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La marca americana ha decidido poner fin a varios contratos de patrocinio, siendo el triatlón uno de los principales afectados

“Ha sido un placer. El triatlón os echará de menos”. Escribía ayer Josh Amberger en su cuenta de Instagram. El australiano anunciaba así, el fin de su relación con la marca de la S rasgada, tras 2 años siendo imagen de la misma. Las alarmas saltaron estas últimas dos temporadas con la marcha de varios atletas como Gómez Noya, Lucy Charles o Kristian Blummenfelt. Todo parecía indicar que desde Morgan Hill estaban dando un cambio de rumbo en la política de esponsorización de deportistas, y el triatlón estaba en camino de ser guillotinado. La decisión ha sorprendido en mayor medida, a algunos ciclistas cuyo principal fuente de ingresos era el sueldo de la marca. Mayormente, era algo que ocurría con ciclistas de aventura, algo más común en Estados Unidos.

Según muchos atletas con diferentes tipos de acuerdo -desde cesión por temporada hasta  grandes contratos- el mensaje desde la central era claro: es el fin. Según VeloNews, podrían llegar a ser 40 los afectados por esta modificación del programa. Aún así, desde Specialized aseguran que solo se trata de una medida de adaptación a las nuevas necesidades. “Desde la pandemia, las marcas han hecho frente a un incremento de demanda, acompañado de una oferta muy limitada, que ha terminado con el despido de mucho personal.”

¿Quién sigue?

En corta distancia siguen quedando figuras de primerísimo nivel como Georgia Taylor-Brown, Hayden Wilde, Flora Duffy y Vincent Luis, aunque no sabemos si dichos acuerdos durarán hasta Paris. En larga tenemos a Paula Findlay y al mismo Vicent, que también corre pruebas sin drafting. Otros atletas como Miriam Casillas tienen acuerdos con la distribuidora nacional (en el caso de Miriam es Specialized España), que podrían quedar al margen de las decisiones que se tomen en los atletas con acuerdos con la ‘marca madre’. Veremos si hay más ‘víctimas’…

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