Los fallecimientos producidos en las competiciones de triatlón vuelven a estar en el punto de mira para los investigadores

Desgraciadamente, cada cierto tiempo, salta una nueva noticia en los medios de comunicación y redes sociales que da cuenta de una nueva muerte en alguna de las pruebas de triatlón que se disputan tanto a nivel nacional como internacional a lo largo y ancho del planeta. Esto ha provocado el interés de la comunidad científica por saber cuáles son las causas que provocan estas muertes, puesto que es el primer paso necesario para poder prevenirlas.

En esta línea, en 2020, ya dimos difusión a uno de los artículos que trataba este tema y que atribuía al SIPE (Swimming-Induced Pulmonary Edema) la posibilidad de ser uno de los causantes de las muertes súbitas en los segmentos a nado. La realidad es que las cifras nos deberían hacer reflexionar. Por poner un par de ejemplos, en los pocos meses que llevábamos de temporada en junio de 2019, ya se habían producido 5 muertes en el circuito IRONMAN; o las 109 muertes que se produjeron entre 1985 y 2015 en Estados Unidos.

De la misma manera, en la publicación científica que tiene como título “Cardiovascular Disease and Triathlon-Related Deaths in the United Kingdom” los investigadores han intentado ofrecer un poco de luz acerca de las muertes ocasionadas en las pruebas de triatlón entre 2009 y 2015 en el Reino Unido; con un total de 991.186 participantes se llegaron a producir 5 muertes, con una tasa de 0,5 por cada 100.000 participantes.

Las muertes se distribuyeron de la siguiente manera: 3 durante o después de la natación, 1 en ciclismo y 1 en carrera. Así mismo, se notificaron otras 5 muertes de ciudadanos británicos que había competido en el extranjero, produciéndose 2 en natación, 1 en ciclismo y 2 en la carrera a pie. Las conclusiones de la investigación mostraron a la enfermedad cardiovascular como la causa más comun de TRDs (triathlon-related deaths). 

De ahí la importancia de los pruebas de esfuerzo, las revisiones médicas exhaustivas, el entrenamiento pautado por un profesional, y el sentido común cuando nos colgamos un dorsal o planteamos nuestro particular calendario de competiciones. Y, por otro lado, resulta fundamental la publicación de nuevas investigaciones que establezcan protocolos para la detección precoz de este tipo de patologías cardiovasculares.

El artículo completo lo podéis encontrar aquí: Cardiovascular Disease and Triathlon-Related Deaths in the United Kingdom.


 

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