Roger Adriá que con solo 22 años, ya ha llenado titulares del mundo del pedal, está llamado a ser el relevo de los españoles que ahora ‘plagan’ el World Tour pese a venir de un deporte completamente distinto como es el futbol

Dejar una carrera dentro del suculento pero difícil mundo del futbol, para enrolarse en el ciclismo puede ser una apuesta arriesgada, pero cuando la calidad que se destila es tan alta, las probabilidades de que sea un movimiento ganador crecen carrera tras carrera.

Quizás sea un desconocido para el mundo del triatlón, pero Adriá es un deportista llamado a ser uno de los grandes, algo que avalan tanto sus compañeros como el staff del equipo Kern Pharma, que está a la espera de recibir luz verde para ser un equipo Pro Team, a la altura del BH-Burgos, Euskaltel Euskadi o del Caja Rural.

Un ejemplo de como debe de ser la mentalidad y la filosofía de un ‘depredador’ de los maillots de ganador, y al que las tareas de líder no le queden grandes.

Formado en las filas del Lizarte, estuvo jugando en las categorías inferiores del Espanyol, donde tuvo que escoger entre una carrera marcada por las lesiones, o un deporte que le gustaba desde pequeño y que nunca había explotado. Y vaya si lo hizo.

Basta con revisar su currículum para ver que una victoria en la Copa de España lo sitúa como un corredor que mantiene un equilibrio entre la brillantez y el talento para estar delante en una prueba llena de aspirantes, como para ser regular a lo largo de una temporada, algo que los equipos World Tour de primera división, cuentan como aspectos primordiales para formar sus equipos.

Bastará con unos años para ver si Roger sigue la estela de Marc Soler, Enric Mas, o Iván Cortina como figuras de un posible futuro brillante del ciclismo español, y ensancha el palmarés de victorias, en cualquiera de las especialidades donde Adriá escoja desarrollarse.

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