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Segunda jornada de la SuperLeague Triathlon y segunda decepción de un formato que tiene mucho que pulir si quiere restar protagonismo a las Series Mundiales.

Debo confesar que, a primeras, la propuesta de la SuperLeague Triathlon me pareció espectacular y caí en las redes de una gran estrategia de marketing, videos super trabajados, estética y diseño cuidada al milímetro y, por supuesto, grandes nombres del triatlón internacional que debían regalar una batalla espectacular.

El resultado, tras estas dos jornadas, y a modo de impresión particular es de decepción. Estos son “mis” motivos:

  • No empezó bien la cosa cuando a la hora indicada para la anunciada retransmisión on line veíamos imágenes en diferido de la primera prueba y se nos iba entonces la mañana esperando una retransmisión que arrancó con la prueba ya finalizada en tiempo real.
  • Para más INRI, los hombres del podio y ganadores de la prueba, sentenciaron toda emoción posible en la primera de las carreras. Murray, Blummenfelt y Brownlee vencieron con ventaja suficiente en la arrancada y el resto de las dos pruebas de la mañana y el día siguiente fueron un trámite que me dejó totalmente indiferente y desilusionado.
  • La actitud de los atletas, y hablo desde la subjetividad, me pareció realmente floja. Tenía la sensación de estar viendo la peli de gladiator con esclavos obligados a pelear que una motivación real tras la primera de las pruebas. Creo que todos ellos sabían que la diferencia que obtuvieron los a la postre ganadores, era ya insalvable salvo caída o error garrafal en unas distancias tan cortas y “tal vez” dejaron de luchar.
  • La fecha de la prueba, con las estrellas mundiales ya en periodo de descanso físico y, lo más importante, mental no permitió ver su mejor versión.
  • Los españoles, sin opciones. Siguiendo en el mismo hilo…me flipa el triatlón en general pero si la triarmada está delante la cosa pasa a ser orgásmico. En este caso tampoco me habría divertido de ver a Mario o Fernando con la prueba sentenciada y sin rivales, pero obviamente el aburrimiento sería como mínimo empático. Además Fernando, irreconocible, quedó eliminado a las primeras de cambio en la segunda jornada.

Para constatar mi desilusión he ido a las estadísticas que generan evidencias en muchas ocasiones:

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  • El video en Youtube de la Primera Jornada no supera, a fecha de hoy, las 6000 visualizaciones. Para que os hagáis una idea un video-resumen de las Series Mundiales no baja nunca de las 30.000 en las primeras 48 horas.
  • Los datos de visualizaciones de la segunda de las jornadas no supera las 1000, es decir, el interés es meramente anecdótico.
  • El seguimiento en redes sociales  fue ridículo y el tweet con más repercusión tuvo un impacto de 30RT, una cifra realmente pobre que evidencia una falta de interés.

Más allá de lo demostrable estadísticamente está lo palpable. Mis colegas de tri, los compis de entrenamiento y de grupos de What’s App relacionados hicieron cero comentarios sobre la SuperLegue…¿triste o justo?

 

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