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La relación directa que hay entre comer sano y tener una buena forma física, está clara. Sin embargo, la dieta de un triatleta o cualquier deportista tiene que ser mucho más compleja si se quieren obtener los mejores resultados.

En una entrevista para la revista SHA Magazine, la triatleta Gemma Casulleras compartía su propia experiencia y aseguraba que muchas veces el problema no está en lo que comemos sino en cómo o cuándo lo hacemos. “No comemos insano, cocinamos mal y combinamos mal los alimentos”, aseguraba. En su caso la macrobiótica le ha ayudado a saber qué alimentos le podían proporcionar un alto nivel de energía, como los cereales, pero sin causarle los problemas digestivos que le producían algunos alimentos crudos antes de cambiar de dieta.

El mundo del deporte está siendo cada vez más consciente de cómo un cambio en los hábitos de alimentación puede ser mucho más eficaz que horas y horas de entrenamiento o sofisticadas estrategias de acción. Encontramos un ejemplo curioso al más alto nivel del fútbol mundial en la Premier League inglesa. Desde hace más de un año, el club del Liverpool cuenta con la ayuda de la nutricionista Mona Nemmer y muchos, incluido el técnico del equipo, Jürgen Klopp, ya la consideran responsable del salto de calidad que han dado los jugadores desde la temporada pasada. 

Resulta curioso que siga siendo así pero lo cierto es que muchos equipos de la élite deportiva no cuentan con nutricionistas en nómina sino que, en ocasiones, simplemente consultan a expertos. No es así en el caso de Nemmer. La alemana forma parte de la plantilla del Liverpool y ha introducido cambios que están dando resultados concretos, no hay más que mirar a la tabla de clasificación.

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La dieta de Nemmer se centra en varios aspectos pero principalmente en el producto, que sea de proximidad y calidad. Alimentos de temporada lo más naturales y frescos posible, de origen orgánico y local. Así los futbolistas pueden comer chocolate o salsas pero siempre que estén hechos en las cocinas del club con productos frescos. El menú no se limita a fruta y verdura sino que se ha intentado ganar el paladar y el respeto de los jugadores con una amplia oferta de alimentos que pueden disfrutar y que se adaptan a las necesidades de cada uno.

Fuente: Wikimedia

Lo primero que hizo la nutricionista del Liverpool es convencer a su equipo de la importancia de la alimentación de la mejor manera posible: por el estómago. Es importante disfrutar de la comida, no limitarse a las ensaladas y la pechuga a la plancha. Hay muchísimas más opciones.

Está demostrado que la comida, determinados alimentos, ayudan a producir una sensación de felicidad. La nutrición es importante no sólo a nivel físico sino también a nivel mental y emocional, algo que es fundamental en la preparación de un triatleta.

Una dieta adecuada puede mejorar nuestro nivel de concentración, de autoconfianza y de equilibrio emocional. El jugador de póker Daniel Negreanu es un vegano convencido que se ha convertido en un icono de cómo la alimentación influye directamente en la fortaleza mental, tanto es así que desde que el canadiense abandonó las malas prácticas alimentarias para cultivar su propia comida, su nivel de juego ha mejorado tanto que es el profesional con más ganancias de la historia.

Para Negreanu fue suficiente cambiar las hamburguesas y la cerveza por la verdura fresca y los zumos naturales, pero cada persona tiene que encontrar qué es lo que le funciona mejor. Decía Nemmer en un reportaje del New York Times que no se le puede dar de comer lo mismo a toda la plantilla del Liverpool porque cada uno es distinto, y no sólo porque su condición física es diferente sino porque hay que tener en cuenta también en qué posición juegan o cuál es su procedencia.

El caso más conocido del éxito deportivo de un cambio de dieta adaptada a un individuo es el del tenista Novak Djokovic. Al empezar a comer sin gluten su rendimiento deportivo cambió drásticamente, y no sólo porque ya no se cansaba tanto sino porque mejoró también mentalmente. Aquello de que “de lo que se come, se cría” debe de ser literal: eres lo que comes.

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