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La subcampeona olímpica de 5000 Hellen Obiri opina que los atletas gozan de una ventaja que debería vetarse al usar el sistema Wavelight

El debate del doping tecnológico está a la orden del día. Desde las zapatillas en el running, hasta los motores minúsculos en las bicis, pasando por los bañadores prohibidos de poliuretano.

Pero, ¿Qué ocurre cuando las ventajas son externas? El jadeo del público, un pequeño empujón en el ciclismo, alguien que nos cante diferencias cuando estamos en competición… Entre un largo etcétera de factores ajenos al rendimiento del deportista que pueden influenciar directamente en el resultado final de este.

Eso mismo ha querido denunciar Hellen Obiri, quién ha comparado las luces que sirvieron a Cheptegei y Gidey, directamente con el dopaje. No se puede medir el nivel de ayuda que el Wavelight ofreció en la consecución de los dos récords del mundo, pero lo que sí está claro, es que es la única garantía de que los atletas tendrán una liebre marcando el paso durante toda la carrera.

La keniata reclama: “Démosle a los atletas las mismas oportunidades, porque tal vez algunos no puedan hacer ese tipo de carreras. Con esa tecnología de luz no necesitas entrenar al 100 por ciento porque sabes que hay algo que te impulsará durante la carrera. Es como si te estuvieras dopando, puedo comparar las dos cosas, para mí es lo mismo”.

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Además, añade que este sistema desprestigia aún más las marcas logradas por deportistas de otras épocas que no gozaban con esta tecnología.

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