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En Berguedà, comarca de Cataluña, hace más de 20 años que los habitantes reclaman una pista de atletismo. Dos amigos,  Pau y Carles, han tomado por cuenta propia la justicia y han hecho una pista en medio de un campo de trigo.

Es uno de los campos más grandes y más planos de la zona, a Cal Bernadàs, y nace con la idea que los deportistas tengan un lugar donde entrenarse mientras la administración pública sigue demorando la construcción de una equipación que el deporte pide a gritos desde hace décadas.

La primera pista de atletismo de la comarca, construida en un campo de trigo

“Si en Kenia corren en pistas de atletismo de tierra, ¿por qué no hacer una en el Berguedà, comarca que hace 20 años que reclama esta equipación?” Eso fue lo que pensó Pau Llorens, un joven de la región con grandes aspiraciones en el mundo del deporte. La idea se puso en marcha rápidamente, pero toda empresa necesita su socio, y la incorporación ideal fue su amigo Carles Cort.

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Los dos amigos son grandes deportistas. Uno entrena atletismo para practicar las carreras de orientación que lleva a cabo, y el otro porque hace atletismo en la ciudad de Manresa, aproximadamente a más de 40 kilómetros de donde vive.

Ambos han compartido horas y horas de coche para bajar a Manresa, a la pista de atletismo más próxima en todo el Berguedà, y así se les ocurrió la manera de ahorrarse combustible y cubrir una carencia que la comarca hace años que arrastraba.

Al compartir intereses y metas, decidieron idear juntos el plan. En primer lugar, sin duda alguna, pensaron la localización.

pista de atletismo en Can Bernadàs, Casserres

Primer paso: encontrar la localización perfecta

Para ello, fueron puerta por puerta a picar a los vecinos de Casserres, a ver cuál de ellos era el propietario del campo más plano de la región. Así encontraron a Anna, la propietaria del campo más perfecto para construir su pista de atletismo: el Cal Bernadàs, un campo practicamente plano, bien ubicado, a tocar del pueblo y con unas vistas maravillosas. En seguida Anna se sumó a la idea con mucha ilusión ilusión. No obstante, puso una -única- condición: que se dañara el el mínimo trigo plantado.

Segundo paso: la construcción

Pere Llorens y su tractor, padre de Pau Llorens

Una vez aceptado este término, Pau y Carles pasaron al siguiente paso: la construcción. Y aquí es donde entra Pere Llorens, el padre de Pau (más su querido tractor). Con estacas y cuerdas tensadas haciendo de compás, fueron labrando el campo.

La forma de una pista de atletismo no es fácil de hacer. A ras del suelo se veía bien y con una forma adecuada, pero Carles confesó que le daba mucho miedo que la forma de la pista de atletismo vista desde el cielo se viera de forma errónea.  Actualmente, ambos amigos están orgullosos de la forma de óvalo conseguida. Y la longitud es también prácticamente perfecta, pues no mide 400 metros exactos, pero casi: mide 396 metros.

En seguida se corrió el rumor de la construcción de la pista de atletismo. Pero cabe remarcar que no hizo falta mucha difusión. La noticia corrió como la pólvora y en pocas horas se pasó a verla una gran parte de vecinos del municipio de Casserres y cercanías.

Una reivindicación histórica en la comarca 

Alfons fue un atleta federado con experiencia en el mundo de la competición. Hace dos décadas presentó un proyecto en su ciudad natal, Berga (a más de 15 kilómetros de Casserres) intentando que se instalara la semilla de una pista de atletismo. Lamenta que, ahora que más gente que nunca quiere hacer deporte, y el centenar de deportistas del club que preside, el JAB, no tengan una instalación donde entrenar.

Tanto él como muchas personas encuentran muy buena la iniciativa de la pista de atletismo de Casserres por su carácter simbólico. No obstante, siguen exigiendo una  pista como dios manda, hecha con tartán. En esa zona, cuando un atleta quiere especializarse en atletismo u otro deporte, tiene que recurrir a pueblos más lejanos como Berga o a Vic donde disponen de instalaciones propiamente dichas.

A Pau y su amigo Carles les gustaría que su idea fuera el granito de arena que acabe ayudando a la construcción de la pista soñada por todos los habitantes de la comarca. De momento, ya han conseguido hacer realidad un pequeño milagro para muchos deportistas y futuros aficionados del atletismo.

 

 

 

 

 

 

 

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