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Jan Frodeno (Colonia, 18 de agosto de 1981) es un triatleta especial. Nacido en Alemania, se crió en Sudáfrica, pero vive entre Girona y Noosa (Australia). En un rincón de la carpa de finishers del Ironman 70.3 Barcelona, el triatleta alemán atiende con amabilidad a Triatletas en Red. Es una charla pausada donde sale el Jan Frodeno más sincero. Explica cómo está viviendo esta nueva etapa compitiendo en larga distancia y qué se le pasó por la cabeza cuando ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Un hombre marcado por un gran logro pero que tiene en mente un gran objetivo: ganar en la meca del triatlón, Hawái. Jan Frodeno en estado puro tras ganar en el Ironman 70.3 Barcelona.

Felicidades por tu victoria en Barcelona. ¿Cómo ha ido la carrera?

Ha sido muy excitante. Para mi es como competir en casa por que la mayor parte del año vivo en Girona. Ha sido un arranque complicado, llevaba tres semanas sin poder correr y la carrera ha sido muy dura. Decidí dejar los malos pensamientos atrás, ser positivo y competir en carrera al máximo.

Este año ha sido complicado por tus dos accidentes en bicicleta y las molestias físicas.

Sí. Este año he sufrido dos accidentes entrenando. Me rompí varias costillas y me dañé la columna vertebral en febrero. Recientemente tuve una lesión en la rodilla que no fue muy grave pero que sí ha sido dolorosa. He tenido que estar tres semanas sin correr pero por suerte ya estoy recuperado.

¿El primer gran objetivo de la temporada es Frankfurt?

Por supuesto. El Ironman de Frankfurt es la primera gran carrera del año para preparar Kona. Un 70.3 es divertido, pero nunca he ganado un Ironman y quiero ganar uno. O quizás dos (risas).

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¿Es posible ganar dos Ironman de esa exigencia en un año?

Siempre que salgo a competir es para ganar. Solo corro siete u ocho carreras al año y en todas quiero ganar. No me gusta perder, a nadie le gusta perder. Es mi forma de ver el deporte y así está en mi cabeza. No puedo ir a una carrera y hacer de ella un entrenamiento en carrera. Por supuesto que no puedo ganar siempre, pero si salgo es para ganar.

En 2014 en Hawái un pinchazo y una penalización te privaron de poder luchar por la victoria en Kona. ¿Que crees que hubiera pasado si todo hubiera ido bien?

Es muy hipotético. Nunca puedes pensar eso. Pinché la rueda y la reparé muy rápido, pero el problema fue la penalización que tuve al reincorporarme a la carrera. Nunca antes había recibido una penalización. Pero estas son las normas y hay que vivir con ellas. Son cosas que pasan en carrera y que no puedes cambiar. Aún así, estoy contento con mi carrera por que pasar de la vigésima posición en bicicleta a subirse al podio significa que fue una gran batalla y muy dura.

¿Es importante tener una experiencia previa en Kona para poder competir bien allí?

Sí, por supuesto que sí. Es fundamental. En la carrera a pie quise parar muchas veces y abandonar. Estaba vacío. Pero la tradición en Kona es que tu debes seguir luchando, no puedes pararte. Es ‘la carrera’. Si puedes, debes seguir. Creo que hice una buena base para poder competir y hacer una buena carrera este año.

Jan Frodeno meta Kona con Kienle

¿Es muy distinta Kona de otras carreras?

Completamente distinta. Cuando llegué allí lo ví. El calor y la humedad que hace en Hawái es lo que la hace completamente distinta. Me estuve preparando en Girona corriendo una maratón durante tres domingos por la mañana en 2:30 o 2:35h como si fuera un entrenamiento. Y cuando llegué allí, totalmente en forma, parecía como si no hubiera entrenado nada. Es completamente distinto. Y tu tienes que batallar contra ese pensamiento que invade tu mente al llegar a la isla por que es un estrés más que tienes añadido. Tienes que adaptar tu ritmo y esperar a ver cómo sale.

¿Qué tiene que hacer un triatleta de corta distancia para larga distancia?

