Crónica desde el dorsal: Ironman Austria – Klagenfurt

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De la manos de nuestro triatleta Raul Anguita, compartimos la crónica del Ironman Klagenfurt, uno de los más míticos del circuito. Y lo hacemos cómo nos gusta, con el dorsal a cuestas.

Por dónde empezar una crónica para ser original, hagámoslo a lo Tarantino, por el final. Tras participar en algunas pruebas en España y Europa, puedo afirmar que Ironman Austria se disputa en el sitio más bonito en el que nunca he hecho un triatlón. Es una postal: aguas cristalinas en la natación, paisaje de montaña en la bicicleta y parques con sombras en el maratón ¿qué más se puede pedir? Si es que dan ganas de pasarse unas vacaciones enteras allí.

Flashback y volvamos al principio. Sólo pisar Klagenfurt se te abre la boca observando el lago Worthersee, con 17 kilómetros de largo, rodeado de colinas con coníferas, y piensas inmediatamente “Pero a ver, a mi me habían dicho que venía a un triatlón con bici plana, muy rápido, algo falla…”. Poco puedo decir de la ciudad de Klagenfurt, es un pueblo turístico por el lago, no demasiado grande, y que se vuelca con su prueba, como es normal en los países centroeuropeos con las pruebas atléticas.

El pack para el triatleta sigue los estándares Ironman: una mochila que ha mejorado respecto a la de años anteriores, gorro para la natación, dorsales, pegatinas para la bici y el casco y las bolsas de rigor (debería haber alguna tesis doctoral sobre cómo montar las bolsas de las transiciones de Ironman…dejo la idea gratis). Además, incluye toda la información de la prueba con una guía más una braga de cuello y un portadorsales.

En este caso la organización no nos puso un briefing en nuestro bonito idioma el sábado antes de la prueba. Eso sí, debo decir que el briefing en inglés fue el más explicativo y a la vez divertido al que he asistido hasta ahora: creo que a los allí presentes nos quedaron claros los secretos sobre el rolling start, las penalizaciones o los recorridos de la prueba. Además, en el mismo briefing nos dan una gran noticia: será una prueba con neopreno para los grupos de edad (no así los pro) dado que el agua está a 22,5ºC.

Es evidente que la organización Ironman cuida todos los detalles y que se supera y consigue unos estándares de calidad que hacen muy fácil la logística al triatleta, eso se nota especialmente al hacer el check-in de la bici que en esta prueba fue fácil.

Y llegó el día clave. Desayuno habitual a las 4 am y vamos hacia la zona de transición. Entrada a boxes entre un pasillo de voluntarios aplaudiendo, primer subidón del día, y primera sonrisa de agradecimiento a los voluntarios. Es en general una prueba muy cómoda, los boxes de la bici están cerca de la salida del tramo del agua.

Austria 04Nos dirigimos hacia la salida sobre las 6:30, y nos ponemos ya en los cajones. La salida es rolling start, es decir, el tiempo no cuenta para todos igual sino que hay una alfombra en la playa que te marcará tu tiempo de salida. Según la organización, este tipo de salidas facilitan la progresión fácil en el agua e impiden los nervios y aglomeraciones, así como evitan algo de drafting en la bici.

En mi opinión, disminuyes el ratio golpe/participante, sin duda, pero quizás quitan uno de los momentos de más adrenalina del Ironman. Esperamos a la salida… ¡PAM! y empezamos a salir en cola. Natación muy limpia y fácil, se trata de hacer un rectángulo en el lago para acabar entrando en un canal al final. Por poner un pero, faltan boyas… pero es algo que siempre pensamos los participantes, siempre faltan boyas.

Lo que sí que es cierto es que el canal ni se adivina, al estar nadando a la vuelta de cara al sol (hecho que ya se nos advirtió en el briefing). La organización dispone una fila de boyas para delimitar claramente el camino al canal, pero en este caso sí que son insuficientes. Yo hago una natación muy suelta, sin pretensiones pero sin golpes…dónde está el maldito canal! Pues no lo sé, pero decido seguir al de delante que siempre funciona. Una vez en el canal, se nadan unos 1000m que a mí me parecieron 5.000 (¿será que he hecho poca piscina en invierno?). Llegamos al final del canal y gracias a unos voluntarios conseguimos poner el pie en el suelo e iniciar la T1.

Austria 03Transición normal, no es de las largas, y vamos ya rumbo a los 180km, divididos en 2 vueltas de 90 km, con un desnivel acumulado de 1.600m. Salimos de la zona de boxes, damos una primera vuelta de apenas unos metros para disfrute de los espectadores que nos están animando y nos dirigimos en dirección a uno de los lados del lago.

