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Judith Corachán reflexiona con Pau Capell sobre los orígenes, la viabilidad económica de los triatletas, la maternidad y su futuro.

Hay pueblos que parecen tener una fuente mágica para el talento deportivo como es el caso de Sant Boi (Barcelona). Ahora, dos de sus atletas más reconocidos, Judith Corachán y Pau Capell se han reunido en el podcast de este último, Once sobre Diez para charlar de los orígenes, de triatlón, economía, entrenamiento, maternidad y futuro. Todo ello, con la triatleta del ANB Triathlon Team como protagonista.

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SUS INICIOS EN EL TRIATLÓN


El origen y la práctica deportiva no es el único lazo que une al ultrafondista y a la triatleta, sino que también lo hace el triatlón. Un deporte que Capell probó en su juventud y del que Corachán ha hecho su trabajo en la actualidad. Uno con el que, además, ambos se conocieron y al que ella, tal y como le ha confesado, llegó por casualidad y sin pretensiones.

Empecé en el triatlón de casualidad. De nadar me cansé, buscas algo diferente, fui divagando con deportes que me motivarán y en una de esas me apunté a un duatlón en Viladecans organizado por el Club Triatlón Prat y lo gané. Me propusieron probar y por qué no. Me apetecía más que volver a competir, me llamaba la parte social de animarme con un grupo. Tener esa motivación de entrenar con gente. Me apunté sin saber cuánto iba a durar ahí y cuando me di cuenta estaba compitiendo a alto nivel”.

EL EQUILIBRISMO ECONÓMICO DE CORACHÁN 


Se quedó y ahora compagina su faceta como triatleta con su posición como entrenadora de 24 pupilos. Inevitable porque tal y como recalca “No me podría dedicarme en exclusiva a la competición. Sería malvivir”. Aunque reconoce la fortuna de ser parte de una estructura deportiva. “La gran suerte que tengo es que me fichó un equipo. Entonces es verdad que me da un aporte económico, con eso puedo “vivir”. Las carreras y viajes me los costeó yo. De lo único que podría vivir, si me salen buenas temporadas, intentar hacer hucha con esos premios económicos, pero sería depender de ellos.”

Un hecho extendido a casi la totalidad de la profesión. Ni siquiera eludible para toda una Subcampeona del Mundo de Media y Larga Distancia. Esa donde logros e ingresos no van exactamente de la mano “A pesar de ir creciendo en el mundo del deporte, no he ido creciendo a nivel de patrocinadores”.

EL FENÓMENO INFLUENCER, PERJUICIO PARA EL DEPORTISTA


Calidad, como sinónimo de alto nivel y resultados, y de horas y horas de entrenamiento. Mínimo más de 20h semanales distribuidas entre la piscina, el asfalto en zapatillas o sobre la bicicleta, y las rutinas en el gimnasio.

Insuficientes para competir en la carrera de la imagen, el marketing y los patrocinios que lideran los y las influencers por delante de los propios protagonistas, los y las atletas. Una cruda e irónica realidad con la que Corachán muestra su desencanto. “Te cansas de picar puertas y te cansas de escuchar que lo que buscan ahora son influencers que den resultados. Y yo me he cansado también de tener que hacer un post cada día para que me den unas zapatillas, para que me den un casco”.

Situación promovida por la prioridad de las marcas por la rentabilidad de imagen en visualizaciones y seguidores. Al que como mujer debe sumar en ocasiones, no siempre, cierta inclinación profesional por el deportista masculino sobre el femenino. O así, lo percibe ella.

Es verdad que muchas revistas sí intentan promocionar a la mujer, pero las marcas (sobre todo de bicicletas), no sé si porque las siguen dirigiendo hombres y esos hombres no quieren ceder en eso, y es más la mentalidad del que lo lleva y al final es una empresa privada. Entonces, al final no sé si va más por eso, pero cuesta mucho encontrar marcas de triatlón que, a nivel de ayudas, ayuden más a mujeres”.

