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«Vaya crack, me encantaría» o «menuda máquina, voy a hacer yo lo mismo», son algunas de las expresiones que más escucho (también el clásico «estás chalado») cuando alguien se entera de que estoy preparando un maratón o un triatlón.

La siguiente pregunta, y donde empiezan las dudas ante el plan deportivo, es de dónde saco el tiempo para entrenar. Y su renuncia definitiva es cuando avisas que muchos días el despertador sonará a la hora a la que poco tiempo atrás llegabas a casa en modo ninja intentando no despertar a toda la familia. En verano no hay otra que madrugar o madrugar si no quieres derretirte bajo el sol.

Tú que entrenas para tu Ironman, triatlón o estas preparando alguna maratón sabes lo que hay que sacrificar. No es fácil, cuesta y para que tu vida personal no se vea muy resentida hay que hacer malabares y meter el entrenamiento donde menos moleste. El madrugón es la mejor opción y más cuando hay días que toca doble sesión que ya los tienes hipotecados y aunque lo veas imposible, habituarse a madrugar es ‘misión… posible’. Te dejamos unas claves para que tus madrugones no sean tan duros, porque duros son, no nos engañemos:

– Ten claro tu objetivo: Esto es básico para poder madrugar. Saber que el día D tienes carrera. Cada vez que termino una gran prueba me pongo un nuevo objetivo. Puede ser grande, mediano o pequeño pero algo tiene que haber porque la clásica frase de «ahora entrenaré mas tranquilo y sin exigencias» suele acabar en dejarse llevar de manera importante en la que, por supuesto, los madrugones no están incluidos.

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– No improvises: A principio  de semana el entrenador te pasa el planning y ya sabes qué días tendrás que madrugar… y serán todos. No intentes engañarte ni pensar que lo podrás encajar en otros momentos, a mediodía o cuando sabes que no lo harás. Madruga y vuelve a madrugar. Es lo que hay…

– Intenta ir acompañado: A mi es la que mejor me funciona porque me cuesta dejar tirado a alguien. Puedo llegar 5 minutos tarde, 10 o 15, pero voy a aparecer. Si quedas con alguien para entrenar a las 7 de la mañana y te metes en la cama sin haber ‘cancelado la cita’ no te quedará más remedio que ir.

Lo primero que harás al despertarte será ver su última hora de conexión al Whatsapp por si se ha quedado dormido pero cuando veas que está despierto y probablemente de camino a entrenar… Amigo, no hay mas remedio que vestirse y entrenar duro.

– Acuéstate pronto: Parece una obviedad pero no puedes estar levantándote a las 6:30 de la mañana cada día y acostarte a las 2 de la mañana habitualmente viendo series, la tele o escuchando la radio. Un día quizá sí, dos también, pero si pretendes que eso sea a diario… acostúmbrate a ser un zombie los miércoles. A las 00.00h en la cama e intenta dormir al menos 6:30-7 horas…

– Si vas solo, música o podcast: Esto viene por el punto anterior. Si eres de los que te gustan los programas deportivos nocturnos, los podcast son tu solución. A primera hora de la mañana no han quedado anticuados y los podrás escuchar como si te acabaras de acostar. Los hay de mil temáticas e incluso puedes aprender inglés mientras te machacas por la mañana. Si la música es tu debilidad lo tienes más fácil: tus listas de soptify y a correr.

– Ley de los 21 días: Dicen que si repites una acción durante 21 días seguidos se convierte en un hábito. Anteriormente, han ido unas cuantas pistas y consejos. Solo te falta pegarte esos 21 madrugones y será… coser y entrenar.kjnbf

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