Publicidad

Alex Schwazer, marchador italiano exige la supresión de su veto hasta 2024 después de demostrar que sufrió un complot acusándolo de doping

En un contexto en el que cada vez más toma fuerza el dicho de “Cuando el río suena, agua lleva” refiriéndose al dopaje, casos como el de Alex Schwazer, sorprenden a todo el mundo del deporte.

Schwazer es uno de los mejores marchadores del mundo, y campeón olímpico de 50km marcha en Pekín 2008.

Candidato a la victoria en Londres, fue sancionado el mismo día de la ceremonia de apertura, después de dar positivo en EPO, quedándose fuera de las competiciones hasta 2015.

Publicidad

Un ex dopado que quiso volver a la alta competición de la mano de un ‘caballero’ antidopaje de Italia, Sandro Donati, en su día expulsado de la selección por negarse a dopar a sus atletas.

Sin embargo, y pese a brillar en su camino hacia Río 2016, otro positivo por testosterona lo apartó de las competiciones, sin opción a disputar unos Juegos en los que volvía a aspirar al oro.

Un polémico control que se le practicó 6 meses antes de la cita olímpica ‘pitó’, a pesar de que Schwazer declaró que sus muestras de orina fueron alteradas, la sanción se impuso dejando la reputación del atleta y su entrenador, por los suelos.

Sin embargo, el pasado mes de febrero, el tribunal de Bolzano consideró que las muestras habían sido manipuladas, por lo que levantó la pena -el dopaje es delito en Italia-

“El juez de instrucción preliminar considera altamente creíble que las muestras de orina sacadas a Alex Schwazer el 1 de enero de 2016 fueron alteradas para que diera positivo y así conseguir la suspensión y el descrédito tanto del atleta como de su entrenador, Sandro Donati”, reza el auto del juez al cargo de la instrucción del caso.

La polémica ha escalado hasta el punto de que se votó en el parlamento italiano, dónde se falló a favor de dar soporte a Schwazer, que ante los ojos del comité internacional, tiene sanción hasta 2024.

Por ello, y de forma insólita, se han recogido más de 40.000 firmas por internet -gracias a la promoción que se le dio a la campaña en un programa de tele- para que el marchador pueda estar en la línea de salida de Tokio, 13 años después.


Publicidad