Publicidad

Jan Frodeno se convirtió en el campeón del mundo de Ironman 2019 en Hawái. Ahora ha querido demostrarnos cómo realmente entrena un campeón del mundo en una semana y media para llegar al TOP para inspirar a futuros grandes atletas.

Una semana y media de entrenamientos: así  se entrena  actualmente Jan Frodeno 

Cada semana Jan Frodeno comparte algunos datos interesantes sobre sus entrenamientos y carreras. Esta semana nos ofrece algunos datos sobre cómo comparar una semana y media de entrenamientos con el tiempo que realmente le costó poder convertirse en el campeón del mundo de Ironman en el año 2019, en Kona, Hawái, y establecer el récord del IM Kona en 7:51:13.

En el día de su histórico triunfo, Frodeno nadó el segmento de nado en 0:47:31, el recorrido de bicicleta en 4:16:03 y la maratón en 2:42:43. En las imágenes siguientes, puedes ver cuántas horas dedica, de media, a cada disciplina en una semana, y cómo se comparan estos tiempos actuales de entrenamiento con los tiempos de su carrera en Hawái.

Publicidad

Natación semanal 

En la natación Frodeno pasa 6.2 veces más en el agua entrenando que el tiempo que realizó en el segmento de aguas abiertas en el IMWC 2019, el campeonato del mundo de Ironman. «Un tiempo rápido en una competición no significa un tiempo corto de entrenamiento», comenta el alemán. El tiempo semanal de nado es de 4 horas y 51 minutos aproximadamente.

A pesar de que la natación representa solo alrededor del 10% de la competición de un Ironman, Frodeno tiene claro que este segmento debe ser entrenado correctamente, y no solo dedicarse a hacer series largas en la piscina, sino que también es muy importante hacer trabajo en series cortas de velocidad.

Jan Frodeno también aclara que un mejor cambio con respecto a los entrenamientos de natación y agradece a la escuela australiana y a su legendario entrenador John Rodgers su abismal mejora de conocimiento en esta disciplina.

Ciclismo semanal 

En el segmento del ciclismo podemos afirmar que su promedio de entrenamiento semanal encima de la bicicleta es de 12 horas y 15 minutos, en comparación a las 4 horas y 16 minutos que hizo en Kona.

Este resultado se debe a un cambio en los hábitos de entreno del alemán. En una entrevista, reveló que su semana de entrenamiento estándar cuando estaba focalizado en la distancia olímpica implicaba alrededor de 35 horas de entrenamiento, a las que se le sumaban 12 horas de sesiones de fisioterapia. El volumen de entrenamiento era sin duda su salvavidas.

Ahora, en cambio, su gasto de horas es mucho menor, un total 20 horas aproximadamente entre las tres disciplinas. En sus redes sociales solemos ver al alemán hacer mucho más trabajo en rodillo o en cinta, quizá evolucionando hacia un entreno mucho más inteligente, dejando atrás una faceta de volumen de entrenamiento descabellado y enorme, tal y como hacía años atrás. En este deporte no se trata de las horas, sino sobre todo de la calidad, y la calidad es una mezcla de la intensidad y el tiempo que dedicas. Y Jan Frodeno es un claro ejemplo de aprender a priorizar los entrenamientos clave.

Además, cabe recordar que el tricampeón del mundo IRONMAN no era usuario habitual del rodillo, por ejemplo como lo es Lionel Sanders, pero desde hace un par de años el triatleta germano se hizo un fijo del rodillo, y ahora es una herramienta básica en su plan de entrenos. 

Saber entrenar con precaución también es muy importante para llegar a ser campeón en Kona. Con el rodillo y la cinta se asegura estar libre de lesiones, que a los 39 años de edad es un tema cada vez más importante para él, especialmente si quiere seguir compitiendo por el Ironman.

Carrera semanal

En la carrera a pie, la media de tiempo que el colono dedica a la semana es aproximadamente 1.69 veces más que el tiempo que gastó en Kona 2019. En sus datos aparece el gasto semanal de 4 horas y 34 minutos, solamente el doble de las 2 horas y 42 que consiguió en Hawái.

A pesar de que ya no compite en la distancia olímpica, Frodeno sigue visitando la pista con regularidad para hacer una sesión «básica» de 5 x 1 km. Las sesiones las hace más lentas que en el pasado porque ahora se permite repetir la sesión con más regularidad de lo que en el pasado le sería posible. Además de reducir el riesgo de lesiones, el ritmo ligeramente más lento disminuye el efecto que esos esfuerzos totales tendrían en las siguientes sesiones de entrenamiento.

Saber gestionar el paso a Ironman es la clave

Es difícil pasar de las carreras de corta distancia al Ironman, pero Jan ganó Kona dos años después de pasar al Ironman. El cuerpo tarda bastante tiempo en adaptarse al entrenamiento y a las carreras de larga distancia. Puedes intentar hacerlo más rápido, pero hay un gran riesgo de lesiones y de fracasar. Y el equilibrio entre la carga adecuada y hacer algo mal es delicado. Es importante que el atleta dé un buen feedback y escuche siempre qué le dice su cuerpo, y que el entrenador a su vez sepa gestionar la carga y no sobrepase el límite, un riesgo siempre presente en el deporte de alto rendimiento.

Comentarios

comentarios

Publicidad