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Sam Long, archiconocido por sus palizas, vuelve a mostar al mundo del triatlón porqué está hecho de otra pasta

Está claro que si te apodas ‘The Big Unit’ y te promocionas como “Las piernas más fuertes del triatlón” vas a tener que estar a la altura de dichos títulos.

En Galveston, Sam Long no sólo dio una demostración de valentía, pillando al grupo de cabeza él solo y automáticamente poniéndose a tirar, sino que además ‘sacó’ unos números que deberían infundir miedo a toda la plana mayor del trideporte.

Estaba claro que Long iba a pegar un petardazo, y lo está demostrando en cada carrera. Le faltarán uno o dos puntos nadando para llegar a ser competitivo, pero estamos hablando de un chaval que tiene 13 años menos que Sanders.

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El único capaz de bajar de las 2h (45 km/h y 335w de media) en el segmento ciclista -por tercera vez consecutiva en sus últimas carreras- a pesar del tremendo viento frontal que atizó a los triatletas. Se encargó de asegurar el podio con los 21km finales a una media de 3:20/km, después de un ‘tute’ criminal en bici.

Un verdadero despliegue de fuerzas que definitivamente, dejaría reventado a cualquier triatleta de nivel parecido, que acostumbra a tomarse unos días fáciles -que no sin entrenar- luego de una carrera del calibre del 70.3 Texas.

No para Long.

Y es que sólo 48h después de haber cruzado la meta luego de 3:43h a fuego, el estadounidense se montó sobre su cabra para rodar durante 5h20′ a más de 40 km/h de media y completar así 215km. Por la tarde salió a correr 27′ a 4/km para preparase para un “día de locos”

La siguiente jornada fue de puro masoquismo. Long arrancaría el día con un rodaje de 19,6km a 3:43/km continuo, para después nadar 3400m en la piscina.

Sin embargo, el plato fuerte le esperaba por la tarde. Doble ración a pie con otros 20km, esta vez con series:

  • 1 milla de calentamiento
  • 6 millas a 3:42/km de media
  • 5 x 1km, todas entre 3:05 y 3:10/km
  • Vuelta a la calma

Su perfil de Strava, aquí.


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