¿Existe un techo biológico para el rendimiento en el triatlón de larga distancia? Si le preguntas a Cameron Wurf, la respuesta es un rotundo no y así lo confirma en la última entrevista con el mítico Bob Babbit en el Canal Babbittville Entertainment
Contexto
El triatleta del INEOS Grenadiers, que ya es un veterano de los que peinan canas en el pelotón y en la alfombra roja, encara este 2026 con una ambición que desafía a la lógica de los datos: cree que su mejor versión está por llegar.
Tras asegurar su plaza para el Campeonato del Mundo IRONMAN en Kona gracias a su podio en Chattanooga, el australiano no se conforma con ser un “animador” de la carrera en el sector de ciclismo. Su objetivo es el cajón más alto.
La ciencia de mejorar con la edad
Para muchos triatletas de entre 35 y 55 años, el miedo a la pérdida de potencia es una constante. Sin embargo, Wurf se apoya en estudios de rendimiento (citando incluso referencias que usa Nike con deportistas como Tom Brady) que sugieren que, sin lesiones graves, el declive fisiológico real no comienza hasta bien pasados los 45.
“El cerebro es lo que más cuesta mantener conectado a partir de los 40”, afirma Cam. Su secreto para la frescura mental es su vida dual: saltar de las clásicas del World Tour de ciclismo a los vatios constantes de un IRONMAN. Esta rotación de estímulos le ha permitido, según sus palabras, “no tener tiempo para pensar en la edad”.
Natación y carrera: los frentes abiertos
Wurf es consciente de que el nivel ha subido exponencialmente. Ya no basta con rodar a 45 km/h si sales del agua a 5 minutos del grupo de cabeza. Por eso, este invierno ha cambiado el chip:
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Bloques específicos de carrera: Ha integrado bloques de 5 km para ganar esa chispa de velocidad que le faltaba.
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Velocidad en el agua: Ha vuelto a las sesiones de series cortas en piscina para intentar cerrar el gap en la natación y no verse obligado a una remontada épica desde la T1.
El objetivo: 7:21 y la gloria en Hawái
El récord de Blummenfelt (7:21:12) está en el punto de mira de la nueva generación, pero Wurf cree que tiene la capacidad física en sus piernas para estar en esa pelea. Para el “Age Grouper” español, el mensaje de Cam es claro: la consistencia y la gestión de la carga son más importantes que el año de nacimiento que ponga en tu DNI.
Si un tipo que corre las clásicas más duras del ciclismo profesional puede bajarse a correr un maratón en 2h 44m, ¿quiénes somos nosotros para ponernos límites en nuestra próxima tirada larga?