SU MEJOR TEMPORADA


Corachán habla de su crecimiento dentro del triatlón y si a éste hay que señarle la fecha de su zénit, ella lo tiene claro. “El mejor año de mi carrera deportiva ha sido 2019”.

No es difícil de imaginar porqué es su curso favorito. Sus victorias en el Challenge Salou, el Zaratutzko Triatloia y el Bizkaia Triathlon; su subcampeonato en el Mundial Larga Distancia (ITU) y el segundo puesto en el IRONMAN 70.3 Marrakech; la medalla de chocolate en el IRONMAN 70.3 Dubái y Challenge Peguera; más su decimocuarta posición en el Campeonato del Mundo Ironman 70.3 en Niza lo dicen casi todo. Pero falta, la guinda del pastel. Su mejor carrera de siempre.

LA MÍSTICA DE EMBRUNMAN

Que no es otra que su victoria en la mítica Embrunman aquel 15 de agosto de 2019. Un año que los vuelve a unir. Porque si Judith escribió su nombre en Embrun, Pau hizo lo propio en la Ultra Trail del Mont-Blanc en Chamonix. Carreras completamente diferentes entre si, pero con un aura y dificultad que las envuelve similar. Así expresaba ella sus sensaciones. “Es una carrera que tú vas a acabarla. Evidentemente quieres estar delante y ganar, pero tú sabes que tu propia carrera es saber gestionarla bien y ganarla. Y es la sensación de pensar cómo lo he podido hacer todo tan bien para no solo gestionar bien una carrera tan dura, sino llevarme la victoria.”

UNA META PARA RECORDAR

Porque su victoria lo tuvo todo. La superación de la insensibilidad de pies y manos por el frío que le causa el Síndrome de Raynaud que padece; una natación que le ponía en cabeza, un segmento a pie que le relegaba a puestos de podio, y una remontada en la maratón que le llevaba a alzar la cinta. Una entrada triunfal que según sus palabras Esa llegada meta es el mejor momento de mi carrera deportiva. El mejor recuerdo con mi pareja y mis amigos esperando en meta, llorando todos”.

UN SACRIFICIO PERSONAL Y SOCIAL RECOMPENSADO

Y que esconde mucho más. “Ganar un Ironman es la recompensa a todo el trabajo que hay detrás y todas las cosas que sacrificas. Ha valido la pena y no solo es un premio para ti sino para toda la gente de alrededor tuyo que también se ha sacrificado”. También palia la incomprensión que en muchas ocasiones sufren los atletas. “Es difícil que la gente alejada del triatlón entienda esta profesión y los sacrificios que conlleva. Falta cierta empatía y respeto por esta profesión y persona”.

EL SUEÑO TRUNCADO POR LA PANDEMIA


Y en el pico de su carrera, la pandemia del COVID-19 lo paralizó todo. Y ahí la pregunta de Capell. ¿Qué se te pasa por la cabeza cuando cada año estás mejor que el anterior y llega 2020 y el parón por el COVID? La respuesta sencilla. “Yo sentí un por qué me está pasando esto a mi. El fin de semana que nos confinaron me había clasificado para Hawái en Nueva Zelanda”.

Aquello fue el inicio del fin de su sueño en la Meca del triatlón. “No fui a Hawái, porque se fue retrasando y había que volver a clasificarse. Para mi, me robaron mi plaza en Hawái”.

EL CAMINO A LA MATERNIDAD


Un sueño roto y otro que tres años después se haría realidad, su maternidad.

LA DECISIÓN

Una inicialmente postergada por su ascenso deportivo hasta que este dejó de tener preponderancia sobre el resto. “Llega un momento que dices, me niego a que esto condicione el hecho de ser madre. Los años anteriores ya estábamos con ganas, pero dices un año o carrera más hasta que llega un momento que dije, mi prioridad la tengo clara”.

