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El triatlón tiene un ‘no sé qué’ que engancha. Incluso antes de empezar. Te atrapa. Quizá es el ambiente, la gente, el esfuerzo, los entrenamientos o el hecho de compartir experiencias con una comunidad única como es la de los triatletas. Ya dicen eso de que “están hechos de otra pasta”. Después de un largo tiempo intentando dar el salto al triatlón, por fin consigo encarrilarme, ¡y de qué manera! Como redactora de Triatletas en Red he aceptado el reto de debutar en una de las pruebas de Triseries.cat, concretamente en el triatló de Sant Pol. Ganas e ilusión no me faltan, así que vamos a poner las bases desde el principio.

Una vez pienso detenidamente el camino que tengo por delante, la idea me apasiona aún más. Al mismo tiempo sé que quiero trabajar cada aspecto con cautela y por ello voy a acudir a profesionales de cada ámbito para dominar la situación y ser consciente de todo un poco.

Una de mis debilidades es la nutrición, en el sentido de que me interesa aprender acerca de ello y poner en práctica los consejos de los profesionales. Me gusta cuidar mi cuerpo y darle la gasolina óptima, a la vez que seguir unos hábitos saludables de acuerdo con la actividad física que realizo. Pero en el momento en que me planteo este “reto personal” me aparecen una serie de dudas: ¿Es importante acudir a un nutricionista?, ¿De qué forma me pueden ayudar con la alimentación?, incluso me pregunto qué papel juega la nutrición en el triatlón…

Quiero solventar las dudas y para ello acudo a Alimmenta, un equipo de especialistas en salud y en nutrición. Me atiende Cristina Sabaté, quien, además de ser Diplomada en Nutrición Humana y Dietética, es Licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y Máster en Nutrición y Metabolismo. Le cuento mis dudas y de una forma muy cercana me explica los porqués.

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Así que la tarea del dietista-nutricionista es ayudar al deportista a llevar a cabo una alimentación variada, equilibrada y adaptada a las características físicas de cada uno y a la modalidad deportiva que practica”, sostiene Cristina Sabaté, que considera además que “alimentarse correctamente permite ingerir los nutrientes necesarios para disfrutar de una salud óptima, rendir a un mayor nivel y reducir los riesgos de lesiones”. El objetivo es «mejorar los hábitos alimentarios a través de una alimentación natural, mediante un asesoramiento individualizado según el objetivo, las características y preferencias de las personas».

La nutrición, por tanto, es un pilar capital de nuestro día a día y que debemos cuidar para forjar una vida saludable. Si es adecuada, la «nutrición se convierte en un fuerte apoyo al entrenamiento con el fin de maximizar las adaptaciones fisiológicas que se producen durante el entrenamiento». Cristina Sabaté recalca que es imprescindible alimentarse «correctamente durante los entrenamientos y los 2-3 días antes de la competición». Y para el día D debemos saber «qué tomar antes, durante (donde se incluye la hidratación con bebida isotónica, suplementación con gel o barritas) y después de la competición».

Después de compartir mis dudas y comentar con Cristina, me quedo con la idea de que «la nutrición es una parte esencial del entrenamiento, ya que es la gasolina necesaria para poder rendir correctamente. La alimentación tendrá efectos en el rendimiento y en la posterior recuperación post-esfuerzo, si ésta es adecuada, aportando los nutrientes necesarios. También facilitará la recuperación y se reducirá el riesgo de lesiones.Junto con un descanso óptimo, la nutrición forma parte del entrenamiento invisible de un deportista». Por todos los detalles técnicos, consejos y por todo lo que queda por conocer de este ámbito, contar con el apoyo de un nutricionista debe ser un elemento a tener en cuenta a la hora de prepararse una prueba o un reto, como es este caso.

Foto: Facebook Alimmenta

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