(Challenge Salou)

El australiano, que ostenta el récord del segmento ciclista en el Ironman de Hawaii, cree que está preparado para proclamarse campeón del mundo.

Cameron Wurf lo tiene claro: quiere ganar el próximo Ironman de Kona. El asutraliano afronta su 2019 con la moral al máximo tras conseguir, en la última edición en Hawaii, el récord del segmento ciclista de la prueba: 180 kms en 4h07’30”, a 43,6 km/h. Un registro que nos dejó a todos sin palabras y que, tal y como ha declarado Wurf, sirvió para que aquel día, en el Campeonato del Mundo de Ironman, se vieran resultados espectaculares: “Ahora quiero ser parte del espectáculo y poner al mis rivales bajo presión”.

El asutraliano, que durante gran parte de su carrera deportiva ha sido profesional en remo, quiere dar un paso más. Tras “volar” sobre la bicicleta en 2017 y 2018, en 2019 intentará llegar a Kona en un estado de forma que le permita ser competitivo a pie y aprovechar la ventaja que saca sobre las dos ruedas. En la última edición del Campeonato del Mundo, Wurf se bajó de la bici el primero pero cubrió el maratón final en 3h06’18”, lejos del 2h41’31” del vencedor Patrick Lange. Acabó 11º. 

¿Qué hará para dar ese último salto de calidad que le falta para tener opciones por el título? “Estoy trabajando más tiempo en el agua y a pie”. Todo ello, sin dejar de lado su gran especialidad… Y es que Cameron Wurf es compañero de entrenamiento de nada más y nada menos que Geraint Thomas, el último ganador del Tour de Francia. Eso sí, el australiano tiene claro que no cambiará el método que le ha llevado a ese Top10 en Hawaii: “Mi progresión ha sido buena hasta ahora y no voy a variar mi forma de prepararme”. 

Comentarios

comentarios