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El eterno debate del drafting rodea desde hace tiempo a todas las pruebas de media y larga distancia que se disputan en nuestro país. ¿Falta de mano dura de los oficiales o falta de conocimiento de la normativa? En una distendida charla con Jorge García, director de competiciones de la FETRI, valora la salud del triatlón, el conocimiento de la normativa o cómo se aplica ésta en competición, fundamental para todos los participantes. Que mejor forma que con una entrevista, para darle la bienvenida como nuevo colaborador de Triatletas en Red.

Preséntese.

Actualmente soy el director de competiciones de la Federación Española de Triatlón (FETRI) y entre mis funciones está la coordinación de todas las áreas deportivas, el desarrollo de competiciones tanto nacionales como internacionales, la coordinación de oficiales, paratriatlón, deporte escolar y universitario. En definitiva, todo lo que depende del área deportiva de la Federación. Además, existen una serie de Comités que son los que se encargan de gestionar cada una de las áreas y sustentan el departamento de competiciones. El mayor volumen de trabajo está en el desarrollo y previsión de las competiciones. La labor de la Federación es también trabajar codo con codo con las organizaciones para que las pruebas sean las mejores.

¿Existe masificación en algunas pruebas?

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Sí. Hay competiciones donde no se mide la capacidad de los participantes que pueden absorber y eso se traduce en que la imagen que se traslada no es la real. En muchos casos prima que haya mucha participación en lugar de salvaguardar que haya una buena competición para los atletas.

¿Qué se tiene que hacer para evitar esto?

Se tiene que hacer un buen análisis de las competiciones. Si por el tipo de circuito no admite más participantes, hay que poner el freno en ese punto porque estamos en el límite del riesgo. Es lo que ocurre en las pruebas de larga distancia, basadas en que no está permitido ir a rueda. Si al final entran más triatletas de los que se pueden absorber, se quejarán porque habrá algunos que habrán ido a rueda. Todo se tiene que analizar bien para calcular las salidas y así evitar las masificaciones. Un buen desarrollo técnico de una competición se basa en poner un límite.

El eterno debate en larga distancia. ¿Es una lucha perdida?

Para nada. La concienciación tiene que venir de mano de los organizadores, que tienen que admitir que para tener una prueba de larga distancia con el drafting controlado deben calcular bien el límite de la capacidad del circuito, trabajar en la planificación de las salidas y sobre todo, a través del delegado técnico, se soliciten el número de oficiales necesarios para controlar una competición. Lo que no podemos permitir es tener una competición de larga distancia sin oficiales controlándola. Si eso no se hace, luego se traslada en que el drafting no se controla.

¿Ya ha ocurrido?

Tenemos experiencias muy claras. En el Ironman de Barcelona de este año vamos a pasar de 1.400 a prácticamente 2.000 participantes, y el circuito de ciclismo va a estar en el límite de lo que puede absorber. Eso va a exigir a la Federación y a la organización un mayor control del drafting y se colocarán 35 oficiales en moto en lugar de los 25 del año pasado. Y cuando un organizador lo entiende, sabe que eso se traslada en una mejor imagen de la prueba al exterior porque la prueba está controlada. Cuando me ha tocado intervenir no he tenido problemas en decir cuál es el límite de participantes en una competición o cuál es la necesidad real de oficiales. Pero muchas veces el organizador no es consciente de ello, siendo éste un factor determinante.

Los participantes también pueden desconocer la normativa.

Está claro que existe un punto de desconocimiento de reglamento y normativas. Aunque lo comuniques a través de las RRSS, de la web de la FETRI, envíes newsletters o documentos del estilo es un poco complicado leerlo todo. Mi consejo hacia los deportistas es que se lean las diez páginas elementales. El conocimiento de la normativa te da la tranquilidad de que es seguro. En la Copa de Europa de Banyoles, Jesús Gomar cometió un error que considero de principiante, y es girar la bicicleta en la segunda transición, lo que le provocó un penalty box que a la postre fue definitivo. Seas popular o élite, deberías leerte las cuatro normas básicas. Al final el triatlón no es un deporte tan complejo.

¿Deberían ser conscientes de ello los participantes populares?

