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imagenes de tenerifebluetrail.com

Hoy os traemos la crónica de la de la Tenerife Blue Trail la cual disputo nuestro colaborador  Iker Martin.

Participaba, como sabéis los asiduos a esta bitácora, en la modalidad ultra: en unos aproximados 93-95km y sus casi 10.000m acumulados.

El evento comenzaba a las 3:00 de la mañana del sábado. A las 23h me levanto de la siesta y con miedo a no estar del todo descansado, ceno en la terraza del apartamento que compartía con mi familia. Llegamos poco antes de las 2:oo a la zona de salida, un buque en el puerto de los cristianos. Salida espectacular. Me despido de los míos y espero volver a verlos cuando el sol salga.

Yo tenía un plan y aquí lo dije: salir fuerte e intentar ir en el grupo de 10 que se formase de salida. También tenía un plan de pulsaciones realizado por el Dr. Joseba Barrón del que no tenía ninguna gana de separarme. Con todo esto, veo imposible seguir ese grupo que se marcha de salida. Me acomodo en la parte media-alta del grupo.

La carrera en sí es un trapecio, subida, toboganes en la parte alta, bajada, y una última parte que entendía llana a meta (luego hablaremos de esto). El primer control (has de pasar por ellos en un determinado tiempo, sino pá casa) lo tenemos hacia la mitad de la primera ascensión. Reconozco que no sabía los tiempo de corte, reconozco que pensaba estar delante y mi táctica no era evitar el descenso sino meterme en la champions. Me cantan en el grupo que vamos justos para llegar… qué dices? pienso… lo pasamos lamiendo el poste e íbamos en un cómo top50 más o menos… La mitad no llega a meta, pensé.

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Como decía la primera parte de la carrera es una subida constante, con puntos de mucha dureza y otros algo más llevaderos en los que aprovecho para correr… a ver si me quedo fuera por lento… Son casi 6h subiendo una rampa de garaje, como las que subes con el coche. Si estás leyendo esto y eres vasco: como el último tramo del Gorbea, como la subida al Galarraga… Imposible correr… Estoy haciendo mi trabajo a la perfección, regulo, como, bebo, y no me paso de pulso. El paisaje aquí es espectacular, me recuerda al bosque de Yellowstone (que nunca he estado por cierto), precioso. Una vez llegados a los 2000m aprox, la vegetación cambia por un paisaje lunar, el suelo es como gravilla y me cuesta subir las empinadas cuestas… 1h de continuo sufrimiento. Llegamos a la meseta,llamemos le así. La frustración se apodera de mí, he hecho lo que tenía que hacer, he entrenado como nunca, voy bien de peso, he comido, he bebido… y no voy. No puedo correr… mal de altura? Cambia el chip, hemos venido a meternos en el top10 y ahora hay que llegar.

La parte media, es un constante tobogán, aderezado con una colina de no más de 300m que te lleva a la cota más alta de la carrera, los 2500m. Como decía, estoy en crisis. Es en este momento, cuando empiezan a llegar los corredores de las otras distancias (trail y media trail). Iba tocado y gente que en teoría no me gana ni a la pata coja, me pasan como centellas. Pónganse en mi lugar. Paro me tomo unos segundos, saco el MP3 y vetusta morla me acompaña hasta el siguiente control. Todo los que había recuperado en puestos, los he perdido en esto 15 km de la “meseta” , las cañadas del Teide han podido conmigo.

Llego a otro control eliminatorio… lamiendo el poste otra vez. En este avituallamiento debía haber café y pasta. No había café y no había ni platos ni tenedores. Como macarrones de una fuente con las manos. Es lo que hay. Me siento, veo el móvil, veo mensajes de apoyo e intento llamar a mi mujer para explicarle lo que me pasa, no hay cobertura… intento llamar a mis padres que están en algun sitio esperándome, para decirles que voy bien pero lento…no hay cobertura… Iker, no hay otra que tirar para adelante… No sé muy bien cómo, pero en los siguientes 15km de esta meseta recobro la fuerza… poco a poco… me siento fuerte al paso por el Portillo. Veo una carretera e intuyo que mi familia debe estar por ahí.

