La suiza dominó la prueba de principio a fin para conquistar por tercera vez consecutiva la cita francesa. Anna Noguera completó un brillante regreso con una undécima posición.
Alanis Siffert lo ha vuelto a hacer. La helvética ha confirmado los pronósticos y se ha llevado su tercer triunfo consecutivo en Alpe d’Huez Triathlon. En estos días que se disputa el Tour de Francia femenino, la suiza ha convertido uno de los recorridos más míticos de la ronda gala en su patio particular y ha hecho de su triunfo algo tan rutinario, presumible y contundente como apostar por el amarillo de Tadej Pogačar en la élite masculina.
Nada, ni nadie parece detener a una mujer instalada en el estado de su vida que por tercera edición ha dominado con mano de hierro una prueba en la que se mueve como nadie y en la que todavía queda por saber si incluso ha reservado parte de su potencial pensando en el próximo Vancouver T100 dentro de diez días.
Siffert ni vaciló ni especuló y desde el momento en el que los 2,2K en el Lac du Verney fueron una realidad en la que competir, la suiza dejó patente que su deseo era sentenciar la carrera por la vía rápida.
A diferencia del curso pasado, no se dejó sorprender y aunque Lola Bachet se enganchó a sus pies, la presencia de la francesa fue una figura inocua e inofensiva para la favorita en lo que fue una natación rápida que le permitió estar cerca del TOP10 general y ser mejor que el propio Jon Breivold entre otros.
Los números que realmente importaban a Siffert (28:02) se contaban se cantaban en forma de casi dos minutos de diferencia con la francesa Maëla Moison (29:46), dos respecto a su compatriota Nina Derron (30:02) y especialmente los más de cinco minutos con la gala Jeanne Collonge (33:21).
El protagonismo supremo de Siffert escondió en un segundo plano la cara y la cruz que vivieron en el elemento acuático las nuestras. La cara buena del deporte la representó una Anna Noguera que salía a cuatro minutos de la líder incontestable, en cambio, la nota negativa la escribía una Helene Alberdi que a las primeras de cambio tenía que poner fin a su primera participación en Alpe d’Huez. La vizcaína ni siquiera pudo llegar a la primera transición. Amarga novatada.
Sin oposición, en una crono contra sí misma y con ganas de realizar una exhibición antológica. Así pareció asumir Alanis Siffert su carrera una vez subida sobre la bicicleta. Saldó el camino hasta el Grand-Serre sumando más de un minuto a su ya interesante renta con una Derron que desde ese momento asumió el rol de única mujer con la mínima posibilidad real de presentar alguna especie de batalla, eso sí, siempre condicionada a un hipotético sufrimiento por parte de la helvética que jamás llegó
Lo intentó Derron en ese pulso casi imposible y la triatleta abría la puerta a la emoción al recortar un minuto a Siffert en la cima de la primera subida del día, en La Morte cuando pasaba a solo 2’30” de su compatriota.
En ese contexto, el Malissol se presentó como el segundo escenario de una partida de ajedrez en la que la que los 2,4km al 8,5% de pendiente media volvieron a ser el aliado perfecto de una Siffert que replicó con exactitud la táctica que tan bien le funcionó en 2025. La ganadora de Challenge Roth desactivaba los avances de su compañera y dinamitaba la dinámica a golpe de poderosa pedalada acoplada. Sin necesidad de ponerse de pie, Siffert recuperaba lo perdido minutos antes e incluso tachaba la cota con unas ganancias que devolvían los 3’30” de diferencia con Derron al marcador particular de ambas.
Siguiendo la misma hoja de ruta que un año antes, el trabajo de la ganadora de TradeInn Zarauzko Triatloia continuó dando sus frutos en el terreno llano para pasar por Le Pernier cinco minutos antes de que lo hiciera Derron, quien, al mismo tiempo veía como una creciente Collonge se situaba a menos de cinco minutos de ella.