Sin lugar a dudas. Todo deportista que participe en una prueba debería ser conocedor de la normativa. Hay pruebas con reglamentaciones especiales incluso con tiempos de corte, etc. pero lo básico es que se miren las directrices y normativas más fundamentales.

¿Ante qué conflictos con la normativa se actúa de forma más frecuentemente?

Lo primero es definir dos tipos de competiciones: con y sin drafting. En las competiciones sin drafting el principal problema es controlar que los triatletas no vayan a rueda en el sector de ciclismo. En las pruebas con drafting, donde más problemas nos encontramos es en las transiciones. Uno de los sectores que nos están dando más problemas últimamente es la natación porque es más difícil de controlar por parte de los oficiales.

¿Tienen mano dura los oficiales? Se dice que en Hawái son más contundentes que en España. ¿Esto es así?

Yo pienso que no. A través de la Federación formamos a los oficiales en una línea muy homogénea. Todos nacen del programa que elaboramos nosotros y actualmente somos el país con más oficiales, llegando prácticamente a los mil. Pero el oficial no es un policía. El oficial debe también educar a los deportistas. Si vas con mano dura y sacas al momento la tarjeta roja, no estás educando al deportista para que haya también una fase formativa. Por eso el oficial no es un árbitro o un juez. Su labor es la de sancionar con criterio. Además, siempre hay una advertencia previa y si no hay corrección se debe sancionar. En España también es cierto que hay muchos participantes que desconocen el reglamento, pero no creo que en un lugar u otro sean más permisivos. Estoy contento por la labor actual de los jueces.

¿Goza de buena salud el triatlón?

Creo que sí. Es un deporte joven y emergente con creciente popularidad. Pero tenemos que tener los pies en el suelo y no caer en errores de crecimiento para que este aumento no vaya en detrimento de la calidad. Al final es muy fácil decir el número de participantes. Pero, en qué condiciones. Tiene que ser un crecimiento fundamentado en competiciones seguras.

¿Qué previsiones se tienen de crecimiento?

Es imposible saberlo. El triatlón es un deporte con muchos condicionantes. La seguridad va condicionada en relación con la capacidad de participantes que pueda absorber la competición. Por el contrario, en un maratón puedes dejar competir a 30.000 atletas. Y no todas las competiciones pueden absorber el mismo número de participantes.

Se perdió la WTS de Madrid.

No es una pérdida sino que ahora mismo los gastos que conlleva no son asumibles por parte de la ciudad de Madrid. La Federación sigue apostando por un proyecto de triatlón internacional y también popular pero dentro de una prueba de rango inferior aunque manteniendo la máxima calidad organizativa. España ha perdido el foco más internacional pero no descartamos en un futuro recuperar, no sé si ese nivel, pero sí una Copa del Mundo.

¿Sería en Madrid o podría abrirse el abanico de ciudades organizadoras?

Todas las opciones están abiertas y no dejamos proyectos en los que vemos alguna posibilidad o que queremos mantener como es la Copa de Europa de Banyoles. Pero no solo tratamos de abrir proyectos de triatlón. Pontevedra ha sido una gran sede para el Mundial de Duatlón, el año que viene Alcobendas acogerá el Europeo de Duatlón y Mallorca tendrá este año el Europeo de Media Distancia. Hay que seguir vinculado a todas las pruebas del multideporte.

Acabamos. ¿Qué calendario tiene de competiciones?

Pues no tengo verano (risas). Quedan todavía diversos eventos como son el Campeonato de España de triatlón olímpico, por clubes y el de larga distancia. Además, a nivel internacional la Copa de Europa de Madrid junto con el triatlón popular y el Campeonato de Europa de Media Distancia que se celebrará en Paguera (Mallorca). Y como plato fuerte a nivel de exigencia organizativa, el Ironman de Barcelona del 5 de octubre. A todo esto, tendremos que sumarle todas las pruebas del circuito SERTRI. Son tres meses prácticamente de actividad continuada, a los que se unen proyectos de formación de oficiales y el trabajo en otros eventos futuros como son los Juegos Mediterráneos de Tarragona 2017, para el que trasladaremos el legado que logremos afianzar en Bakú. Son tres meses sin descanso hasta octubre.

@PabloBoschG

Foto: Harold Abellan Photograpy

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