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Pocas veces una derrota encumbra más a un deportista si es que el término derrota se puede acuñar en la descripción de lo sucedido en Embrun este pasado fin de semana. Marcel Zamora no logró la victoria , ¿o si?

Si somos resultadistas la respuesta es obvia y sería injusto desmerecer la gesta de Vistika o la de nuestro conquistador Victor del Corral que realizaron una excelente prueba y llegaron los primeros, fueron los más fuertes. Pero este nuestro deporte, y los que lo viven con pasión, entiende perfectamente y sabe valorar la cultura del esfuerzo. El apoyo incondicional a Marcel Zamora por parte del triatlón a nivel mundial no es fortuito, es fruto de un currículum espectacular del triatleta de Gràcia y una manera de transmitir triatlón durante casi 20 años por todo el planeta.

Sabíamos que Marcel Zamora es pasión, sabíamos que Marcel Zamora es sacrificio pero ahora sabemos realmente lo que supone para él este deporte y el rostro desencajado que mostraba en la zona de llegada destapaba a un Marcel Zamora claramente derrotado y tal vez hundido. Los que conocen a Marcel o siguen su trayectoria saben que ha sido un momento increiblemente doloroso para él y también para los suyos. No por la derrota, no por los tantos miles de euros en juego sino porque Marcel quería regalarnos ese paso en la historia.

Un regalo que el mismo vio truncado en el ecuador del sector de bici. Nadie mejor que él para asimilar la realidad y estaba claro que el día 15 de agosto de 2015 su realidad no le llevaría a cruzar airoso el arco de meta de Embrun como en 5 anteriores ocasiones. Aún así Marcel peleó y sufrió cada pedalada mientras asimilaba la cruda realidad que le alejaba del anhelado sexto podio y logró acabar la prueba alentado por su fiel amigo y escudero Cristian Llorens  y lo hizo en una meritoria quinta plaza. Y eso, para los aficionados, los amigos, los seguidores de Marcel Zamora ha sido una nueva demostración de la entereza y el respeto profundo que profesa hacia el deporte que tanto le ha dado en estos casi 20 años.

Pero señores, señoras…esto es triatlón, para lo bueno y para lo malo y, como dije en un artículo previo, en la línea de salida ya no hay ganadores sino aspirantes. Marcel era el rival a batir y lo sabíamos, él lo sabía. Pero como reza una de las frases bélicas más recurrentes “Hay que perder muchas batallas para ganar la guerra” y Marcel la guerra la ganó hace tiempo y esta batalla pasará al listado de anécdotas amargas.

Quizás ahora es momento para valorar sus 2×5 victorias en tierras francesas como merece. Quizás ahora es momento de digerir y saborear el cultivo de valores que emana de esta situación para nuestro deporte y, quizás, ahora, es momento de dar las gracias a MZ.

No quiero cerrar este post sin compartir lo que para mi es el resumen que nos regaló Marcel Zamora en su cuenta de twitter. 140 caracteres y una imagen que hacen de este modesto artículo solo palabras….

Gràcies Marcel Zamora, Gràcies Xelin!

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