El sudafricano pretende establecer una nueva marca personal en los 10km, después de conseguirlo en 3km y 5km, todo ello en su semana de desconexión en Sardeña

A falta de carreras, a Murray le ha faltado tiempo de sus vacaciones para decidir con que rematar una semana de relax en tierras italianas.

Luego de una discreta actuación en la Copa del Mundo de Arzachena, el siempre optimista Murray ha invertido dos semanas sólo dedicadas a la carrera a pie, con el objetivo de batir su propio récord sobre los 10 kilómetros.

El ritmo propuesto sería de 2:48/km, que nos dejaría con 28:00 de crono final. Un paso que a priori puede sonar muy pretencioso, sin embargo, recordemos que corrió el 3k a 2:39/km y el 5k a 2:43/km, por lo que a priori son números factibles.

En su útlimo entreno publicado en YouTube, Richard Murray confía en un clásico 8x1km progresando cada 2km. Las dos primeras a 3’00”, la 2ª y la 4ª a 2’55”, las dos siguientes a 2’50” y la séptima y octava en 2’48”. La intención de la sesión es buscar la sensación del ritmo de carrera, que oscilará entre los 175 y las 185 pulsaciones de media.

Durante el entreno, el triatleta fue cambiando de zapatillas Nike, empezando con un modelo de ‘rodadoras’, para pasar a las Pegasus Turbo 2 y acabar las dos últimas con las Alphafly.

El récord triatlético -nada oficial- lo tendría Alex Yee con 27:51 en pista, sin que el británico tenga una marca estratosférica en un 10k urbano. Por ende, de conseguir Murray su propósito, el sábado podríamos conocer el nuevo récord triatlético de 10k.

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