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Para muchos entrenadores, la nutrición es un tema que puede ser una fuente de frustración. Todos sabemos que nuestra alimentación es una pieza crucial del rompecabezas, pero con toda la información en las redes sociales (a menudo contradictoria) que recibimos constantemente, es difícil saber qué funciona realmente para mejorar nuestra salud y nuestro rendimiento, y qué es desinformación.

Mike Roussell es uno de los mejores nutricionistas deportivos del mundo y ha  trabajado con grandes atletas, como los más grandes jugadores de baloncesto profesionales o algunos luchadores de MMA de alto nivel.

En primer lugar, el experto destaca que nuestra dieta y nutrición puede ser aquello que impulse nuestro rendimiento deportivo a lo más alto. Si tu cuerpo carece de los nutrientes más básicos que todo ser humano necesita para satisfacer las demandas metabólicas del ejercicio que está realizando, nunca podrás rendir a un alto nivel.

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Además, la dieta también es muy importante debido a que una buena nutrición desempeña un papel muy importante en tema estrés, así como en la recuperación. Llevar una buena dieta ayuda a mitigar la tensión y el daño que sufrimos debido a los entrenamientos; pero si es al contrario, también puede agravar este dolor.

Los principales errores que la gente atlética comete en relación con la dieta 

Primer error: alta carga de carbohidratos

El concepto de «alta carga de carbohidratos» no es nada nuevo. De hecho, son muchos los nutricionistas que apoyan la idea de ingerir muchos carbohidratos antes de hacer ejercicio, sobre todo en deportes de alta resistencia y desgaste calórico como es el triatlón.

La idea de muchos es que, comiendo muchos carbohidratos, nuestro cuerpo obtendrá mucha más energía para quemar durante el ejercicio en forma de glucógeno (la fuente de energía más disponible del cuerpo).

Esto suena bien, pero lamentablemente las investigaciones demuestran que a la hora de la práctica este plan nutricional no funciona. Al comer un montón de carbohidratos extra los días previos a una competición, o justo antes de realizar un entrenamiento intenso, saturarás tus músculos con carbohidratos sin conseguir un mayor rendimiento físico. Es más: cambiar drásticamente nuestra pauta alimenticia antes de entrenar o las comidas previas a una competición es la forma más clara de empeorar nuestro rendimiento.

Ingerir muchos carbohidratos pensando que nos darán más energía nos altera el proceso normal de digestión y suele provocar malestar gastrointestinal y problemas digestivos.

En pocas palabras: el experto afirma que la carga de carbohidratos es un método de la vieja escuela que debería estar obsoleto. Esto no quiere decir que tomar carbohidratos siendo un deportista no sea algo importante, al contrario. Sin embargo, pensar que debemos comer un montón de carbohidratos tampoco es lo más inteligente.

Segundo error: dieta ultra baja en carbohidratos

En el extremo opuesto del ejemplo anterior están las dietas bajas en carbohidratos, muy populares ahora mismo. Pero estas dietas son solo eficaces para la pérdida de grasa, pero para nada más.

Cada vez que restringimos la ingesta de un grupo de alimentos en particular, como los carbohidratos, reducimos las calorías lo suficiente para perder grasa. Pero las dietas bajas en carbohidratos son demasiado restrictivas y muchas personas no logran cumplir su objetivo propuesto por esta misma razón. Una dieta carece de sentido si no puedes cumplirla a largo plazo.

En segundo lugar, solo porque es «efectivo» para la pérdida de grasa, no significa que sea lo mejor para nuestro rendimiento, que es de lo que queremos hablamos hoy en este artículo. Para un buen rendimiento los carbohidratos son cruciales, si no nos sentiremos muy cansados y nuestros resultados empeorarán.

Estrategias para maximizar el rendimiento

Entrena para aumentar la «flexibilidad metabólica»

Una persona con inflexibilidad metabólica es más probable que vea una reducción drástica del rendimiento a medida que avanza el entrenamiento. Pero, ¿cómo puedo aumentar la flexibilidad metabólica? Las dos formas principales de aumentar la flexibilidad metabólica son:

    • Entrenar en diferentes horarios. Si estás acostumbrado a entrenar por la tarde después de la comida, intenta entrenar alguna vez justo después de comer. Si los entrenamientos los haces recién comido, intenta entrenar en ayunas de vez en cuando.  La idea es cambiar las cosas de vez en cuando para forzar al cuerpo a adaptarse y rendir en una variedad de situaciones.
    • Llevar una dieta un poco restringida en carbohidratos. Limitando la cantidad de carbohidratos que consumimos, obligaremos a nuestro cuerpo a depender más de las grasas como fuente de combustible, aumentando así nuestra flexibilidad metabólica. Eso sí: al menos una comida al día debe tener carbohidratos de buena calidad. 

Desarrolla una estrategia de alimentación que se ajuste al tipo de deporte que realizas (y a tus objetivos)

Todo depende de cómo entrenamos: los entrenamientos de alta intensidad requieren más  hidratos de carbono, ya que gastamos más rápido el combustible disponible. La actividad aeróbica o de resistencia, por otro lado, va a requerir más de la flexibilidad metabólica mencionada anteriormente.

Todo se reduce a identificar el tipo de ejercicio que vamos a realizar y encontrar una manera de utilizar un plan nutricional que satisfaga las demandas de ese tipo de entrenamiento.

Presta atención a tu rendimiento y a tu recuperación

Al desarrollar un plan de nutrición para maximizar el rendimiento, la clave es prestar mucha atención tanto al rendimiento como a la recuperación para saber dónde hacer ajustes si es necesario. Por ejemplo, añadir unos cuantos suplementos específicos a tu dieta puede mejorar tu salud y tu rendimiento.

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