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En Triatletas en Red estamos de enhorabuena. Se incorpora a nuestro equipo de firmas colaboradoras Antonio Oca (España, 2 de junio de 1963). Entrenador de alto rendimiento de natación, Oca dió el salto hace tres años a la natación especializada en el triatlón como entrenador del grupo de triatlón del Centro de Alto Rendimiento de la Residencia Blume de Madrid. Este verano ha cerrado esta etapa que, dice, le ha hecho reflexionar sobre las diferencias de entrenamiento entre una y otra modalidad. Una entrevista para disfrutar más que cada brazada.

Recientemente se cerraba una etapa de tres años como entrenador de natación en la Blume de Madrid. ¿Cómo la valora?

Para mí ha sido una experiencia magnífica e inolvidable. Además he tenido una gran relación personal con los atletas, el equipo técnico, médico y psicológico. Desde el punto de vista profesional también. Me incorporé al triatlón hace tres años, cuando abrí esta etapa, pero jamás me había planteado entrenar específicamente la natación dentro del triatlón. Mi labor desde hacía treinta años había sido el entrenamiento de la natación pura y ha sido una experiencia novedosa que me ha ayudado a reflexionar mucho sobre las características que diferencian un deporte de otro y las formas de aplicación del entrenamiento. Me ha servido para aprender.

¿Y para los deportistas?

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Creo que ha sido muy positiva. El hecho de que alguien ajeno al propio deporte específicamente dé una perspectiva algo diferente, también enriquece. Pienso que a ellos les ha gustado tener un técnico que viene de la natación pura y habrán tenido algún beneficio. Por lo menos así me lo han transmitido (risas).

Su forma de trabajar ha calado en ellos.

No concibo el entrenamiento si no hay una contraprestación en el ámbito personal. Pienso que fundamentalmente ha sido por la relación que he establecido con ellos. Para mí el lugar de trabajo no es un lugar físico; no es la Blume ni la piscina. Es la mente y el corazón de los deportistas. Y esto siempre lo he hecho así, y creo que el deportista lo percibe y lo agradece. Sin llegar a entrar en su intimidad, le intentas ayudar a resolver todos los aspectos que pueden influir en el entrenamiento y rendimiento competitivo. Y muchas veces son los aspectos afectivos los que tienen más incidencia, sobre todo cuando el deportista es muy joven como es el caso de la Blume.

El hastag #EstoyReady ha sido tendencia en el CAR de Madrid.

(Risas) Es una expresión que acuñamos con el grupo de entrenamiento de la Blume de Madrid. Y la idea con la que lo transmitía es que en todo momento hay que estar preparado. La vida es tan breve que hay que vivirla como si fuera el último día. A veces parece que nos estamos preparando siempre para un objetivo a medio o largo plazo y la idea es estar siempre dispuesto a conseguir lo máximo de ti mismo, tanto en el deporte como en la vida en general.

¿Cómo se entrena la natación enfocada al triatlón en un Centro de Alto Rendimiento como la Blume de Madrid?

La natación para triatlón es muy distinta a la natación convencional. Y es de una exigencia muy alta para los triatletas porque el objetivo es que salgan del sector a nado en los puestos de cabeza. Para eso el nivel tiene que ser muy alto. Marcamos unos tiempos de referencia como objetivo de rendimiento y sobre esos tiempos organizamos el plan de preparación. El entrenamiento de natación se parece poco al entrenamiento de triatlón. Hay aspectos comunes como la técnica o el estilo de crol pero hay gran parte del entrenamiento que difiere de lo que hace un nadador puro. Tienen que ser grandes triatletas con un excelente segmento de triatlón si quieren salir en el grupo de cabeza.

¿Cuáles son las principales diferencias entre el entrenamiento de natación para triatlón y el convencional?

La diferencia fundamental está en que el trabajo técnico de la natación para triatlón no se basa en la mejora de la técnica de todos los estilos. La braza, la mariposa o la espalda juegan su papel como estilos complementarios, pero la parte fundamental recae en el trabajo de técnico de crol. También es muy importante la organización de la metodología del entrenamiento para garantizar que el triatleta es capaz de reaccionar muy rápidamente en los primeros doscientos metros de la salida y que puede mantener una intensidad de nado muy elevada que le permita estar en los puestos de cabeza o no descolgarse. Esto choca con los planteamientos tradicionales de la natación, basado en ritmos uniformes y sin apenas variaciones a lo largo de la prueba. Incluso se dan variaciones negativas, es decir, que se nada más rápido en la parte final de la competición.

La adaptación es clave. En triatlón, si no nadas bien, te descuelgas y compites a remolque.

