Publicidad

En poco más de un mes comienzan los triatlones en España, donde seguimos teniendo ese respeto por un lado, y motivación por otro, de lanzarnos al mar y salir del mismo con una sonrisa,  pisando la arena, corriendo a la mayor velocidad posible para coger la bici e intentar no perder la estela de los de delante.

El nado en el mar es un deporte de sabios, nunca deja de sorprendernos, todo comienza con esa puesta a punto antes de escuchar el bocinazo de salida.

Calentamos siempre en la piscina antes de nuestras series, ¡Cómo no hacerlo el día tan ansiado de la competición! Nunca hay un ritmo igual de nado ya que las condiciones del mar cambian, nunca saldremos igual de fatigados, pero estudiaremos nuestro estado de forma y las condiciones del mar para realizar el primer sector lo mejor posible.

Publicidad

Tendremos en cuenta varios Factores:

  • Las corrientes del mar: Definidas como un movimiento de rotación terrestre, movimientos de masas de agua dentro del océano provocadas por el viento y la densidad del agua, la cual varía por según la temperatura y salinidad del mar.

Existen numerosas aplicaciones que nos indican el movimiento de dichas corrientes y el viento q habrá el día de la competición, lo cual nos prevendrá de futuras sorpresas.

Windfinder o Ventusky son dos aplicaciones que utilizo muy a menudo.

Intentaremos superar dichas corrientes y el viento en contra, intentando ir a pies de otros triatletas y realizando un nado largo, deslizando y cogiendo agua, llevando un ritmo constante, ser eficientes.

Si el mar está en calma, nuestro nado será parecido al realizado en la piscina, pero si el mar está movido, nuestra experiencia en dicho medio cobrará gran importancia.

  • Nuestra ubicación en la salida de la prueba: Dependerá de nuestro nivel de nado, si somos principiantes o nuestro nivel es bajo, nos colocaremos en los últimos puestos o cajones de salida, evitando golpes y adelantamientos bruscos por parte de otros triatletas.

Si nuestro nivel es medio alto nos colocaremos en la parte delantera, no de los primeros, donde nos tocará lidiar con el resto de triatletas, teniendo en cuenta las citadas corrientes para situarnos en un lado u otro de la salida.

Deberemos entrenar las salidas al mar (extrapolándolo a la piscina), donde siempre son rápidas y en ocasiones algo agónicas, donde tras los primeros 100metros, buscaremos nuestro ritmo de nado conforme a la distancia, ubicándonos en un grupo a ser posible,  y si vemos que nuestro ritmo es mayor, nos tocará adelantar y buscar al grupo delantero.

Estas salidas, cambios de ritmo o roces con otros triatletas los podremos entrenar en piscina o en el mar junto con otros compañeros. Si entrenamos solos en la piscina y somos novatos en mar abierto tendremos bastantes probabilidades de agobiarnos nada más comenzar la prueba o de no continuarla, por lo que deberemos ser precavidos con dicho medio.

  • Una vez inmersos en la prueba, tendremos en cuenta los posibles cambios de ritmo o un distanciamiento mayor del grupo delantero, lo cual dependerá de nuestro nivel de nado y de nuestro objetivo en la prueba.

Si la prueba permite el drafting (ir a rueda), intentaremos no quedarnos descolgados de un grupo de nado delantero o quedarnos en tierra de nadie, sin un grupo con el que realizar el sector de bici.

Si la prueba es sin drafting, también será de vital importancia salir pronto del agua, ya que tendremos triatletas con uno u otro nivel de bici con el que tomar referencias, siendo lo más competitivos posible.

Tanto en una u otra modalidad trabajaremos el nado en el mar dando importancia a dos aspectos fundamentales:

+ Realizar nado waterpolo para divisar las boyas o grupos y no desorientarnos, realizando series de diferente intensidad y distancia, con 25 metros nadando con la cabeza arriba durante dicha distancia.

+ Trabajar el nado con palas para lograr fuerza en el recobro, lo cual será muy útil en posibles cambios de ritmo,

+ Cambiar las respiraciones en el nado, cada 3,4,5 o 6 brazadas, logrando una mayor capacidad pulmonar por un lado y evitando el oleaje por el lado natural de respiración al aprender a respirar por el lado contrario.

  • La salida del mar y entrada en la T1: Una vez tocado arena tras el nado, realizar una transición rápida será vital para comenzar a pedalear en una buena posición.

Conforme corremos a la T1 nos quitaremos la parte de arriba del neopreno, si este está permitido, para una vez en la T1, quitarnos rápido el mismo, ponernos casco y gafas, dorsal y saltar a nuestra bici para calzarnos las zapatillas, las cuales irán colocadas con gomas para realizar una T1 lo más ágil y rápida posible.

Reflexionemos sobre estas recomendaciones y comencemos a entrenar, en la piscina, en el mar, con compañeros de club, sacando nuestro entreno de manera individual…Entrenemos duro, con una alta disciplina y esfuerzo para disfrutar compitiendo.

 

Publicidad