El cazatalentos Luis Fernando Saldarriaga, exciclista y formador de corredores colombianos, cree que Bernal ha acusado su estado de forma, por culpa de la preparación


Saldarriaga hablaba ayer para EFE, para intentar arrojar algo de luz al bajo rendimiento que ha ofrecido la ‘Locomotora’ Bernal, que el año pasado demostró estar intratable en las etapas de montaña.

“Creo que se han equivocado en la planificación del Tour. Es cierto que salimos tarde del confinamiento de la pandemia, pero no es óbice para considerar que se trata de un tema que no le ha perjudicado, ya que tuvo semanas de preparación”.

Algo que sin duda, da que pensar, ya que estamos delante de un corredor que compite en las filas del INEOS, el equipo que se ha ganado la fama de estudiar hasta el más mínimo detalle de la preparación de los atletas, evaluando constantemente la forma y por ende, controlando muy bien el grado de fatiga que aguantan estos ‘Fórmula 1’.

Aún así, Saldarriaga insiste en que el problema es extensible a todo el equipo británico: ”ya que hemos visto que no funciona desde el punto de vista físico, de carencia de fuerza, de resistencia. Habría que analizar la preparación de los corredores”

 “Las cosas no iban bien porque cada vez resistía menos. En el Tour de L’Ain y en el Dauphiné le pusieron en apuros. No tenia “punch” porque no iba a gusto, y cuando pasa eso es porque la preparación está pasada”. Algo que le ocurrió a Bernal en las semanas previas a la ronda gala, en el Dauphiné, donde los corredores que optan a la general del Tour, acostumbran a hacer muy buen papel.

La fatiga ha sido el aspecto clave que justifica el bajo rendimiento de Bernal en este Tour. “Eso pasa porque hay una fatiga a nivel del sistema nervioso central que impide que lleguen los impulsos suficientes a la parte muscular, algo recurrente en los ciclistas. Es una fatiga aguda que se manifiesta por la última semana y una fatiga crónica que viene de antes, de muchas semanas antes, que en el caso del ciclismo y en la potencia se estabiliza en 42 días. O sea, que él llega cansado desde que terminó el Tour de L’Ain o por esas fechas”.

Cabe destacar además, que este año Bernal ha completado muy pocos ciclos en altitud, un aspecto que era clave en la preparación en años anteriores “Este año Bernal llegó a Europa 55 días antes del Tour, por 11 días del año pasado. Eso significa supoca estadía en altura, lo que le ha afectado bastante para sus niveles de hematocrito y hemoglobina, que son los que le dan la capacidad de oxigenación y resistencia”.

Por otra parte, ea INEOS se le ha visto más desorganizado que en ediciones anteriores, dónde ningún equipo le tosía. Es evidente que la ausencia de vacas sagradas como Thomas o Froome, ha propiciado una cierta entropía en el equipo, que está viviendo un proceso de cambio y renovación, que innegablemente, iba a afectar el rendimiento de la escuadra. De esta manera, Egan ha tenido que asumir el liderazgo, y quizás no ha sabido manejar muy bien la presión sobre él: “La parte psicológica también ha tenido mucha su influencia. Parte del problema ha tenido que ver con eso. Es el líder del equipo y no ha sabido configurar esa responsabilidad. La presión le pudo más de lo normal”.

“Tengo el mayor de los respetos por esta carrera y ya estoy deseando volver en los próximos años”, añadió Bernal, que asegura que, a parte del cansancio, aún arrastra las molestias en la espalda del Dauphiné “He tenido dolor en todas las etapas, pero no puedo echarle la culpa a eso. Hoy fue más el dolor de piernas que el dolor de espaldas” después de decir adiós a cualquier opción de revalidar su título.


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