Porque en ese otro mundo aparte del que era ajena Siffert y Derron, se libró la pelea más interesante en la que Moison, Léa Riccoboni, Lola Bachet fueron las mejor posicionada en un inicio para la lucha por una última posición dentro del podio a la que también ambicionaban no lejos de ellas mujeres como Skye Wallace, Giorgia Priorone, Alex Tondeur, Sarah Bonner, una Anna Noguera que mantenía el pulso de manera sensacional y unas Collonge y Nikita Paskiewiez cuya esperada reacción no acababa de llegar allí donde se presumía debían comenzar a hacerlo.
Pero lo hizo, vaya si lo hizo, allá donde otras pudieron enterrar sus opciones o cuanto menos perder comba como Noguera, Collonge resucitó para escalar hasta la quinta posición y fijar el podio a apenas un minuto. En el Malissol ya era suyo, pero la distancia de nueve minutos respecto a Siffert y seis con Derron hacía difícil predecir si todavía estaba a tiempo de pelear por algo más que el bronce. La tendencia antes de l’Alpe d’Huez ya ofrecía otra perspectiva y la intrahistoria previa también avivaba ese sentir. Al menos, con la segunda posición.
Situación de carrera que se mantuvo intacta en Col d’Ornon (14,4Km a 4% medio), la penúltima ascensión del día consolidaba a una Siffert que tomó dirección a l’Alpe d’Huez con seis minutos de ventaja respecto a un Derron que había logrado detener los avances de Collonge para mantener a la francesa a cinco minutos antes de afrontar Alpe d’Huez.
La icónica cima implosionó la carrera y trastocó la segunda y tercera posición tal y como lo hizo en 2025 con idénticas protagonistas.
Una vez más, y siguiendo los patrones ya preestablecidos de las dos últimas ediciones, Alpe d’Huez se erigió en una mera herramienta con la que Siffert explotó su fortaleza sobre las dos ruedas para auparla a lo más alto con una ventaja de ocho minutos respecto a Collonge y Derron.
Porque sí, la segunda de las helvéticas vivía en sus carnes el déjà vu de un año antes y nuevamente vio como la gala hacía añicos los más de cinco minutos que les separaban a los pies de la montaña. Una vez más, la veterana Collonge se convertía en una bestia en esas 21 curvas a las que solo la superioridad de Siffert podía poner freno.
Por delante, una única cuestión a resolver ¿se repetiría el mismo podio o Collonge refutaría su actuación ciclista en el casi medio maratón que tenían por delante para ser segunda?
La respuesta llegó tan rápido como se calzaron sus respectivas zapatillas y, esta vez a diferencia de lo acontecido en 2025, Jeanne Collonge (6:22:30) se tomaba la revancha con Nina Derron (6:32:12) – que entonces fue capaz de girar las tornas – para llevarse la única medalla que le faltaba en el Alpe d’Huez Triathlon, la de plata mientras que la suiza se colgaba el bronce.
Por delante de ellas, ya había llegado una imperturbable Alanis Siffert (6:13:00) que hizo de la carrera a pie un entrenamiento en altitud – y pese a ello volvió a incrementar su renta – y de los últimos metros un auténtico baño de masas. Ella es el momento.
Lejos de esa cuita, pero inmersa en la suya propia, Anna Noguera. La catalana hubo acabado la bicicleta rozando el TOP10 y la hoy profesora cerró su regreso a Alpe d’Huez con una magnífica undécima posición, a apenas cuarenta segundos del TOP10 de Nikita Paskiewiez y cruzando la meta en un sub’7H.
El eibarrés firma una de sus mejores actuaciones el día que Mikel Arrasate conoce de…
El belga, que continúa recuperándose de una lesión, ha decidido centrar toda su temporada en…
El debut de Arrasate marca las horas previas de una prueba mítica en la que…
Jelle Geens deshoja la margarita y después de mucha incertidumbre, el belga buscará hacerse con…
La española suma un nuevo TOP15 en Copa del Mundo y sigue adquieriendo experiencia internacional.
La española logró una brillante tercera posición, convirtiéndose en la primera española de la historia…