Publicidad

La publicación Sports Engineering ha publicado un paper en el que se estima que la ganancia en pendientes pronunciadas es mucho más relevante que un simple efecto placebo

Está más que demostrado que ir a rueda en llano tiene un ahorro de energía enorme. El número estaría por encima del 30% si dominamos la técnica de drafting, sin embargo, rodando dentro de un nutrido pelotón, nos vamos hasta más de un 45% menos de gasto energético.

Si ya de por si esos números son suficientemente esclarecedores, debemos recordar que la resistencia al viento –es decir, la que generamos nosotros + bici– supone un 90% del total de la fuerza que nos impide ir más rápido.

Aún así, hasta ahora era difícil de medir exactamente cuál era la ganancia de ir a rueda de un ciclista cuando nos encontramos en pleno ascenso. Más allá de el control del ritmo y de un posible efecto ‘placebo’, el estudio publicado por Thijs van DruenenBert Blocken en Springer Link, ha resuelto la incógnita

Publicidad

Pongamonos en un escenario que podemos encontrar en la gran mayoría del territorio nacional, una pendiente con un grado de 7,5%. En este caso, podríamos estar salvando un 7%, pero si estamos dentro de un paquete de más de 8 corredores, el ahorro se va hasta un 9%.

Evidentemente, son unos números que se trasladan a la realidad en el ámbito de deportistas con cierto nivel, ya que la inercia y la velocidad que desarrollan inclusive en puertos duros, es superior a 20km/h.

Poniéndolo en números reales: Si subimos un puerto a 400w y tenemos a un@ ciclista a rueda de características similares a las nuestras, moverá 364w. Ahora ya no hay excusas para no tirar en las subidas…

Así que la próxima vez que veamos una prueba de ciclismo, o estemos subiendo un test a gas, no debemos desestimar el poder del drafting. La ciencia siempre está presente.

Para consultar el artículo entero, click aquí.

Comentarios

comentarios

Publicidad