Acudir al mecánico cada cierto tiempo es fundamental pero podemos evitar ciertas visitas innecesarias con algo de aprendizaje básico. Os explicamos qué es lo que deberíamos saber todos los que utilizamos la bici con frecuencia para ahorrarnos tiempo y dinero.

Ahora que entramos en un periodo de tiempo con menos competiciones, es el momento de hacer todo aquello que durante el resto de temporada no podemos por falta de horas en nuestro día a día. Aprender algunas nociones básicas de mecánica para tener nuestra bici en el mejor estado puede ser una interesante opción.

Con tal de no acudir al mecánico para incidencias innecesarias que podemos solventar nosotros mismos, creemos que, como mínimo, todo ciclista debería saber hacer las siguientes operaciones mecánicas:

  • Inflar las ruedas: mantener bien infladas las ruedas puede hacernos ir a una velocidad mayor con menor esfuerzo y tener una mejor adherencia. Además, una rueda mal inflada desgasta más rápido nuestra cubierta haciendo más peligroso rodar.
  • Cambiar la cubierta y cámara de las ruedas: ¿Cuántos vídeos hemos visto de hasta 4 personas ayudando por un pinchazo? Saber cambiar la cámara de la rueda nos salvará de tener que llamar a alguien para que nos venga a buscar y poder continuar con el entrenamiento.
  • Engrasar la cadena de la bicicleta: un mantenimiento periódico es necesario si no queremos que nuestra bicicleta acabe con una cadena oxidada y desgaste hasta nuestras piernas por el gran esfuerzo que costaría mover el desarrollo. Con engrasar la cadena cada cierto tiempo y uso, bastará.
  • Sacar y poner los pedales: esto no lo haremos muy a menudo, pero nos acordaremos de ello si tenemos que viajar con nuestra bicicleta o simplemente cambiar los pedales por unos nuevos. Debemos recordar que para sacarlos, el izquierdo lo tendremos que girar en sentido horario y el derecho en sentido antihorario.
  • Cambiar las pastillas de freno: con el tiempo se van gastando y llega un momento que nuestros frenos no trabajan bien. Este mantenimiento es sencillo y puede ser muy económico si lo hacemos nosotros. La mayoría de frenos únicamente requieren sacar un tornillo y deslizar la pastilla para quitarla.
  • Tronchar la cadena: puede ser la operación más complicada y que menos utilizaremos, pero hay un truco más sencillo: llevando un eslabón de conexión rápida para unir la cadena nos evitamos tener que llevar a cabo esta difícil tarea.

Si aprendemos a hacer estas 6 operaciones mecánicas, más de la mitad de ocasiones, evitaremos pasar por el mecánico y gastarnos nuestros ahorros de la siguiente bicicleta.

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