Te contamos los dos test y los parámetros que debes comparar para averiguar cuál es el par de zapatillas ideal para ti.
Dar con el modelo de zapatilla que mejor se adapta a las necesidades de cada uno es una de las grandes claves para rendir a gran nivel posteriormente y también para no sufrir lesiones. Pero ¿a qué debe dar respuesta dichos modelos? Probar su eficiencia mecánica es la mejor forma y la más accesible de valorar si te conviene una zapatilla.
Para tratar de dar luz en ese laborioso camino, el triatleta estadounidense Ben Kanute propone dos test y una serie de parámetros comparativos para encontrar la opción perfecta para tu pie y para tu forma de correr. Porque tal y como recuerda el que fuera subcampeón mundial Ironman 70.3 en 2022 “En un Ironman (o maratón), tu mecánica se verá afectada y, a veces, ni siquiera la zapatilla más eficiente desde el punto de vista metabólico aguantaría mecánicamente”.
El norteamericano propone hacer un test sobre la cinta de correr o en un tramo de carretera llano de aproximadamente un kilómetro o utilizar los sensores de carrera STRYD.
TEST EN LA CINTA DE CORRER O EN EL ASFALTO
El test en la cinta de correr ya sea en casa propia o en el gimnasio o el test en un tramo de carretera de un kilómetro es universal y accesible para todo tipo de corredor y bolsillo.
Eso sí, es preferible la cinta porque te permite un mayor control, pudiendo marcar el ritmo y luego fijarte estrictamente en la potencia y en esas otras métricas que uno busca comparar como podría ser el tiempo de contacto con el suelo.
¿EN QUÉ CONSISTE EL TEST?
El ejercicio es sencillo, consiste en realizar 1K a ritmo de carrera de maratón /medio maratón (o distancia más corta) y repetirlo con todos los pares de zapatillas en orden aleatorio, para que no sea siempre lo mismo y no se establezcan patrones; además, debes correr exactamente al mismo ritmo en todas las repeticiones y establecer un descanso de unos 45”- 1’ entre cada ejercicio.
Se trata de un test no fatigante al que para aquellos que lo crean necesario pueden ejecutar repeticiones más prolongadas (subir el kilometraje de un 1K a algo más) para ver cómo se estabiliza la zancada. Eso podría ayudarte a adaptarte, pero es una buena forma de utilizar el medidor de potencia de zancada para evaluar la eficacia que tiene cada par de zapatillas para ti.
TEST CON SENSORES DE CARRERA STRYD
Los test con sensores de carrera STYRD permiten comprobar la eficiencia mecánica e incluso determinar en gran medida cuál es la mejor zapatilla antes incluso de realizar las pruebas metabólicas. Eso sí, no se puede pasar por alto cómo te sientes al llevar puesta la zapatilla.
Además, en casos de atletas no profesionales no es necesario conectarse a un sistema metabólico que mida el consumo de oxígeno de cada uno aunque es innegable su eficacia. No obstante, con los medidores de carrera de Stride es suficiente para tener cubiertas todas las necesidades básicas y una de las grandes diferencias con el test en la cinta de correr es que si estás suscrito a STRYD podrás comparar las trayectorias de las zapatillas y analizar si existen cambios en las simetrías al usar unas u otras.
¿QUÉ PARÁMETROS HAY QUE TENER EN CUENTA Y COMPARAR ENTRE ZAPATILLAS?
Los parámetros se dividen en dos categorías, la más importante y exclusiva es la que abarca la potencia y el ritmo y, por otro lado, se encuentran las métricas mecánicas.
POTENCIA Y RITMO
La relación entre la potencia y el ritmo es el valor más importante que hay que tener en cuenta al probar las zapatillas y es uno de los principales parámetros en cuanto a la economía de carrera.
Una zapatilla más eficiente te permitirá correr más rápido con la misma potencia, o requerirá menos potencia al mismo ritmo. Esta relación entre ritmo y potencia es el factor principal a la hora de decidir qué zapatilla es la mejor.
PARÁMETROS MECÁNICOS
Los parámetros mecánicos ofrecen información sobre la mecánica de la carrera y la resistencia, lo cual cobra especial importancia en carreras largas o cuando se acumula la fatiga. En este sentido, estos son algunos de los valores clave a tener en cuenta.
- Potencia de la forma y su equilibrio: cuanto menor, más eficiente es el movimiento hacia delante.
- Tiempo de contacto con el suelo: cuanto menor sea ese tiempo de contacto, menos tiempo se dedica a absorber la fuerza y, por lo tanto, más rápido te mueves.
- Rigidez elástica de la pierna: cuanto mayor sea, mejor es el retorno elástico.
- Relación vertical: cuanto menor sea, mayor es el movimiento hacia delante frente al rebote.
- Tasa de carga de impacto: cuanto menor sea, menor es la carga por zancada
- Parámetros de equilibrio: por lo general, una mayor simetría es mejor y te garantiza una mayor estabilidad. Lo importante en la mayoría de estos casos es si se producen cambios fuera de tu rango habitual.
En definitiva, elige el calzado con: mínima potencia y a su vez mayor eficiencia; mínimo tiempo de contacto con el suelo; máxima rigidez elástica de la pierna; mínima relación vertical; mínima carga de impacto; el más simétrico y la relación positiva de las métricas de equilibro.









