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Manu Moreno – Ahora ya sí que estamos en la recta final. Tan solo seis semanas para intentar recoger los frutos de varios meses de intenso entrenamiento. Hemos pasado frío, sufrido, buenos y malos momentos pero sobretodo, hemos disfrutado.

Ahora sólo queda el sprint final para acabar de engrasar la maquinaria y plantarnos el seis de julio en la línea de salida dispuesto a completar una nueva prueba de la franquicia Ironman.

Estas últimas semanas siempre me gusta ir preparando la carrera para no dejar nada al azar. ¿A qué ritmo quiero nadar? ¿Aprieto al principio de la bici o al final? ¿Cómo me alimento?, y así infinidad de preguntas que me gusta poder tener claras y entrenarlas con bastante antelación para poder dejar cuantas más cosas planificadas, mejor.

La alimentación y la hidratación, para mi, son de los aspectos mas importantes en cualquier prueba de larga distancia, ya sea triatlón, trail, ciclismo, etc., si queremos afrontarla con un mínimo de garantías. En mi caso intento no dejar nada al azar y aprovecho el segmento de bici para cargar el depósito y poder afrontar con garantías el sector de carrera a pie que siempre pasa factura.

En cada prueba creo que he ido evolucionando, que no mejorando, la ingesta de hidratos de carbono para llegar a aquello que mejor me va. Cada uno al final tiene que encontrar lo que mejor le va a su cuerpo y que le permita rendir en las mejores condiciones. Yo sí que tengo claro que es muy importante tenerlo todo estructurado y testado con anterioridad para no llevarnos sorpresas desagradables por algo que no le haga bien a nuestro cuerpo.

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Secretos tampoco hay muchos ya que siempre se recomienda ingerir por hora la misma cantidad de hidratos de carbono que peso corporal tenemos y estar bien hidraratdo. Así, para un deportista de 75 kg lo ideal sería consumir, como mínimo, 75g de hidratos de carbono. ¿Maneras? Hay muchas ya sea vía barritas, geles o líquidos. Lo importante es saber que le va bien a nuestro cuerpo.

Como comentaba, para mi, la bici es el momento en el que aprovecho para recuperarme de la natación, y cargar el cuerpo para afrontar con garantías el resto de la prueba bebiendo y comiendo cada 15-20’. Evidentemente, tomar siempre lo mismo, puede resultar aburrido por la repetición de sabores. En ese caso puede ser interesante variar cada hora la forma de ingerir los hidratos y una hora alimentarse con barritas y la siguiente con geles. Siempre, eso sí, que hayamos probado antes que no nos hace daño al estómago.

Para la carrera a pie la estrategia es la misma, pero, si no hemos cargado bien los depósitos en el sector ciclista, de nada servirá que intentemos alimentarnos porque nuestro cuerpo se queda vacío.

Muchas veces tenemos la tentación de no comer, o no beber, porque nuestro cuerpo no nos lo pide, porque “me encuentro bien”. El cuerpo, por desgracia, no nos da señales hasta que se queda sin reservas y, ahí, ya si que podemos hacer poco. Por eso, aunque muchas veces no tengo sed…bebo, no tengo hambre…y como. Forma parte de la estrategia de carrera e, igual que el resto de disciplinas, es necesario entrenarlo y tenerlo preparado.

Por tanto, no dejemos nada en manos de la suerte. Tengamos claro que vamos a comer, cómo lo vamos a tomar y, qué momentos serán los más adecuados. Yo ya lo estoy entrenando, ¿y tú?

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imagen portada www.ironman.com

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