Sigue esta serie de consejos para huir de las picaduras de medusas u otros en aguas abiertas y descubre qué hacer si te pican.
Llega la temporada estival y con ella el desembarco de parte de la población en la playa y la natación en aguas abiertas ya sea de forma recreativa, en forma de entrenamiento o de competición, pero también el reencuentro con las temidas medusas u otros organismos como la carabela portuguesa y sus picaduras.
Recientemente el Triatlón de Tavernes de la Valldigna (Valencia) era noticia por los más de 200 participantes que se vieron afectados por las picaduras causadas por un banco de medusas. Una situación cada vez más habitual en el litoral español, ya sea en el Mediterráneo o en el Cantábrico a causa del aumento de la proliferación de dichas especies a consecuencia del aumento de la temperatura del agua, la alta mineralización o la disminución del número de peces pelágicos a raíz de la degradación del ecosistema.
Con dicha evolución marítima, parece inevitable que en algún momento cualquier bañista y especialmente nadador de aguas abiertas deba lidiar con ellas. Por eso, os dejamos una serie de consejos para tratar de escapar de ellas. ¿La clave? La prevención siempre es preferible al tratamiento. Si puedes evitar que te piquen desde el principio, generalmente es lo mejor.
HAZ LOS DEBERES Y CONOCE DÓNDE VAS A NADAR: DESCUBRE QUÉ ESPECIES HAY Y SU COMPORTAMIENTO
Cada vez que pruebes una zona de baño nueva para ti, es importante hablar antes con gente local —nadadores, socorristas, pescadores o usuarios habituales del lugar — para aprender a qué debes estar atento mientras estés allí. Si te encuentras en un escenario más solitario, busca posibles señales que puedan advertirte de la presencia de medusas: desde banderas a letreros que señalizan el peligro existente en la zona.
De recibir una respuesta afirmativa y confirmar que es una zona habitual de presencia de medusas pregunta qué especies es más probable encontrar y cómo tratar las picaduras. Recuerda, no todas las picaduras de medusa se sienten o actúan igual, y dependiendo de los detalles, puede haber recomendaciones variadas para aliviar la picadura.
EVITA LAS CONDICIONES QUE FAVORECEN LA PROLIFERACIÓN DE MEDUSAS
Recuerda, las medusas u otras especies se desplazan con la marea, las corrientes y el viento y las altas temperaturas del agua.
Por ello, un lugar cerrado como una playa con puerto es más proclive a tener medusas que una playa cercana que este frente al océano abierto o enclavada en un entorno con un flujo de marea más fuerte que empuje a estas criaturas a moverse lejos.
EVITA SU ÉPOCA Y ‘HORARIO’ FAVORITO
Recuerda que algunas especies de medusas alcanzan su pico a principios del verano, mientras que otras prefieren temporadas más tardías. Algunas emergen por la tarde, mientras que otras simplemente se dejan a la deriva todo el día.
Por esta razón es necesario conocer las especies predominantes que probablemente encontrarás en el lugar en el que te encuentres y entender cómo se comportan y cuándo es más probable que interfieran con tus sesiones de natación.
SI HAY MEDUSAS, MEJOR CANCELA LA SESIÓN DE ENTRENAMIENTO O BAÑO
Tal y como indica el Dr. Angel Yanagihara, profesor investigador con doctorado en SOEST y en el Departamento de Medicina Tropical de la Universidad de Hawái, el mejor consejo para los nadadores en aguas abiertas es que no naden cuando haya especies peligrosas.
HUYE DE LAS MEDUSAS O REDUCE EL RIESGO DE TOPARTE CON ELLAS: CONOCE LAS ALTERNATIVAS
Si te confirman que tu lugar de baño hay medusas y deseas nadar, busca alternativas. En ese sentido, los nadadores locales podrán decirte dónde suelen acumularse las medusas y dónde más puedes nadar que albergue menos de ellas.
Por tanto: evita los lugares donde sabes que las medusas suelen acumularse y desplázate a otra playa o puerto.
NADAR SÍ O SÍ AUN CON RIESGO DE MEDUSAS: EQUÍPATE BIEN
«Si nadar es una prioridad absoluta, la mejor alternativa es usar el equipo de protección adecuado, como un traje de neopreno sin flotabilidad», afirma el Dr. Angel Yanagihara. En ese sentido, te dejamos las opciones de Zone3 para escoger el modelo adecuado para ti y también otros complementos como la boya que te hagan visible para el resto en el agua.
Asegúrate de tener todo lo necesario para administrarte el tratamiento a ti mismo o a otros en caso de picadura. Los anti repelentes son una buena opción para prevenir, pero para curar es requisito necesario nadar en una playa vigilada por socorristas que puedan ofrecerte ayuda inmediata en caso de requerirla.
¡NO TE CONFIES, NI TE VUELVAS MÁS ATREVIDO! LOS ANTI REPELENTES AYUDAN, PERO NO SON 100% EFECTIVOS
Estos productos comerciales pueden ofrecer algo de protección, pero no una completa. Además, y tal y como indica la Dra. Gershwin, uno de los grandes riesgos de su uso es el comportamiento más osado de los nadadores escudados en esa falsa sensación de protección: “Me preocupa más que la gente se exponga a un mayor riesgo por creer que está protegida”.
¿QUÉ HACER ANTE UNA PICADURA?
Si te pica alguna medusa u organismo similar, especialmente si lo hace en la cara y alrededor de la boca y la nariz o eres alérgico, o si experimenta dificultades para respirar, sal del agua y busca atención médica inmediata. Primero en el puesto de socorrismo más cercano y de tratarse de una picadura o picaduras graves, te derivarán posteriormente a urgencias del hospital más próximo.
Si la picadura no es excesivamente grave y consideras que no es necesario ayuda externa, se recomienda enjuagar la zona con agua salada para eliminar los tentáculos o células que puedan estar pegadas a tu piel. Evita usar agua dulce, ya que esto puede provocar la liberación de más veneno. Posteriormente, puedes aplicar una crema tópica con esteroides como hidrocortisona o una loción calmante de calamina para ayudar a aliviar el picor y la irritación. El hielo, un antihistamínico como el Benadryl, y los analgésicos de venta libre, como Tylenol o Advil, también pueden ayudar a aliviar algunos síntomas.









