Publicidad

Tras una temporada trabajando para encontrar el punto de forma óptimo y tras los buenos resultados de los Brownlee en las Series Mundiales, los hermanos más laureados del triatlón se posicionaron como los favoritos para Río. Hablamos de la preparación y la presión previas a la cita del año.

Remontándonos a los penúltimos JJ.OO, la carrera de Londres 2012 fue casi perfecta para el triatlón británico. No del todo. Alistair, el hermano mayor, se coronó campeón olímpico y Jonathan fue tercero, ya que cedió ante Javier Gómez Noya. El español ha estado ahí, al lado de los británicos, en innumerables podios y sprints finales en las Series Mundiales. Pero esta vez, en Río, se echó de menos la presencia, la presión y el liderazgo del español.

Visualizando Río

Para Alistair Brownlee, “de cada 100 veces, Gómez Noya va a estar ahí en 99; porque, a menos de que ocurran circunstancias excepcionales como en Leeds, no nos podemos deshacer de él”. El mayor de los hermanos añade que: “Aunque Mario Mola es también una amenaza grande, no acabo de verlo en el mismo barco que Gómez”. 

Publicidad

Peligros y dificultades

La carrera en sí y las condiciones meteorológicas no son sólo los elementos que han cambiado respecto la cita de Londres. Lo son también los rivales. Para los Brownlee, la carrera de Río contaba con un estado de forma excepcional de triatletas como Mario Mola, quien paró el crono de la Gran Final en Chicago en 28’59 en los 10km; Fernando Alarza, Richard Murray o el francés Vincent Luis. Todos ellos se han proclamado ganadores de alguna de las Series Mundiales en los últimos 18 meses.

Sin duda, la diferencia la marcaría quien llegase en el mejor estado de salud y de forma. La fisioterapeuta Emma Deakin comentaba previamente a Río que “Alistair no había corrido sin dolor desde mediados de 2012“. Antes del Test de Río “habíamos decidido que teníamos que hacer algo, ya que había pasado de correr con dolor el 50% del tiempo a casi el 100% de las veces …”

Tras la rotura del tendón del peroneo lateral largo (en el tobillo) en 2015, necesitó cirugía ya que venía de otra lesión en el tobillo. Una complicada operación y una intensa etapa de rehabilitación. Su vuelta a la competición fue catalogada de “error” por el mismo Alistair, ya que no pudo entrar más que en la 36ª posición.

Más que un trabajo

Para Jonny, el 2015 fue más que una experiencia llena de aprendizajes. Cuando consiguió la victoria en las Series Mundiales de Gold Coast en abril de 2015, él estaba en el mejor nivel de forma. Pero era demasiado pronto. El pequeño de los Brownlee afirma:  “Aprendí que soportar paliza tras paliza cada semana no fue lo mejor“.

En Gold Coast “debería haber prestado atención a las señales de advertencia, porque estaba tan en forma que podría correr un par de segundos más rápido cada kilómetro. Pero cuánto más rápido vas, mayor es el impacto”. Tras la WTS de Londres el 2015, Jonny renunció a un stage de 5 semanas en Suiza por una lesión. Para él, fue horrible tomar esa decisión porque “no es sólo un trabajo, sino también es mi pasión”.

El calor, rival importante

Las condiciones climáticas de Río se posicionaron como uno de los mayores desafío de la cita olímpica para los hermanos Brownlee. En otras ocasiones, les jugaron malas pasadas.  Por ello, Alistair reconoció: “Hemos hecho una preparación específica para afrontar el calor en Río”. Durante la estancia en St. Moritz, donde hicieron entrenamiento en altura, los Brownlee trabajaron en cámara de calor” y se instalaron “en Brasil dos semanas antes de la carrera olímpica”, añade Jonny.

Sesiones de carrera a pie

Éstos son algunos ejemplos de las sesiones de carrera a pie, planificadas por Malcom Brown, director de triatlón del Centro de Alto Rendimiento de Leeds.

Sesión 1 : 3 x 1km, 3 x 800m, 3 x 400m, con 90s.de recuperación.

Sesión 2: 2 x 10mins (3min de recuperación), 4 x 5mins (2min recuperación) yendo al ritmo del umbral.

Sesión 3: 8 vueltas de 400m cada una, con zancadas largas y trotando en las curvas, centrándose en la técnica, la coordinación y el equilibrio. Corriendo por la línea blanca, no en el carril.

Publicidad