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El vigente campeón olímpico ha volado a un ritmo de 2:20/km para ganarle al mismísimo poseedor del récord del mundo en un meeting de Francia dónde ha arrasado al resto de rivales

¿Cómo se debe sentir uno al saber que es el primero en hacer algo? Se lo pueden preguntar, desde esta madrugada, a Jakob Ingebrigsten, el primer hombre en bajar de los 3:31 en 1500m indoor.

El óvalo de Liévin ha sido el escenario para una carrera ejecutada a la perfección. Salida lanzada por una primera liebre que ha marcado el primer 800, con un segundo atleta sosteniendo el ritmo hasta el paso por el mil (la idea era dejarlo en 1200m). De ahí, Jakob ha llevado consigo al vigente récordman –Samuel Tefera, desde 2019– que ha intentado ‘calentarle la oreja’ sin éxito. Cambio de ritmo brutal en el último 200 y récord del mundo al saco con 3:30:60. Brutal.

Una progresión meteórica año tras año. Ciclo tras ciclo, concentrado junto a sus hermanos en diferentes partes del mundo, pero siempre en altura. Sierra Nevada es el cuartel general, pero también visitan Saint Moritz, Flagstaff… O cualquier lugar dónde se aseguren una pista de atletismo para las series rápidas, y una tapiz rodante para unos ‘tempo runs‘ de 8km a los que el resto de mortales no aguantarían ni 200m.

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Y al igual que ocurre con cualquier corredor popular, Jakob encara una nueva temporada con objetivos renovados, pero… ¿Cómo motivas a un chaval que lo ha ganado todo con solo 21 años? Fácil. A golpe de récord del mundo.

Y es que el noruego ya ha anunciado que su meta es lograr un crono mejor que el de Hicham El Guerrouj en aire libre. Un récord que lleva 24 años invicto. Lo intentará bajo la batuta de su hermano Henrik, después de que su padre se haya apartado de sus labores como entrenador, después de que el dúo lograse la mejor temporada de su vida.

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