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Nervios, golpes, frío… Son muchos los triatletas que le tienen pánico al segmento de natación. Con estos consejos te sentirás más cómodo en el agua.

Si preguntáramos a triatletas populares y profesionales de todo el mundo cuál es el momento de una carrera al que le tienen más miedo, muchos responderían que el del inicio del segmento de natación. Nervios, frío, golpes, estrés… Lo cierto es que esos primeros metros, ya sea en un corta distancia o en un Ironman, son físicamente y piscológicamente tan duros que pueden llegar a provocarnos miedo. Para evitarlo, hoy os proponemos 5 formas de superar esos difíciles instantes para que entres rápidamente en competición, te sientas cómodo y disfrutes desde los primeros metros:

Calienta

Puede parecer muy obvio, pero son muchos los triatletas amateurs que comienzan una competición totalmente en frío. Hacer algunos ejercicios de movilidad primero y dos o tres series cortas con algo de intensidad en el agua te permitirá que los músculos entren en calor mucho antes. De este modo, encontrar tu ritmo ideal tras el pistoletazo inicial te será mucho más fácil. Además, si vas a nadar con neopreno, esas series te ayudarán a adptarte a la natación con neopreno, que como ya sabes es muy diferente a la natación sin él.

Utiliza dos gorros

Lo recomendamos prácticamente para todas las competiciones, excepto para días de muchísimo calor. Tradicionalmente siempre se ha dicho que no sientes el frío si tienes la cabeza y los pies bien protegidos y nadando con dos gorros con garantizamos el primer paso. Lo cierto es que aunque estemos en junio o julio, la diferencia de temperatura entre la orilla y el agua puede significar un “importante” golpe para el cuerpo. Mantener la cabeza caliente nos permitirá comenzar a nadar lo más frescos mental y físicamente posible. 

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(EbreActiu)

Humedece tus gafas

Este es un consejo que nos será útil tanto para la salida como para el segmento de natación completo. A pesar de que la mayoría de marcas ya diseñan sus gafas con una fina película anti-vaho, esa protección se acaba desgastando. Por lo tanto, para evitar que se te empañen y pierdas visibilidad en medio del mar, del lago o del río donde se realice la carrera, aconsejamos humedecer el interior de las gafas con saliva, agua o una toallita húmeda. 

 

Elige una buena posición en la línea de salida

Si eres debutante y no te importa perder unos segundos, te aconsejamos que no arriesgues. En la línea de salida sitúate en el lugar contrario al giro de la primera bolla y aléjate del mogollón de participantes. Aunque nades algo más abierto y hagas algún metro de más, podrás avanzar tranquilo, te evitarás golpes y el estrés que el contacto con otros triatletas conlleva. Por lo contrario, si eres un triatleta experimentado y prefieres colocarte en las primeras filas en la línea de salida, valora la opción de salir a un ritmo “fuerte”. Aunque luego tendrás que regular para no llegar “muerto” a la T1, arriesgar al principio te permitirá encontrar un buen lugar en el que nadar y te ahorrarás el mal trago de que otros participantes te pasen por encima y te ahoguen en el primer tramo del segmento.

Practica la natación de socorrista

Como el consejo de humedecer las gafas, éste también es útil para todo el segmento y no sólo para los primeros metros. Nadar en aguas abiertas es muy diferente a hacerlo en la piscina. Incluir algunas series respirando frontalmente y no lateralmente en tus entrenamientos te hará ganar habilidad para ubicarte correctamente en competición y no perderte. Cada 7 u 8 brazadas es aconsejable realizar una “brazada de socorrista” para saber dónde está la siguiente bolla y avanzar adecuadamente hacia ella.

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