Efectivamente… ahí están… les veo… me cantan que voy sobre el 40 y pico. Les trato de explicar lo sucedido, pero que estoy bien y que estoy corriendo otra vez y remontando… Consigo contactar con mi mujer, me quedo más tranquilo. Mi madre me dice que mi padre me ha ido a ver a otro control, yo pensaba que al siguiente (pero era al anterior) por lo que inicio la bajada como un loco pasando gente. Ya que me han ido a ver y han esperado tanto, que me vean remontando… La bajada y un posterior llaneo te llevan al último punto de control el km 80. Momento de recuperar y momento clave, como veremos ahora. Me siento vivo, veo que el trabajo de septiembre sale y estoy muy motivado.

A mitad de esta bajada, nos encontramos con un voluntario que nos comunica que la carrera ha sido suspendida… ha fallecido un corredor… momentos de incertidumbre… en caliente y sin pensar decido seguir. No hemos venido para retirarnos, es una pena y lo lamento mucho, pero creo que la mejor forma que tenía en ese momento de honrar su muerta era seguir.

En el control del km 80 hay una valla que impide el paso y mucha gente. Hasta ese momento, mucha gente pensaba como yo y han ido hasta este punto. Pero aquí todos se paran. Me intentan parar, les explico mi situación y les comunico que sigo. Me quitan el chip, el dorsal… lo veo “lógico”. A partir de aquí estas solo… Son 15km, 2h calculo, llamo a mi padre y se lo hago saber: Id a comer que en 2h estoy allí. Error.

Esos últimos 15km son los más duros de la carrera. Se lo hice saber al organizador, desde mi muy humilde punto de vista, esto sobraba. Era un tramo muy duro, apenas se podía correr en 2km de los 15km y con una exigencia técnica que me parece demasiada. Para una carrera de 15km o para una de 30km, perfecto. Pero para los últimos kms de una carrera de casi 100km es demasiado.

Paso los peores momentos de la carrera, sin gps, sin cobertura y sabiendo que era imposible hacerlo en 2h. Sabía que mi gente estaba preocupada, pero no podía avisarles. Las pocas veces que tengo cobertura se lo indico: estoy bien, no me he perdido, pero voy muy lento. Aun así sabía que estaban preocupados. Fue la peor parte. No sabía cuánto me quedaba y la dificultad hacía que la frustración se apoderase de mí… subidas, bajadas técnicas, ví­as ferratas… Donde coño esta la meta!! pensaba.

Tras casi 16h llego a la meta. Pido perdón porque sé que lo han pasado mal. Intento llamar a casa pero no puedo. Sé que allí también están preocupados. Al menos sé que soy capaz de hacerlo, sé que puedo hacer cualquier cosa que me proponga, pero he llegado a una meta fría, desmontada por el trágico final de ese corredor y una sabor amargo me invade, debería haberme retirado?

Hoy veo en las clasificaciones  hasta que duró la carrera y se registraron tiempos iba el 22 de mi categoría. En el km 80. Me da igual la verdad, siempre digo que lo importante es terminar. Dada la dureza lo considero un buen trabajo.

¿Y ahora qué? Pues creo que esto no es para todo el mundo. Así como digo que con trabajo se puede hacer un Ironman, una maratón, un… esto digo que solo algunos pueden hacerlo. Y no se lo recomiendo a nadie que no sea capaz de entrenar 20h a la semana y que tenga un historial amplio en temas de ultrafondo. No quiero engañar a nadie, y esto de los ultras no es como los vídeos del kilian,es muy muy duro. Solo advertir que nadie se lleva a engaño.

Querría agradecer a: Victory Endurance, a Bes-TBioiberica (artroactive,tecndoactive,…) y a Multioptica Elias el material y la ayuda para la prueba. Así como a la organización la invitación. Y como no, a todos aquellos que estuvisteis atentos o que fuiste a verme llegar y no pudieron verme, como es el caso de Elena.

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