograr una más rápida curación.
  • Cambiar las gasas húmedas o mojadas. Si las gasas se han mojado por alguna razón, se puede considerar que se ha contaminado y debe cambiarse. Esto significa que se deberá cambiar las gasas con bastante frecuencia si los pies transpiran mucho o si realiza actividades que produzcan sudación y las humedezca.
Prevención
  • Frotar con alcohol las zonas de la mano que estarán expuestas a alguna tarea no habitual.
  • Aplicar un pedazo de cinta adhesiva o una almohadilla sobre el área que puede irritarse por la fricción.
  • Rociar polvo o aplicar vaselina. Para evitar rozamiento en los pies lo mejor es aplicar un talco o vaselina en las zonas propensas a las ampollas.

Por Rendirse Jamas.

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Proyecto informativo y formativo del diario SPORT realizado por y para el triatleta popular. Especial atención al triatlón, swim, ciclismo y travesías