Descubrimos cómo el alemán lleva a cabo esta prueba que le permite saber con exactitud a qué ritmo hacer las series para asimilar al máximo sus entrenamientos.

El uso del test de lactato está cada vez más extendido en el deporte profesional actual, no solo en el triatlón. Los hermanos Ingebrigtsen (Henrik, Filip y Jakob), tres de los mejores medio fondistas del planeta, lo utilizan en todos y cada uno de los entrenamientos de series que llevan a cabo. Pero, ¿para qué sirve?

A partir de una pequeña extracción de sangre del dedo o de la oreja podemos saber a partir de qué ritmo se dispara la producción del ácido láctico en nuestro cuerpo. Esta sustancia se genera cuando falta oxígeno en nuestros músculos y provoca bloqueo y fatiga muscular. Conocer a partir de qué intensidad en las series segregamos lactato nos permite programar de forma precisa los ritmos y los tiempos de recuperación en los entrenamientos en función de la distancia que queramos preparar. Y a pesar de que en el caso que os mostramos a continuación se lleva a cabo a pie, también puede aplicarse a sesiones de natación o ciclismo. 

Tal y como explica en este vídeo de Allianz, Jan Frodeno realiza unos tres tests de lactato por temporada: uno en pretemporada y dos durante el periodo de competiciones importantes. Sobre la cinta, el campeón del mundo de Ironman en 2015 y 2016 lleva a cabo 5 series de 8′, cada una más rápida que la anterior. El médico que le acompaña le extrae sangre al acabar cada repetición y justo antes de comenzar la siguiente. Todo para obtener unos datos que pueden ser cruciales a la hora de entrenar… ¡Y de competir! Y es que ningún triatleta quiere “petar” en pleno segmento de carrera a pie, y menos en los 42 kms de un Ironman.

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