Jonas Schomburg y Katrine Græsbøll Christensen arrancan el año en lo más alto en una carrera que han dominado con mano de hierro.

Ya lo podemos decir, el triatlón español ha echado a nadar, pedalear y correr después de que Julen Díez, Carlos Oliver y Mikel Txopitea hayan sido los primeros en ponerse el mono de trabajo en Challenge Sir Bani Yas (Emiratos Árabes Unidos), una prueba sin presencia femenina tras la obligada renuncia de Marta Sánchez y la ausencia de una inicialmente inscrita Carolina Laurentiu.

LEJOS DE LOS MEJORES


Estreno tibio para los intereses de los nuestros en la isla emiratí a la que el vasco Díez regresaba después de haber terminado duodécimo el pasado curso. Sin embargo, en esta ocasión, la alta competencia de la startlist internacional ha dejado en un segundo plano a los nuestros quienes no podían colarse dentro del TOP30, siendo Julen Díez (3:36:02) el primero en cruzar la meta en trigésimo cuarta posición. Le ha seguido Oliver (3:43:00) en trigésimo octavo lugar y el euskaldun ‘Txopi’ cerraba el trío en cuadragésimo primera plaza (3:51:51).

SCHOMBURGA ARRASA Y EL PODIO SE DECIDE POR CUESTIÓN DE SEGUNDOS

En cabeza, Jonas Schomburg (3:13:52) ha demostrado que su 2025 no fue un mero espejismo y en una carrera que ha liderado de principio a final se ha llevado el gato al agua de forma aplastante.

El alemán ha nadado plácidamente junto a Max Stapely, Henri Schoeman, Kieran Lindars y Trent Thorpe quienes lograban un margen de casi un minuto respecto a un grupo perseguidor en el que militaban unos posteriormente determinantes Pierre Le Corre, Pieter Heemeryck y un inesperado Josh Ferris. Pues han sido ellos quienes, después de que Schomburg soltase a cada uno de sus rivales sobre la bicicleta, han llegado a la T2 en un grupo en el que junto a ellos solo permanecía Thorpe, Stapley y Kieran Storch.

Con el oro más que decidido y volando en solitario, la carrera a pie se ha convertido en un auténtico espectáculo con dos puestos de honor y cuatro hombres involucrados en dicha pelea en menos de un minuto. El podio ha sido un polvorín sin plaza garantizada en ningún instante y ha sido la clase y el push final de Le Corre (3:18:03) el que ha llevado al segundo lugar, mientras que Ferris (3:18:30) ha dado la campanada al lograr el bronce por delante de Heemeryck (3:18:47) y Stapley (3:19:10).

CHRISTENSEN, DE MENOS A MÁS PARA GANAR SOLVENTEMENTE


En la élite femenina, el triunfo ha sido para la danesa Katrine Græsbøll Christensen (3:37:45) quien tras salir muy retrasada del agua respecto a las entonces líderes Jolien Vermeylen – quien pronto desaparecería de la ecuación – Fenella Langridge y Natalie Van Coevorden ha hecho de la bicicleta su aliada para primero superar a la prestamente descolgada británica, posteriormente dar caza a la australiana y a su compatriota Ellie Salthouse quien también se había encaramado al liderato y finalmente marcharse en solitario para entrenar en la carrera a pie con más de un minuto de ventaja respecto a las aussies.Una renta que no ha hecho más que incrementar hasta conquistar una cómoda victoria.

Tras ella, la segunda posición ha sido para Van Coevorden (3:41:35) quien se imponía en el particular duelo con su paisana, una Salthouse (3:43:12) que se ha tenido que conformar con el bronce.