Planificar el recorrido, estar atento a las corrientes o usar un material adecuado son solo algunos de los consejos que veremos para realizar un buen entrenamiento en aguas abiertas.

 

 

 

Las aguas abiertas ofrecen un desahogo a los monótonos entrenamientos en piscina, sin embargo, antes de lanzarte al agua, es crucial que sigas una serie de pasos y consideraciones para asegurarte de que tu sesión de natación sea segura, eficiente y placentera. Hoy te presentamos una guía completa para sacar el máximo provecho de tus entrenamientos en aguas abiertas.

1. Planifica la sesión con antelación


Antes de empezar, realiza una planificación detallada, investiga la climatología y la temperatura del agua en la ubicación que has elegido. Conoce los patrones de corrientes, las mareas y la dirección del viento. Asegúrate de seleccionar un lugar familiar y seguro. Investigar además los alrededores te permitirá elegir mejor dónde entrar y salir del agua.

2. Elige el equipo correcto


Seleccionar el equipo adecuado es fundamental para tener una buena experiencia en aguas abiertas. Utilizar un neopreno puede ser tu mejor aliado en aguas frías, manteniendo tu temperatura corporal estable y evitando posibles calambres o congestiones por arriesgarnos a nadar en bañador, incluso hay material de neopreno específico para zonas especialmente frías como la gama Heat Tech de Zone3. Además, utilizar un gorro de natación de colores llamativos aumentará tu visibilidad en el agua, lo que es fundamental para tu seguridad. También puedes llevar contigo una boya de seguridad como esta de ZONE3, no solo te hará más visible, sino que también te dará un lugar donde descansar si lo necesitas o la posibilidad de almacenar el material de valor que llevas contigo.

3. No te olvides de lo básico


Prepararte para todos los escenarios es fundamental. Lleva ropa seca y cómoda para cambiarte después de tu sesión. Mantente hidratado antes y después de nadar, y lleva suficiente comida como barritas o geles. No subestimes la importancia de estar bien alimentado antes de nadar en aguas abiertas. A estos básico a veces, no le prestamos la atención que se merecen y podemos llevarnos una desagradable sorpresa si los descuidamos.

4. Intenta no nadar sol


Nadar en aguas abiertas es una buena forma de romper con la rutina y desconectar, pero intenta no hacerlo solo. En el caso que nadie pueda acompañarte, o simplemente te apetezca hacerlo solo, asegúrate de avisar a alguien de confianza sobre tus planes y el tiempo estimado que estarás en el agua.

5. Prioriza tu seguridad


Si eres nuevo en las aguas abiertas, busca nadar en áreas supervisadas por socorristas. Mantén tu trayectoria en paralelo a la orilla y evita zonas profundas, donde además el agua será más fría. Marca también puntos de salida en caso de sufrir algún imprevisto lejos de donde te has tirado a nadar.