Recorrido realmente precioso, parcialmente cerrado al tráfico, donde vamos siguiendo la costa del lago, por bosques y pasando por playas, al lado de embarcaderos e iglesias, combinando falsos llanos y bajadas poco técnicas. La organización dispone muchos avituallamientos, completos y bien situados, al final de las zonas complicadas del recorrido.

El secreto de la velocidad del circuito queda resuelto, prácticamente en una vuelta de 90km el freno permanece intacto, lo tocamos en dos ocasiones. La gran mayoría de carreteras están en buen estado y permiten ir acoplado en casi todos sus tramos, pero cuidado, los 1.600m de desnivel deben estar en algún sitio, y vaya si lo están, repartidos en tres buenos repechos que requieren, en el caso de mis pobres piernas, de toda la ayuda que nos dé el desarrollo de nuestra bicicleta. Sí, todo, plato pequeño y piñón grande, en un Ironman que se tiene por llano.

Por si fuera poco con las tres rampas, el tiempo se mostró caprichoso durante el sector de ciclismo, vamos, nos llovió a cántaros. En mi caso, aproximadamente una hora de lluvia fuerte, pero a algunos competidores más aventajados, les pilla un chaparrón de más de 2 horas. No pasa nada, hemos venido a jugar, pero claro, no contaba con estar calado hasta los huesos en el kilómetro 125. Creo que debo añadir en este punto la facilidad que da la organización a los espectadores para vivir el segmento de ciclismo ya que pone a su disposición un autocar gratuito con tres paradas en el recorrido. En este aspecto, Austria es una de las mejores pruebas para ir como acompañante-sufridor-espectador.

Entrada a la T2, cambio de calcetines (tuve una buena idea al poner un par de calcetines adicionales en la bolsa de run), nos calzamos las zapatillas, gafas y visera y a correr. Venga, que ya queda poco, sólo quedan 42,195km, y al menos aquí parece que no va a llover. El maratón final de la prueba se disputa a dos vueltas de 21km, en un terreno prácticamente llano y que combina asfalto con tierra pisada, en el que predominan las zonas con sombra, lo que sería ideal para correr un maratón, lástima de haber hecho antes 184km de esfuerzo.

Qué puedo añadir sobre el maratón, pues creo que es importante reseñar que los avituallamientos son completos y muy frecuentes, cada 2,5km. En mi opinión deberían haber sido algo más ordenados y más largos, pero bueno, es ya para buscar nota. Destaco eso sí unos voluntarios muy dispuestos y simpáticos, y eso es un gran plus. En uno de los extremos del maratón se entra al centro histórico de Klagenfurt, donde poco después de hacer el cambio de sentido, puedes tocar una campana anunciando que has completado la vuelta. Además por cada campanada la organización dona un euro a una organización benéfica, muy buena iniciativa por tanto.

El maratón transcurre sin más caprichosos meteorológicos, al contrario, la temperatura y humedad son ideales para correr a esas horas. Al final de las dos vueltas, desvío hacia meta, ves las gradas, oyes la gente, y tu cuerpo te dice: anda bobo, disfruta un poco que esto es para ti, que sólo te aplauden a ti, sonríe y ve a por ello.

Entras en la recta de los campeones, miras a un lado y a otro, saludas al público y encuentras a la persona o personas que te han acompañado hasta allí, y no sólo en las horas que ha durado la prueba, sino en los últimos meses de madrugones, dolores y dudas. Te acercas, los abrazas, los besas, por ellos es por los que vale la pena sonreír, por ellos y por aquellos que no están allí contigo pero que los tienes en tu corazón. Miras al cielo, te emocionas, te ríes y te preparas para oír las palabras que compensan cualquier sufrimiento: CONGRATULATIONS YOU ARE AN IRONMAN!! 

Si a estas alturas alguien se está preguntando cómo me fue el maratón resuelvo la duda rápidamente: mal, realmente mal. Se me apagaron las piernas en el 26 y me hice una bonita etapa del Camino de Santiago en Klagenfurt, vamos, que anduve 17km. Dicho lo cual, no lo cambio por nada del mundo. Gracias al pajarón, pude entrar a meta con un gran amigo, pude besar a mi novia, y pude oír claramente como todo el público me gritaba a mí, y sólo a mí CONGRATULATIONS YOU ARE AN IRONMAN!! (Pero bueno, para la próxima, si eso, entreno un poco más).

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Proyecto informativo y formativo del diario SPORT realizado por y para el triatleta popular. Especial atención al triatlón, swim, ciclismo y travesías