Publicidad

Con la cara embarrada como si llevara una máscara, el ciclista italiano se coronó al acabar la dura prueba en poco más de 6 horas.

Como si se tratara de una carrera de obstáculos y no de ciclismo, el italiano Sonny Colbrelli superó los múltiples adoquines, caídas, barro y un esprint final no apto para cardíacos para cruzar la línia en primera posición de la París-Roubaix con un tiempo de 6 horas y 1 minuto.

Caídas, lluvia -mucha lluvia-, adoquines, barro, carreteras no asfaltadas… Si se desconoce de que se está hablando en esta crónica, el lector podría adivinar que se trata de unas de las tantas célebres carrers de obstáculos. Pero no. Todo lo enumerado sucedió en la 118ª edición de la París-Roubaix, una prueba ciclista que brilla por su dramatismo y su devenir dantesco y que este año no ha dejado indiferente a nadie.

‘El infierno del norte’ como los expertos han denominado a esta prueba que tiene de durada un día, tuvo como ganador al ciclista italiano Sonny Colbrelli en una edición que se celebró por primera vez en otoño. Por si el cambio de estación no fuera histórico, los libros de historia guardan un capítulo para la edición de este año por las condiciones extremas a las que tuvieron que hacer frente los corredores a lo largo de los 257Km. que separan a las localidades francesas de Compiègne y Roubaix.

Publicidad

La verdadera carrera empezó cuando se había superado la cuarentena de kilómetros, instante en el que se formó un grupo en cabeza donde estaban la mayoría de favoritos a coronarse. Entre ellos, el italiano Gianni Moscon quien hizo un apretón para dejar atrás a su compatriota Sonny Colbrelli y Mathieu van de Poel. Un liderazgo que duró menos de lo previsto cuando el transalpino, que iba desatado, sufrió un pinchazo que le hizo cambiar de bici y, posteriormente, una caída. Cobrelli aprovechó las desgracias de su vecino para ponerse en cabeza.

Esto sucedió a 16Km. de la meta, cosa que hacía prever que el podio se decidiría en el Velódromo de Roubaix, donde los corredores tenían que dar una vuelta. Ahí, Colbrelli tenía todas las de ganar, pero por entonces corría en quarta posición por detrás de un Van Aert que hizo el intento de certificar su victoria. Poco pudo hacer cuando, el campeón de Europa, Colbrelli, hizo un último esfuerzo para adelantar a todos sus predecesores y, así, sumar su victoria número 24 y dar a Italia una victoria que no se daba desde el 1999 cuando el primer escalón del podio lo piso Andrea Tafi.

 

Comentarios

comentarios

Publicidad