Pienso que lo más importante es la mentalidad. Y yo la tengo de mi etapa en distancia olímpica, por lo que me ayuda bastante. Tienes que luchar contra las adversidades y contra lo que te pueda ir mal pero siempre con una mentalidad positiva. Si algo no funciona tienes que cambiarlo y adaptarlo para que funcione, encontrar la vía correcta. Ahí es donde veo que la parte mental es lo más complicado para dar el salto de la corta distancia a la larga distancia.

¿Qué esperas de Javi Gomez Noya cuando se pase a larga distancia?

Javi es un gran atleta y un gran amigo. Lo respeto mucho como competidor pero no tendrá un triunfo fácil y tampoco lo ‘destruirá’ todo. El es campeón del mundo Ironman 70.3, pero hay una gran diferencia entre la media distancia y la larga distancia. Es completamente distinto. Lo que tienes que hacer es probando nuevas experiencias y ver los ritmos y entrenamientos. Creo que será muy bueno y espero tener buenas batallas con él más adelante.

¿Fue difícil tu paso a la larga distancia?

En los últimos años que competí en distancia olímpica no estaba en mi mejor forma. Era bueno pero no era un ganador. Pienso que la larga distancia se adapta mucho mejor a mi entrenamiento y ahora me siento en forma. Creo que ahora soy bueno manteniendo un ritmo alto durante mucho rato.

¿Cuando decidiste dar ese paso?

En 2012 fui lesionado a los Juegos Olímpicos de Londres. Acabé sexto, pero a pesar de no ganar estaba feliz. Dos meses antes estaba en la cama lesionado. Vi las cosas de otra manera y llegó una nueva oportunidad. Esto es lo bonito del triatlón: tienes diferentes posibilidades y modalidades para competir, todas muy divertidas (ríe). Puedes hacer larga distancia, corta distancia, media distancia, etc. Disfruto mucho haciendo triatlón.

¿Cuál es tu mejor recuerdo?

Es duro y difícil escoger un momento en mi carrera deportiva. En las Series Mundiales de Hamburgo 2010 tuve una gran batalla con Javi (Gómez Noya) y a pesar de que no gané, fue una gran carrera peleando ambos por la victoria. (Duda) Para mi Hawái fue una gran gran experiencia.

¿Más que los Juegos Olímpicos de Pekín 2008?

(Piensa) Sabes… Ahora mismo… Viví esos recuerdos tantas veces… (reflexiona). La gente me pregunta mucho por ello. Por supuesto que fue un gran recuerdo. Los Juegos Olímpicos siempre tendrán un lugar especial en mi corazón. Pero ahora hay cosas nuevas y diferentes que estoy viviendo que me encantan.

¿Y te lo pasas bien?

Si, por supuesto. Mucho. Puede parecer que estoy loco por lo que hago (se ríe) pero me encanta. El lunes antes del Ironman 70.3 Barcelona me fui en bicicleta con mi compañero de entrenamientos hasta Andorra. Hicimos 180 kilómetros con 2.700 metros de desnivel… Es lo que me gusta.

Para hacer eso, tienes que amar este deporte…

Lo amo, me encanta hacer triatlón. No podría hacerlo si no fuera de esta manera. Trabajo para ser el mejor.

¿Cuando un atleta consigue su objetivo, cuál es su motivación?

Tienes que encontrar una nueva motivación. El tiempo después de los Juegos Olímpicos fue un momento muy duro y difícil para mi por que perdí la motivación. Había ganado la medalla de oro. ¿Qué más quería? Era lo máximo, lo era todo en triatlón. Necesitaba encontrar un nuevo objetivo. Después de mucho tiempo buscándolo, lo he encontrado en Hawái. Si tengo un objetivo en mente, es mucho más fácil. Pienso en ese objetivo y se que me tengo que levantar para hacer mis sesiones de entrenamiento aunque no me apetezca.

¿Y ahora?

Ganar en Hawái es mi objetivo.

¡Gracias por tu tiempo, Jan!

Jan Frodeno con Pablo Bosch

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