El Coll de Sa Batalla en Mallorca mide un duelo de tiempos que despeja muchas de las dudas del eterno debate. 
Rico Bogen apura los últimos días de su pretemporada y el que fuera campeón del mundo Ironman 70.3 en 2023 se ha propuesto ‘acabar’ con uno de los grandes debates que circulan en el mundo del triatlón ¿puede un triatleta profesional competir contra uno de los mejores ciclistas del mundo?
El teutón lo ha decidido hacer de la forma más gráfica posible, mediante un reto práctico: realizar la subida al Coll de Sa Batalla (7,8K, 386 metros de desnivel y una pendiente media del 5,2%) la misma ascensión que realizaron los ciclistas en la tercera etapa de la Challenge Ciclista Mallorca masculina – Trofeo Serra de Tramuntana (Selva – Santuari de Lluc) y comparar los tiempos con Remco Evenepoel, ganador del día. Él lo subía de forma exclusiva, el campeón olímpico como último escollo de la jornada antes de hacerse con la victoria.
LA REALIDAD SE IMPONE INCLUSO ANTES DE EMPEZAR: “SIENDO REALISTA, NO CREO QUE LO PUEDA CONSEGUIR”
Bogen marcó un 18:13 con el que mejoraba sobradamente el 21:14 que tenía como marca personal en un escenario en el que tal y como reconoce ha rodado en múltiples ocasiones, y con la que se mostraba satisfecho, pese al reto mayúsculo que significó para él: “Fue muy duro y extremadamente agotador, pero está muy bien”. Sin embargo, su crono palidece ante el de un Evenepoel que con su 15:56 marcado por la ventaja con la que ya arrancó la cota respecto a sus rivales y la innecesaridad de ir ‘a tope’, ni siquiera fue el mejor del día en ese punto, pues lo fue el luso António Morgado (UAE Team) con una ascensión en 15:35 que le sirvió para concluir en segunda plaza.
Marca la del belga y la del portugués en la línea de lo sucedido en la edición de 2025 y con la que hacían buenos los augurios de un Rico quien ya de antemano había admitido la dificultad de estar al nivel del pelotón internacional: “Siendo realista, no creo que lo consiga. Va a ser difícil, tendría que mejorar mucho, unos cinco minutos, para tener alguna posibilidad, pero quiero darlo todo y ver hasta dónde puedo llegar”.
UNA DIFERENCIA INSALVABLE: POR CRONO Y CONTEXTO
La lectura de los resultados del reto, evidentes. En menos de 8K casi tres minutos separan a un triatleta PRO sin pasado ciclista de un ciclista de categoría UCI World Tour. Una comparación que tal y como apunta el propio Bogen califica como ‘muy interesante’ al profundizar en la misma. El alemán señala con acierto que esta diferencia de más de dos minutos se produce en un contexto en el que Remco Evenepoel ya había sumado casi 150K en sus piernas (146,5), a los que se añadían los 172.5K que acumulaba de las dos etapas previas más su bloque de pretemporada, mientras que, en el caso de Rico Bogen este se plantó en el Coll de Sa Batalla con ese único objetivo pero en el último día del training camp, siendo el cuarto día de carga consecutivo.
Unos datos que parecen evidenciar que únicamente aquellos triatletas con un pasado reciente en el pelotón mundial como Cameron Wurf o Ruben Zepuntke pueden estar en los tiempos de estos. Y, todo ello, sin mencionar un aspecto fundamental y crítico como la adaptación del triatleta a la idiosincrasia y técnica propia de rodar codo a codo dentro del mismo. Algo que sufrieron de primera mano en las últimas fechas Hayden Wilde y Nick Thompson víctimas de sendos DNF al participar en los respectivos campeonatos nacionales en ruta.








