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La carrera femenina de triatlón en Río no defraudó y nos sirvió un espectacular duelo entre Jorgensen y Spirig. Miriam Casillas fue la única española que logró terminar, 43º. Carolina Routier, que empezó muy bien, pinchó, mientras que Ainhoa Murúa abandonó en la T2 tras no aguantar más el dolor de la lesión.

aguaMala suerte para la TriArmada española femenina en estos Juegos Olímpicos de Río, que nos dejan un sabor agridulce. Y eso que empezó bien la carrera para nuestros intereses. Carolina Routier, una de las mejores sirenas del circuito, comandó con autoridad una natación movida y salió primera del agua, con la americana Zaferes por detrás.

Tras una primera vuelta donde las triatletas tantearon el terreno, se formó un grupo de 22 integrantes en cabeza donde no pudo estar la catalana de Banyoles, que pinchó rueda. Un grupo compacto donde se encontraban todas las favoritas al título: desde Jorgensen a Spirig pasando por Hewitt, Holland, Stanford, Moffatt, Duffy y Kramer.

Un grupo coordinado que corrió muy compacto a lo largo de los siguientes kilómetros. De hecho, en las vueltas posteriores hubo pocas novedades, con la suiza Spirig apretando las tuercas a sus rivales en su sector preferido. Durante muchos kilómetros era la campeona en Londres la que tiraba fuerte de un grupo que perdió a la americana Sarah True por una caída. Por detrás, Ainhoa Murúa se mantenía a un par de minutos de distancia y algo más retrasadas Routier y Casillas.

Ya en los últimos kilómetros del sector ciclista, Jorgensen se enganchó a rueda de Spirig. No quería sorpresas la americana a las puertas de la segunda transición. Una T2 donde pudimos ver, por desgracia, como Ainhoa Murúa dejaba la bici y decidía retirarse después de no poder soportar más el dolor de su fractura en el calcáneo.

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La carrera a pie iba a decidir la suerte de las medallas y pronto quedó claro que solo había dos triatletas que podían optar al oro: Jorgensen y Spirig. Las dos se escaparon en un duelo codo a codo, dejando por detrás a las británicas Holland y Stanford, la chilena Riveros y la australiana Moffatt.

jorgensen emocionCon un ritmo endiablado, las dos campeonas fueron avanzando hasta que en la penúltima vuelta hubo una imagen sintomática, con la dos protagonistas aflojando el ritmo y hablando entre ellas. Fue un preámbulo de la escena determinante: Jorgensen apretó el ritmo y se escapó definitivamente de Spirig.

Así pues, la americana se proclamó campeona olímpica en 1h 56’16 y fue plata Nicola Spirig en 1h 56’56. El bronce, luchado entre dos británicas, fue a parar a manos de Vicky Holland en 1h 57’01.

Miriam Casillas, la única española que pudo terminar la prueba, lo hizo en la posición 43º en 2h 05′.

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