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Los rodillos de entrenamiento son una herramienta francamente sencilla a la vez que muy versátil y efectiva para atletas de todos los niveles que buscan mejorar su rendimiento y mantenerse en forma. Estos dispositivos tienen un funcionamiento muy simple, y muy similar al que usan las tragaperras online o físicas, donde varios rodillos o tambores ruedan en paralelo y sobre sí mismos con un engranaje mecánico, y permiten entrenar en el caso del deporte, u obtener una alineación en el caso de los slots. Estos rodillos además están muy extendidos porqué ofrecen una amplia gama de beneficios para diferentes disciplinas deportivas, desde el yoga y el pilates hasta el entrenamiento de fuerza y el ciclismo. ¿Nos acompañas para conocer los diversos tipos de rodillos y cómo pueden beneficiar a los atletas?

Foam Roller, el Rodillo de Yoga y Pilates

El rodillo de yoga, también conocido como foam roller, por el material del que está fabricado, es una herramienta esencial para quienes practican yoga o pilates.

Se trata de un rulo de unos 12-13cm de diámetro y unos 40 cm de largo, cuyo interior está vacío. La parte exterior está cubierta por un foam con relieve, soportado por un rulo de plástico duro que le da la forma y resistencia.

Normalmente este se utiliza para después del deporte y es ideal para el automasaje, aliviando la tensión muscular, mejorando la flexibilidad y aumentando la circulación sanguínea. Si se emplea para masajear los distintos grupos musculares durante unos cinco minutos, notaremos una reducción de la rigidez provocada por el propio entrenamiento deportivo o por el estrés y las posturas del día a día, además de ayudarnos a prevenir lesiones a largo plazo.

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Y por si todo esto fuera poco, el foam roller nos ayudará también a fortalecer los músculos centrales y mejorar la estabilidad, pudiéndose emplear en una variedad de movimientos que desafían la fuerza y el equilibrio, ayudándonos así a tonificar el cuerpo y mejorar la postura. Está claro pues que los rodillos de yoga o pilates son ideales para atletas que buscan fortalecer su core y desarrollar una mayor resistencia, o incluso para aquellos que necesiten recuperarse de una lesión.

Rodillo Abdominal

Con la aparición de las redes sociales y la tendencia a compartirlo todo en ellas, los rodillos de abdominales han encontrado también su espacio en los entrenamientos, especialmente en aquellos que se practican desde la comodidad del hogar.

El rodillo abdominal se podría describir como una rueda de unos 3cm de grosor y unos 20cm de diámetro, que cuenta con una varilla que le pasa por el centro, por donde la persona se sujetará. Quien esté entrenando se pondrá de rodillas, y bajará el tronco corriendo los brazos hacia delante con la ayuda del rodillo, para después retroceder apretando el abdomen para recuperar la posición inicial y repetir.

Estos rodillos son perfectos para aquellos que desean desarrollar una zona abdominal y core más fuerte, de ahí su nombre, pero este no es el único grupo muscular que trabajan. Con este rodillo, se entrenan además los tríceps braquiales, el recto abdominal, el cuádriceps, el oblicuo externo, el dorsal ancho externo, el deltoides posterior y el bajo pectoral mayor, además de ayudarnos a fortalecer los glúteos y estabilizar la columna y los hombros. Sin duda, un aparato a considerar a la hora de entrenar pues por su bajo precio ofrece multitud de beneficios para nuestro cuerpo.

Rodillo de Bicicleta

Los rodillos de entrenamiento para ciclismo son dispositivos diseñados para convertir tu bicicleta en una bicicleta estática en casa, y así tener ambas opciones en una sola bici. Estos están formados por tres cilindros: dos traseros que soportan la rueda trasera y uno delantero que se coloca debajo de la rueda delantera y le permite rodar sin resistencia. A diferencia de las bicicletas estáticas tradicionales, en las que los pedales giran una rueda pesada, este invento moderno permite que la bicicleta se apoye sobre sus propias ruedas y que estas giren libremente mientras los rodillos se adaptan a su ritmo.

Normalmente, los rodillos se usan en el mundo del ciclismo para mantenerse en forma durante los meses de invierno o en días de mal tiempo dado que permiten entrenar en interiores, aunque este no es su único punto fuerte. Se emplean también muy a menudo en entrenamientos estructurados para mejorar la técnica de pedaleo, pues al estar sobre la bicicleta en movimiento real, se debe mantener el equilibrio y una cadencia constante, lo que ayuda a suavizar el pedaleo y eliminar las irregularidades en el estilo del ciclista. Por si esto fuera poco, los entrenamientos estructurados han demostrado ser muy eficaces en la mejora del rendimiento dado que permiten entrenar en intervalos y hacer sprints y esto aumenta la velocidad y resistencia del corredor.

Añadir, por último, que, al permitir entrenar desde la comodidad de nuestra casa, nos ahorran tiempo de viaje y nos mantienen protegidos de los posibles peligros en la carretera.

Cómo Elegir el Rodillo Adecuado

De cada uno de los tipos de rodillos que hemos presentado existen multitud de marcas y modelos disponibles en el mercado. Los hay de diferentes materiales, tamaños, prestaciones y precios, pensados para adaptarse a los distintos niveles y disciplinas de cada atleta. A la hora de elegir uno, deberemos investigar y seleccionar aquel rodillo que se adapte mejor a nuestras necesidades específicas, nivel de habilidad y objetivos deportivos. Considerar factores como el tamaño, los materiales, el peso o la calidad del rodillo, sea cual sea el tipo, nos ayudarán a tomar una mejor decisión.

Conclusión

Hemos visto pues que los rodillos de entrenamiento son herramientas versátiles que pueden beneficiar a atletas de todos los niveles en una variedad de disciplinas deportivas. Ya sea que practiques yoga, pilates, levantamiento de pesas, ciclismo o cualquier otro deporte, encontrarás un tipo de rodillo capaz de ayudarte a mejorar tu rendimiento y mantenerte en forma. Te recomendamos que te respaldes en tutoriales para aprender a sacarle el máximo partido a estas herramientas y elevar tu nivel deportivo y bienestar al máximo. Y recuerda, calienta y enfría siempre al entrenar, realiza un mantenimiento de tus rodillos y mantente bien hidratado. ¡A rodar!

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