sara meloni

Las redes van llenas de esta gesta de la pequeña Sara corriendo a 3:24 un 5000 con tan solo 9 años o un 10k en 44′ cuando apenas tenía 7. Se abre de nuevo un debate que no tiene fin.

La noticia obviamente viralizó en todos los medios especializados y generales. Si corres habitualmente estas distancias o tienes un mínimo de conocimientos deportivos ya sabes que correr a 3:24 no es fácil para nadie, de hecho el que os escribe ni sueña en marcarse un 5000 en esos ritmos y Sara lo ha hecho con tan solo 9 años. 

El debate o polémica según se mire sobre cuando preparar a un deportista en edades tempranas es algo que surfea entre la pediatría, la ciencia y la lógica por un lado y el concepto de individualización por otro.

Si cualquier madre/padre con dos dedos de frente ( que los/las hay que carecen de esa mínima porción de córtex cerebral, por desgracia) les preguntas si obligaría a su hija/o practicar un deporte, y hacerlo de manera específica, y dedicar 10 horas o más de preparación semanal la respuesta sería que no.

Pero ¿Y si la pregunta se realiza de otro modo? ¿Te gustaría que tu hijo/a a practicara un deporte, y hacerlo de manera específica, y dedicar 10 horas o más de preparación semanal? Tal vez la respuesta no sería tan contundente, en especial si  mamá o papá son deportistas ¿Me equivoco?

Y hay una tercera manera de formular la misma situación. ¿Aceptarías que tu hijo/a a practicara un deporte, y hacerlo de manera específica, y dedicar 10 horas o más de preparación semanal SI TE LO PIDE?  Aquí creo que hemos girado la balanza casi por completo, si somos papis deportistas elimino el “creo”.

Una vez entendido porque niñas y niños como Sara Meloni entrenan un deporte específico y ponemos en contexto la situación solo queda pensar si este contexto es bueno para ella. Y honestamente me gustaría pensar que si. Cuando yo estudié Educación Fisica, hace ya más de 20 años, en la facultad trataban de aberración cualquier entreno de fuerza o entreno específico. Cualquier “pesa” antes de los 14 años era como un pecado muy gordo.

En el 2021 os invito a ver cómo trabajan en algunas escuelas de atletismo, triatlón, etc y os daréis cuenta que se puede “jugar” se puede equilibrar el trabajo técnico, específico incluso “de fuerza” de una manera lúdica y controlada. 

Aún así, fenómenos como el de Sara Meloni son casos excepcionales. Más allá de que pueda estar bien ( y sanamente ) preparada, que sus padres sean deportistas o que le dedique X horas a la semana, está el componente genético y el de la actitud algo que si no se quema con el tiempo, que es el gran riesgo de empezar en edades tempranas, nos regala deportistas del nivel de Gómez Noya, Jan Frodeno, Daniela Ryf o Nicola Spirig.

Investigad si queréis cuándo empezaron a entrenar estas superstar.…y si queréis, seguimos el debate.

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