En los últimos dos meses y debido a la necesidad de llevar mascarillas protectoras para salir a la calle, se ha elevado el volumen de compra de este tipo de máscaras, en la búsqueda de una protección y que, además sirva para mejorar la adaptación del cuerpo al entrenamiento. O eso parece

Artículo escrito en colaboración con Carlos Vives.

Ante la mezcla de informaciones que encontramos sobre este y otros aparatejos, hemos realizado una pequeña investigación para esclarecer un poco el tema. Hoy vamos a entrar un poco más en detalle en la funcionalidad de este complemento y analizaremos su uso y funcionalidad.


¿Qué es una Training Mask o máscara de entrenamiento?

Se trata de artilugios (por llamarlos de alguna manera) que cubren boca y nariz y disponen de válvulas por donde la entrada y salida del aire puede graduarse. Así pues, es posible reducir la cantidad de oxígeno que se inspira con el objetivo de simular un entrenamiento en altura.

 El material del que suelen estar hechas es neopreno y se ajustan en la nuca mediante un fuerte velcro, de tal manera que se ajuste completamente a la cara y no se mueva mientras dura el ejercicio.


¿Cuál es su funcionamiento?

Como ya hemos comentado, el funcionamiento se basa en el intercambio de las válvulas que se conectan en ella, a fin de simular diferentes alturas para que el ejercicio sea más parecido al que se realiza en altitud. Las válvulas que se encuentran en el mercado simulan desde los 910 m hasta los 5500 m, por lo que si estuviésemos corriendo a nivel del mal con una de esas máscaras, el nivel de oxígeno sería parecido al que tendríamos al subir el Mont Blanc, en los Alpes. O eso se pretende.

En realidad, lo que hacen este tipo de máscaras es restringir la capacidad respiratoria, por lo cual, no podemos inhalar la misma cantidad de aire que respirando de un modo normal. Cuando se realiza un entrenamiento con estas máscaras, básicamente necesitas respirar con más frecuencia, por lo cual se acaba acumulando más CO2 en la sangre (sustancia de deshecho que expulsa nuestro cuerpo cuando sacamos el aire al respirar), pero la composición del aire que respiramos es exactamente la misma que tendríamos sin una máscara. Sólo se obtiene menos oxígeno porque obtenemos menos aire, pero como se necesita respirar más frecuentemente, el oxígeno que acabamos respirando, es el mismo.


¿Necesito una máscara de entrenamiento?

Pues sí… y no.

Este tipo de máscaras no simulan el entrenamiento en altura porque el entorno es diferente. La presión del aire es más baja en altitud, las moléculas de oxígeno se encuentran más separadas entre ellas, por lo que hay menos en cada bocanada de aire que se inspira. Se inspira el mismo volumen de aire, pero con menos moléculas de oxígeno. Entonces, el cuerpo se ve forzado a crear adaptaciones para seguir funcionando con normalidad. En eso consiste el entrenamiento en altura: el cuerpo empieza a crear más glóbulos rojos (encargados de transportar el oxígeno) para poder repartirlo más eficientemente por los músculos.

Así pues, este tipo de máscaras de entrenamiento no simulan un entrenamiento en altura, pero lo que sí hacen es fortalecer los músculos respiratorios (diafragma, intercostales, abdominales y accesorios), y retrasarán su fatiga, lo cual se traducirá en un mejor rendimiento del deportista de larga distancia.

En el mercado podemos encontrar otro tipo de aparatos de entrenamiento respiratorio indicados tanto en áreas de deporte como en salud (asma, apneas obstructivas del sueño, insuficiencias cardíacas…), como puede ser el PowerBreathe, cuyo sistema es más o menos parecido al de la máscara pero su uso es en reposo  únicamente.


¿Y qué hay del entrenamiento en altura?

El entrenamiento en hipoxia es el que conseguiríamos entrenando en altura. Teóricamente, el estrés al que se somete al organismo con un programa de entrenamiento, junto con el estímulo hipóxico, producen adaptaciones que aumentan el rendimiento del deportista. Esta mejora se debe a diferentes cambios bioquímicos y estructurales del sistema músculo-esquelético que mejoran el proceso oxidativo.

Aquí en España, hemos visto y oído a muchos deportistas profesionales que se trasladan un tiempo a Sierra Nevada para realizar una parte de la pretemporada para estar en altura. Pero no todos los deportistas pueden permitirse el traslado a zonas en altitud durante un período suficiente para favorecer esas adaptaciones.

Así que algunas empresas se han puesto manos a la obra para desarrollar maquinaria y protocolos que permite a los deportistas tener acceso a ese entrenamiento evitando el desplazamiento a lugares de altitud. Encontramos pues, centros especializados donde realizar protocolos en hipoxia intermitente los cuales se aplican mediante la estancia pasiva en habitaciones con ambiente hipóxico o a través de la respiración de aire con menos concentración de O2. También tenemos la opción de adquirir o alquilar esa maquinaria para tenerla en casa y realizar ese entrenamiento de una forma más cómoda.


Esperamos que este artículo aclare un poco más las dudas respecto a estos complementos para poder valorar su importancia o uso.


 

 

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