En competiciones de máxima exigencia como las Series Mundiales o las Copas del Mundo, la natación es fundamental para estar con opciones de éxito tanto en el segmento de ciclismo como en el de carrera a pié. Si un triatleta sale a más de cuarenta y cinco segundos, es muy complicado remontar la distancia, aunque cabe esa posibilidad si la competición avanza a un ritmo más lento.

¿Qué características necesita un triatleta para ser un buen nadador en el segmento de natación?

Es clave tener una ejecución técnica adecuada. No perfecta, porque es difícil de asumir para los triatletas que no vengan de la natación. Pero está claro que sin técnica es imposible conseguir un buen rendimiento en el sector de natación. No solo tienen que ser grandes nadadores. Tienen que ser grandes nadadores del segmento de triatlón. Es muy específico.

Gómez Noya es el ejemplo. Durante mucho tiempo ha dominado la natación en Galicia. Y se ha adaptado perfectamente al triatlón.

Javi lleva en la élite más de diez años, y desde muy joven era un excelente nadador. En Galicia tenía los récords territoriales y podría estar entre los mejores de España en su momento. Es un indicador muy claro de que para ser un buen triatleta tienes que tener una natación muy potente. Obviamente con eso no basta, pero es un punto de partida muy importante.

¿Cómo ve el futuro del triatlón, especialmente el que ha entrenado?

Si valoramos el presente, el futuro del triatlón español es muy halagüeño. Quitando a Javi, que es el más maduro de los españoles que compiten en las Series Mundiales, el resto son deportistas muy jóvenes con un potencial enorme. Hay un elenco de seis o siete deportistas que están entre los cincuenta mejores del ranking ITU y con un potencial muy grande de mejora.

¿Y en el caso de las chicas?

Es algo diferente. El nivel está por debajo de los chicos pero con las medidas que se están tomando para promocionar el triatlón en las categorías inferiores esto mejorará en tres o cuatro años. El futuro es muy bueno en categoría masculina, y lo será, en unos años más, en categoría femenina.

¿Por qué cree que hay esta diferencia entre los chicos y las chicas?

Influyen muchos factores. El deporte femenino en general tiene un desfase importante en España con respecto al deporte masculino. Hay un cúmulo de factores, aunque según el tipo de deporte puede ser que haya algunos que tengan un peso específico y superior a otros. Por ahora las chicas no han alcanzado el potencial de rendimiento que sí tienen los chicos.

¿Qué tipo de entrenamiento específico se puede llevar a cabo fuera de la piscina para mejorar la natación?

Difícilmente mejorarás si no saltas a la piscina. Puedes mejorar la fuerza especícifa simulando los movimientos de tracción de brazos, pero el factor de adaptación al medio es clave. La mejora de esa fuerza, a pesar de utilizar instrumentos que se asemejan a las trayectorias propulsivas, jamás vas a conseguir la aplicación de fuerza especícica que se consigue en el nado en piscina. Las condiciones del agua, el desplazamiento, las sensaciones de apoyo son determinantes. Si no se tiene el medio, es muy difícil mejorar. Y cuanto más se exponga a ese medio, mayor será la mejora en el deportista.

¿Eso puede explicar que a muchos triatletas les cause tanto respecto el sector de natación?

Posiblemente. Además la mayoría de los triatletas populares no vienen de la natación. Es un segmento que se desarrolla en un medio totalmente ajeno al deportista y que requiere de un proceso de adaptación muy largo. Para la gente que se incorpora tarde, las mejoras son muy lentas y además, a eso se le añade que no tienen un técnico que les supervise o les grabe con una cámara. No tener un ojo experto que ayude a corregir la técnica influye mucho en el rendimiento competitivo.

Y provoca los errores que se cometen en los inicios.

No me atrevería a decir un error común y generalizado porque depende muchísimo de las características de cada uno, tanto del grupo de edad al que pertenece como de la experiencia previa en natación. Varía muchísimo. Posiblemente el error más importante sería no preparar convenientemente el abordaje temprano de una velocidad muy alta o ser capaz de mantener esa velocidad con un buen trabajo de resistencia aeróbica. El componente técnico también es fundamental. Aquellos que vengan de la natación tendrán menos dificultades.

¿Cuál es ahora su futuro más inmediato?

Ahora sigo trabajando como profesor en un instituto de enseñanza secundaria y sigo como director técnico de la Federación de Natación de Castilla-La Mancha.

Y arranca su etapa como colaborador en Triatletas en Red. ¿Qué cree que puede aportar a los lectores de la web?

Mis conocimientos y mi experiencia personal. Si eso es útil para quien lo lea, es suficiente. No me atrevo a aventurarme más. Pienso que puede tener su punto positivo para todos aquellos que tienen menos conocimientos de natación.

@PabloBoschG

Foto: desconocido origen

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