Investigadores de la UPV han hecho pruebas con el biomaterial que podría acelerar de manera notoria las recuperaciones y atrofias

Investigadores valencianos han diseñado y probado en animales un nuevo biomaterial que acelera la recuperación de las lesiones musculares.

Un equipo del Centro de Biomateriales e Ingeniería Tisular de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) y del Centro de Investigación Biomédica en Red de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN) ha producido un hidrogel de alginato, un material que se extrae de las algas marines -cargado con boro- que se administraría con una inyección subcutánea.

La investigación se ha publicado en la revista Materials Science & Engineering C.

Las pruebas realizadas en ratones muestran que el hidrogel es capaz de regenerar el músculo dañado de forma muy rápida, en la mitad del tiempo que tarda en regenerarse de forma natural.

Este material podría aplicarse también a la prevención y el tratamiento de la atrofia muscular asociada al envejecimiento.

La clave, el boro

El boro, que es la clave del alto rendimiento de este biomaterial, se puede integrar de forma sencilla en el hidrogel. Cuando este elemento químico libera, estimula las integrinas, unas proteínas presentes en todas las células del cuerpo y fundamentales en la adhesión de las células a la matriz extracelular. Esto produciría una formación correcta de los tejidos y facilita el cierre de heridas.

Todo este proceso se consigue gracias a la activación del NaBC1, un compuesto responsable del transporte de boro, como explica Patricia Rico, investigadora del CIBER-BBN en el Centro de Biomateriales e Ingeniería Tisular:

“En las pruebas que hemos hecho en nuestros laboratorios después de inducir una lesión aguda con cardiotoxina (el veneno de la serpiente cobra) en ratones, la activación del NaBC1 aceleró el proceso de regeneración muscular. Comprobamos que, al añadir boro a las células del músculo dañado, aumentaba su nivel de adhesión, y además se adherían de una manera más rápida y robusta, con lo que el músculo se regeneró en un tiempo más corto. “

Así, añade, si normalmente “una rotura fibrilar de grado II tarda 30 días en regenerarse, el uso de nuestro hidrogel reduce el tiempo de recuperación a 15 días”.

Investigarán la aplicación en distrofias musculares

El equipo de la doctora Rico trabaja ahora en el estudio de la aplicación de este nuevo biomaterial el tratamiento de distrofias musculares como la de Duchenne. Se trata de una enfermedad hereditaria rara que afecta a uno de cada 100.000 niños:

“Nuestro objetivo es evaluar las posibilidades de nuestro sistema en cuanto al tratamiento de esta distrofia, que suele manifestarse entre los 2 y 3 años de edad y que, como se trata de una enfermedad degenerativa, reduce drásticamente la esperanza de vida de estos niños. “


Comentarios

comentarios