EL TIEMPO, LAS PÉRDIDAS Y LA COTIDIANIDAD

Sin embargo, la naturaleza le deparó un largo y difícil camino hasta tener consigo a la pequeña Haru. Sin tabúes, Corachán confesó a Capell los abortos a los que tanto ella como su pareja tuvieron que hacer frente. “Tuve 3 pérdidas, hay que saber llevar eso. Ha costado, pero ya está. Eso es lo que más ha condicionado”.

Y cómo estos, le afectaron tanto a nivel psicológico como competitivo a la vez que intentaba encontrar el equilibrio en medio de la incertidumbre.

Tienes una pérdida, tienes una competición delante. ¿Qué haces? ¿Vas, no vas? Para mi eso fue lo que me costó. Porque hasta que no te quedes (embarazada) dices, sigue con tu rutina, pero no estás al 100% en nada. Hasta el momento en el que ya te relajas y dices “en el momento que tenga que llegar llega. Seguiré compitiendo, seguiré entrenando”.

LOS MIEDOS

Embarazada. Con la confirmación inicial, Corachán expresa los miedos extrapolables a cualquier mujer que haya pasado por una situación similar. “Cuando ya ves que te has quedado, era una más y era decir ‘no quiero volver a perderlo’. Me decían ‘haz vida normal, entrena’ pero la cabeza cuesta. Entrenaba pero levantaba el pie”.

POSTPARTO: REGRESO A LA ACTIVIDAD


Judith fue madre en agosto y tal y como comenta en la charla, su regreso a la actividad deportiva se produjo tras respetar la cuarentena y de forma gradual. Sin embargo, el aspecto físico no ha sido lo más duro.

Lo que más me ha costado en el postembarazo ha sido la mente (…). Me está costando mucho encontrar el equilibrio. Es más, el sentirme mal por dejarla, por sentirme egoísta. Sé que ella está bien y hay que hacerlo, pero es lo más duro. De hecho, te planteas muchas veces si vale la pena, si me doy más tiempo. Más que pensar en competir o en el estado de forma, pienso al revés”.

REDESCUBRIRSE EN COMPETICIÓN


El último paso que le queda a Judith Corachán es regresar a una competición, hecho que se producirá en el Campeonato de España de Triatlón de LD. Un retorno que afronta sin miedo y completamente consciente del cambio de vida desde el que lo ataca. “Evidentemente, quiero volver a gran nivel quiero rendir, pero no quiero compararme porque soy una persona diferente, es una realidad y no quiero compararme. Queda el ¿qué soy capaz de hacer ahora?”

FUTURO RETIRO DE UNA REFERENTE SIN ELLOS


A sus 39 años, con una trayectoria envidiable, Judith piensa también en el futuro. Ese que llegará con su retirada y en el que tiene claro dónde estará. “Tras mi retirada me veo ligada al mundo del triatlón y deporte de una manera u otra. Como entrenadora, posición en la que ya estoy bien asentada, retransmitiendo, ayudando…”.

Antes o después, cuando se despida del alto nivel, con ella se marchará un referente tal y como le reconoce Capell. Una referente que le cuesta verse a sí misma como tal y que no es dada a tenerlos. Al menos, en el mundo deportivo. “No soy de tener referentes. No busco referentes en ganadores, busco referentes en gente de a pie que lucha, no por algo deportivo, pero sí por algo que quiere y le dedica horas y dedicación”. Y que cuando diga adiós, si tiene que ser valorada de algún modo sea por su entrega. “Me gustaría que más que por mis resultados me valoraran por el sacrificio que ponemos, la dedicación”.

Pero todavía falta tiempo para que ese momento suceda y su presente es disfrutar de la temporada y dar respuesta a qué es capaz de hacer, enrolada a las filas del ANB Triathlon Team.

La charla completa entre Pau Capell y Judith Corachán se puede escuchar aquí. 

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